Víctor Arribas

Periodista
Opinión

El presidente encargado de Venezuela está en España este fin de semana, pese al desplante que ha sufrido por parte del Gobierno español. Lo normal es que esta autoridad de la nación caribeña, a la que tantos lazos nos unen, hubiera pasado de largo en su periplo por diversos países europeos, en vista del nulo interés, más incluso, el evidente desprecio al que le está sometiendo el presidente Pedro Sánchez.

Opinión

El gobierno eligió para su última rueda de prensa en viernes ensamblar las dos formas de comunicar que Pedro Sánchez ha elegido en estos casi dos años de presidencia: la de Isabel Celaá y la de la nueva portavoz María Jesús Montero. De la trascendencia impostada de la primera pasaremos a convivir una vez a la semana con la familiaridad teatral de la segunda, pero la sensación general es que las frases y expresiones para la posteridad no van a desaparecer de la sala de prensa del Palacio de la Moncloa en los 1.400 días que, según el presidente, va a durar el gobierno de coalición progresista.

opinión

Rompiendo una tradición más de la política española, ésta en concreto instalada de lleno en el respeto institucional que ahora brilla por su ausencia, los medios de comunicación han ido publicando a lo largo de la semana la composición del gobierno ante de que la conozca el Rey de primera mano, en la comunicación tradicional que antecedía a la difusión general del gabinete.

tribuna

"España no se va a romper". Cuando el candidato a gobernar un país comienza su discurso-programa viéndose en la necesidad de aclarar tan comprometida duda, es que algo ha hecho mal en el proceso que le ha llevado hasta la honrosa tesitura como es someterse a una sesión de investidura. Y ese es el caso de Pedro Sánchez. La duda ha anidado de tal manera en la sociedad española, en los mercados y los bares, en las conversaciones de dominó vespertino y de oficina, que hasta él se ha dado cuenta de que era necesario intentar convencer a todos de que sus cesiones al independentismo catalán y vasco, y al filoindependentismo de la izquierda radical, no van a acabar con este proyecto colectivo de varios siglos de historia, una de las naciones más antiguas de Europa.

Opinión

La recta final de la primera década del siglo nos ha traido el vértigo del bloqueo político y la parálisis de las instituciones españolas. Es el peor momento desde que en 2014 irrumpieron los nuevos actores de la vida pública, cuya nefasta actuación ha derivado en los actuales lodos en los que nos movemos.

opinión

La semana ha acabado con una traca final que complica aún mucho más el panorama político de un país maltratado por su clase dirigente. La resolución del Tribunal de Justicia de la UE no significa inmunidad respecto a los hechos juzgados y condenados en España, pero ha sido aprovechada por el independentismo para manipular su contenido a través de videoconferencias eufóricas organizadas para que se difundan en las televisiones, y ha servido además para lanzar una nueva amenaza al gobierno en funciones con el fin de que pase por el aro una vez más de lo que reclaman los separatistas.

Opinión

Uno de los sectores de producción más importantes del país ha repasado, coincidiendo con el final de la COP 25, sus principales responsabilidades en la lucha contra el cambio climático y por una reducción de las emisiones. El sector del refino no quiere quedarse atrás ni ser atropellado.

tribuna

El primer discurso de Meritxell Batet como presidenta del Congreso de los Diputados en el Día de la Constitución lo habrán aplaudido, en el 90 por ciento de su contenido, todos los españoles que siguen creyendo que la Carta Magna está vigente y debe salvaguardarse de las andanadas que recibe a diario.

opinión

El próximo martes se constituyen las Cortes españolas de la decimocuarta legislatura, mientras los representantes de PSOE y ERC continúan negociando la abstención del segundo partido para propiciar la investidura de Pedro Sánchez antes de la Nochebuena.

tribuna

La presente teoría está construida para el caso, aún no garantizado y más bien dificultoso, de que Pedro Sánchez logre sacar adelante su investidura con los grupos parlamentarios a los que el PSOE está dirigiéndose para conseguirlo.