La banca española, firmante al completo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, ha acelerado en los últimos años sus compromisos con el medio ambiente, tanto a nivel interno como externo, para garantizar la transición hacia una economía sostenible. Además, el sector financiero tiene otro papel en esta misión, canalizar los recursos para servir como el motor del cambio. Sin embargo, a los ambiciosos objetivos marcados por las Naciones Unidas, también se llegan con pequeños cambios, de los que el consumidor final puede ser partícipe. Por ello, varias de las entidades que operan en España ya han lanzado en los últimos años créditos verdes para apoyar a aquellos clientes que dirijan sus decisiones de compras (desde una vivienda, una reforma para hacer más sostenible un inmueble o un coche no contaminante) hacia la mejora del planeta y hacerlas más ventajosas.

El nuevo grupo resultante de una fusión entre BBVA y el Banco Sabadell necesitará en torno a mil millones de euros más en provisiones para elevar la cobertura de los créditos dudosos de la entidad de origen catalán. A cierre del tercer trimestre del año, el Sabadell sumaba unos préstamos morosos en España por valor de 5.617 millones de euros, con una cobertura del 55,8%. Por su parte, BBVA cerró el noveno mes del año con 8.380 millones de euros en créditos dudosos en el mercado nacional, con una cobertura del 68%.

La subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado, ha recomendado este miércoles al sector financiero que ponga en marcha "potenciales desinversiones y ventas de líneas de negocio" como la fórmula más evidente de reforzar el capital, junto a la generación orgánica de reservas, lo que les ayudaría a mejorar su valoración en bolsa. Delgado ha reprochado al sector financiero y a las asociaciones bancarias las críticas por el impacto que tiene el veto al dividendo impuesto por el Banco Central Europeo (BCE) en su valoración bursátil.

Las autoridades supervisoras y reguladores europeas relajan esta semana con sus mensajes la euforia del mercado y los analistas por el anuncio de una vacuna eficaz contra el coronavirus y sus efectos positivos e inmediatos en la economía y la banca. Si ayer fue el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, el que auguraba una recuperación lenta, que se extenderá hasta 2023, hoy, el presidente de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés), José Manuel Campa, pedía a las entidades más provisiones en este cuarto trimestre para evitar riesgos fuertes ante la retirada de los estímulos a las familias y empresas con la llegada de la vacuna. En la misma línea, esta mañana, el consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez, rebaja los efectos de la vacuna a corto plazo sobre la economía.

El Banco Santander se alinea con el Banco de España y rebaja los efectos a corto plazo que una vacuna eficaz pueda tener sobre la economía. El consejero delegado del grupo financiero, José Antonio Álvarez, ha asegurado esta mañana que la entidad no espera una recuperación de la economía hasta a partir de 2022 o 2023, en línea con lo marcado ayer por el gobernador del organismo supervisor, Pablo Hernández de Cos.

La posible unión entre BBVA y el Sabadell rozará los talones por volumen de activos a la nueva CaixaBank, tras la absorción de Bankia. Hasta el momento, la integración del banco que encabeza Gonzalo Gortázar con el que preside José Ignacio Goirigolzarri creaba una gran entidad con 625.000 millones de euros en activos en España, que se alejaba mucho por tamaño del resto de sus competidores, convirtiéndola en el gran campeón nacional. La nueva CaixaBank superaba en algo más de 170.000 millones a la segunda mayor entidad del país, el banco que preside Carlos Torres.

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, se ha mostrado convencido de que, progresivamente, las entidades irán cobrando a un mayor número de clientes por mantener sus depósitos ante los tipos de interés en negativo. Cabe señalar que, desde septiembre del año pasado, la facilidad de depósito se sitúa en el -0,5%. De Cos apuntó que, en un primer momento, tanto las entidades españolas como las europeas, eran reacias a trasladar a los clientes el coste que le supone mantener sus depósitos, sin embargo, ante la prolongación y cada vez mayor profundidad de los tipos en negativo, el sector "poco a poco se fue animando" a trasladar el coste a clientes mayoristas, como grandes empresas, o minoristas pero con gran volumen de depósitos "porque les permite minimizar el efecto que tiene sobre el margen de intereses".

La banca española ha abaratado los precios de los créditos al consumo tras la caída en la nueva concesión provocada por la pandemia. Las entidades situaron el tipo de interés medio de estos préstamos en el 7,78% (TAE) a cierre de septiembre, según los últimos datos que recoge el Banco de España, frente al 8,2% en el que estaba en agosto.

El anuncio de Pfizer sobre el éxito de los resultados de su vacuna contra el coronavirus da un giro de 180 grados a la situación de la banca, muy impactada por la crisis sanitaria. Los principales bancos españoles cerraron los nueve primeros meses del año con unas pérdidas conjuntas de 7.734 millones de euros, asfixiadas por el incremento de provisiones para cubrirse de los riesgos de la pandemia y los menores ingresos por los bajos tipos de interés y las menores comisiones por la caída del consumo. Sin embargo, la esperada vacuna vira la situación, ya que acerca la recuperación de la economía y el fin de la crisis. El conjunto de la banca española podría elevar su beneficio más de 10.000 millones de euros, ante las menores provisiones que tendrían que dotar por el menor riesgo y, también, por el ahorro de gastos que conllevará los ajustes puestos en marcha en el Santander y el Sabadell y las reestructuración que traerán la fusión de CaixaBank y Bankia y la previsible unión de Unicaja y Liberbank. Esto supondría una vuelta al beneficio del conjunto del sector.

El Banco Santander ha comunicado este viernes a los representantes de los empleados la cifra de salidas que prevé realizar en el marco del ERE que prepara de cara al primer trimestre del próximo año. La entidad recortará 4.000 empleos en España, lo que supone en torno al 14,7% de la plantilla, actualmente formada por 27.053 trabajadores. El ajuste también traerá aparejado el cierre de sucursales, de en torno a 900 o 1.000, siendo este último el tope, lo que supone un recorte del 32% de la red, que cuenta con 3.110 oficinas.