Profesor de Economía en la Universidad de California-Berkeley y Cambridge.

Vuelven los mercados transfronterizos. Varios países africanos han regresado recientemente a los mercados financieros mundiales, colocando bonos en moneda extranjera entre inversores internacionales. La cuestión es si han vuelto para quedarse o si alguien o algo -la Reserva Federal de Estados Unidos- les pondrá las cosas difíciles.

La crisis de la deuda de los países de renta baja sigue agravándose. Mientras tanto, la comunidad política internacional parece estar perdiendo el rumbo del problema. ¿Podrá recuperar el control o será inevitable una catástrofe de la deuda de los países en desarrollo?

La política industrial ha vuelto. Ha regresado con fuerza en Estados Unidos, donde durante décadas la ideología y la política dominantes minimizaron los esfuerzos del gobierno por influir en la estructura de la economía. Ahora, en cambio, tenemos la Ley de Inversión en Infraestructuras y Empleo, la Ley CHIPS y de Ciencia, y la Ley de Reducción de la Inflación (IRA), con importantes componentes de política industrial.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y su equipo reciben poco reconocimiento por su gestión de la economía estadounidense. Consciente de que las elecciones presidenciales de 2024, como la mayoría, girarán en torno a las condiciones económicas, o a la percepción de las condiciones económicas, el presidente ha salido a la palestra repitiendo su mantra de que "las Bidenomics están funcionando". Pero, aunque esa forma de gestionar la economía funcione, el mensaje no lo hace. Una encuesta de CBS/YouGov realizada entre el 26 y el 28 de julio daba a Biden sólo un 34% de aprobación de los ciudadanos en cuanto a su actuación en esta materia.

Los bancos centrales de todo el mundo siguen contemplando la posibilidad de emitir sus propias monedas digitales (CBDC). Algunos ya han dado pasos en esta dirección. El Banco Popular de China lanzó una prueba de su e-CNY en Shenzhen en 2020 y desde entonces ha ampliado su uso a otras ciudades. El Sveriges Riksbank está probando su corona electrónica para pagos comerciales y minoristas. Incluso la Junta de la Reserva Federal de EE.UU. ha publicado un documento en el que sopesa los pros y los contras de la CBDC.

La economía europea se encuentra en el filo de la navaja entre la recesión y el crecimiento. El filo de la navaja está afilado porque los responsables políticos europeos no tienen ningún control sobre el resultado.

Ha quedado muy claro que Estados Unidos tiene un problema de inflación. Lo que aún no está claro es la magnitud del problema y su duración.

La propagación de la variante ómicron como un reguero de pólvora añade otro elemento de incertidumbre a la economía mundial, pero hay consenso en que las perspectivas siguen siendo buenas para los países con mercados emergentes. J.P. Morgan Global Research prevé que su PIB combinado aumentará el 4,6% este año, superando a la tendencia que mostró entre 2015 y 2019. El pronóstico de S&P Global Ratings es aún más alcista: proyecta que las economías emergentes crecerán el 4,8%.

El Congreso de EEUU acaba de dar un paso importante en la aplicación de los planes fiscales del presidente Joe Biden, al aprobar un proyecto de ley de infraestructuras de un billón de dólares. Ahora veremos si la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO) está de acuerdo en que el plan de acompañamiento de 1,75 billones de dólares en gastos sociales y relacionados con el clima está totalmente financiado por impuestos adicionales y otros "pagos", como evidentemente exigen los demócratas moderados.

Hoy la inflación ocupa las primeras planas de los periódicos de todo el mundo, y con razón. Los precios de más y más bienes y servicios están aumentando de una manera no vista en décadas. Este pico inflacionario, junto con la escasez de la oferta, sea esta real o temida, está generando ansiedad en consumidores y productores. También en un asunto político candente, ya que amenaza con agravar la desigualdad y descarrilar la muy necesaria recuperación económica sustentable e inclusiva tras la pandemia del Covid-19.