Juan Velarde Fuertes

Presidente de honor la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas


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Promotores del suicidio económico Catalán

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Es obligado señalarlo. Cuando llegó la Revolución Industrial a España y se deshizo la proyección política que tenía en el conjunto mundial -especialmente en Europa y América- , surge otra España.

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Nuestra comparación con Europa

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Uno de los problemas más graves que pueden surgir en nuestra política económica es la convicción de que el problema básico que tenemos es el de la necesidad de incrementar el gasto público como consecuencia de una necesidad ineludible de mejorar las condiciones de vida de los españoles.

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Aportaciones para nuestra economía

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Sobre la mesa de los economistas se han situado una serie de aportaciones que no se deben ignorar en relación con la orientación que debería tener nuestra política económica.

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Ante crecientes preocupaciones en nuestra economía

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Una Economía tan abierta como la que, a partir de 1959, ha pasado a ser la de España, no puede, de ninguna manera, dejar de tener en cuenta todo un conjunto de acontecimientos que surgen en la economía internacional y que, forzosamente, impactan negativamente en España.

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Mensajes que mejoraron la Economía

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El 3 de octubre se celebró en Barcelona, presidido por el Gobernador del Banco de España, Hernández de Cos, un acto de conmemoración del LX aniversario del Plan de Estabilización, a partir del cual, en 1959, los españoles hemos pasado a tener una economía en nada parecida a la que existió, dejando a un lado el trauma de la Guerra Civil, hasta 1935.

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¿Qué hubiera dicho ahora Keynes?

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En estos momentos, hace ya un siglo que se puso de manifiesto en Gran Bretaña un planteamiento político por parte de Lloyd George, pésimo para Europa y perjudicial también para Inglaterra. Se había firmado el armisticio con Alemania y el Imperio Austriaco, y las condiciones de paz se pasaban a discutir en París en el Palacio de Versalles. En Alemania, el régimen imperial derivado de Bismarck había sido sustituido por la llamada República de Weimar. En Rusia, el Imperio de los Zares se había esfumado a partir de 1917, debido al triunfo del Partido Comunista Bolchevique de Lenin. Pero, también en Alemania, las revueltas sociales, con in-fluencias leninistas, se alzaban con los planteamientos espartaquistas, adoctrinados intelectualmente por Rosa Luxemburgo, y encabezados por Lieb-knecht, al frente de los comunistas que pasaban a denominarse popularmente como los “espartaquistas”. Eso no impedía que en Budapest existiesen movimientos análogos de ese tipo, que daba la impresión de que eran capaces de triunfar. Estos mensajes de tipo marxista-leninista parecían llegar a todas partes, incluso influían en otras corrientes, como en el laborismo británico. Por supuesto, España no era excepción en cuanto a la recepción de esos mensajes revolucionarios. Recordemos, ese año, los sucesos violentísimos en todos los sentidos que tenían lugar sobre todo en Cataluña y en Asturias. El influjo de Europa pasaba a quedar muy hundido, en todos los países, con abundancia de preludios de inflaciones, una de ellas colosal, concretamente la que afectaba a la derrotada Alemania.

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Respuesta obligada de la política económica europea que afecta a España

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La construcción de Europa se muestra en un conjunto notable de fracasos. Hundido el Imperio Romano, el primer intento que se dio fue el de Carlomagno. Sus herederos lo liquidaron y se inició la pugna que ha llegado hasta ahora entre Francia y Alemania. Aniquilada tras la batalla de las Navas de Tolosa la posibilidad de una Europa musulmana, surgió el auge de España, que en 1492, no solo liquidó las últimas posibilidades mahometanas, sino que también descubrió América, e inició, con Felipe el Hermoso, una conexión con el mundo germánico, el comienzo de cercado de Francia y una apertura con Inglaterra. Todo esto se viene abajo con los diversos movimientos protestantes, a pesar de la victoria de Mülhberg. Debemos a Olegario González de Cardedal puntualizaciones perfectas sobre, concretamente, el enlace de Lutero con diversos planteamientos independentistas en el mundo germánico. Y a partir de ahí, la expansión universal de las potencias europeas hacia América, Oceanía, Asia y África aumentó las luchas y creó multitud de conflictos intraeuropeos. El último amenazó hace ahora ochenta años y se complicó con los conflictos bélicos, como consecuencia de la ignición derivada del Manifiesto Comunista de 1848, asentada en la victoria de Lenin en Rusia. Previamente, había existido un intento de unificación de Europa presidido por Napoleón. Rusia, por un lado, y, sobre todo, Inglaterra -España siendo su aliada-, liquidaron ese intento.

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El aviso que nuestros déficits implican

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Al ingresar en la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras de Barcelona escribí mi discurso, titulado Los déficit de la economía española. Debo subrayar aquellas cuestiones que ahora tienen especial relieve. Como entonces dije, siempre me causaron impresión unos párrafos de Karl Vossler, en su obra España y Europa: "Algo, por cierto, ha descuidado siempre la política española o no lo ha sabido entender nunca: la cuestión económica. Plena prosperidad económica no la ha gozado este pueblo ni cuando le pertenecía medio mundo en el siglo XVI y, en cambio, en la segunda mitad de ese siglo, tres veces hizo quiebra el Estado". Y después agregaba: "Como su mentalidad siente más lo maravilloso que lo material, en su obrar y querer tiene más valor la guerra que el trabajo constante, la aventura que el comercio, el poder que honra más que todas las riquezas". Dejando aparte que en el siglo XVII sí fuimos un país muy opulento, no como expone Vossler, sí tiene, más adelante, el contraste en muchas etapas de nuestra historia, y sobre todo, a partir de la Revolución Industrial.

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La dirección fundamental del sector agrario español

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El sector rural español era uno de los elementos clave de nuestra economía en la etapa, larguísima, de la Revolución del Neolítico, que concluyó, como sabemos, en el paso del siglo XVIII al siglo XIX, al aparecer con fuerza la Revolución Industrial. Hasta ese momento, como consecuencia, en gran medida, de derivaciones generadas por el proceso derivado de la Reconquista, en relación con la propiedad del suelo, o sea con del factor productivo tierra, esencial en la economía agraria, que pasó a controlarse en grandísima proporción, ya por la Iglesia, ya por comunidades locales, ya por la nobleza, ya por ciertas entidades especialmente protegidas, como en el caso de la Mesta. Si se hubiese construido entonces una función de la producción como la que se consigue tras la aportación de Cobb-Douglas en la American Economic Review, en 1928, se observaría el papel esencial del control del suelo rural en todo el conjunto de la producción.

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Hace quince años

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En 1994, en los Cursos de La Granda tuvo lugar uno titulado Situación de la economía española. La política económica que se había seguido, en aquel momento, era la de inspiración socialista del Gobierno de Felipe González. Ese largo Gobierno socialista supuso un claro intento de efectuar alteraciones importantes en nuestra economía como consecuencia de ser el primer Gobierno socialista desde la Transición. Siempre interesará comprobar si su puesta en marcha fue la oportuna, y también si se trata de un Gobierno cuyas medidas pueden orientar sucesivas administraciones con ese mensaje político. Por eso es interesante recordar la obra de Jorge Maluquer de Mo-tes, que permite analizar durante esa etapa cuáles fueron las “de peor trayectoria” a partir de 1850. Indica el profesor Maluquer de Motes que “la más negativa de la historia de la economía española, se reconoce en el tiempo actual, esto es de 2007 a 2014”, y solo superior en su marcha negativa “contraria a la prosperidad general” durante “los trágicos años de la guerra”. Esa última situación que se podría calificar como catastrófica, tenía pues, existencia con el Gobierno de Rodríguez Zapatero. Sin embargo, ¿solo caben alabanzas por lo que se refiere a la Administración socialista que, en otras etapas no tuvo tan serios problemas como en ese período iniciado en el año 1982? Eso es lo que se analizó en 1994 respecto al Gobierno de González.


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