El resultado de ayer en Madrid confiere el Gobierno en solitario al PP, la desaparición de Cs, que Más Madrid supere a un PSOE fracasado y la desaparición de Pablo Iglesias como líder y político de Podemos. Casi nada. Un terremoto que será la causa de muchos cambios de estrategia a lo largo y ancho de este país.

Opinión

El 28 de septiembre de 2020 cesó el president Quim Torra al ser confirmada por el Tribunal Supremo la sentencia que le inhabilitaba por desobediencia. El hasta entonces vicepresidente catalán Pere Aragonès asumió el cargo de president en funciones, pero ERC y JuntsxCat acordaron dejar el puesto y el despacho vacantes, por lo que no hubo mayoría en el Parlament de Catalunya para designar un nuevo presidente autonómico con plenas funciones.

El 14 de febrero votaron algo más de la mitad de los catalanes que tenían derecho a voto, y su resultado no proporcionó una solución clara para resolver la inquietante incapacidad de nuestros políticos para encontrar una salida perdurable y consistente al momento en el que vivimos.

Opinión

Inhabilitado el president de la Generalitat, Quim Torra, y asumiendo en forma interina sus funciones el vicepresidente, Pere Aragonès, ante una paralización administrativa y política del Govern de coalición, se convocaron elecciones para el día 14 de febrero. La ciudadanía recibió con buenos ojos el anuncio y constató que podría ser la oportunidad de esclarecer el confuso panorama político catalán, pero ahora todo está en el aire.

Cualquier día es bueno para ejercitar la mente y destinarla a la reflexión, pero aquellos que con más ímpetu se prestan a ello son los últimos y los primeros días de cada año.

Durante el famoso y parisino mayo del 68, grito de libertad antigaulista, y los movimientos estudiantiles españoles antifranquistas que indicaban el cansancio de una sociedad ante un régimen dictatorial, se escuchaba a voz en grito una consigna que enardecía, emocionaba y alentaba aquella juventud rebelde amante del aire límpido y el pensamiento fluido.

Primera premisa: sin un Poder Judicial independiente no existe una democracia auténtica. Para conseguirla se requiere que sus órganos de gobierno también lo sean, así como los nombramientos de quienes compondrán los juzgados y tribunales.

Ante un problema real como el de la existencia de pocas viviendas a precios asequibles a las familias con rentas bajas, el gobierno catalán ha impulsado, y aprobado el Parlament, una ley que limita las rentas y las estabiliza regulando su incremento.

Este inesperado, prolongado e incierto período de nuestras vidas, continúa desde la primera quincena de marzo.

Es interesante elaborar una reflexión sobre el rey emérito Juan Carlos I y el ex president Jordi Pujol, ambos personajes, por su relevancia, pasarán a la historia de nuestro país.