Opinión

Datos que mucho nos interesan

El gobernador del Banco de España Pablo Hernández de Cos

A partir de los debates sobre la caída de la cotización de la peseta, allá por el año 1930, excelentes economistas comenzaron a integrarse en el Banco de España, ofrececiendo consejos adecuados para la buena marcha de nuestra política económica, talante que se aceleró a partir del final de la II Guerra Mundial. Ahora destaca el altísimo interés que tiene todo el conjunto de planteamientos efectuados por el Gobernador del Banco de España, Hernández de Cos, en su intervención desarrollada en el Congreso de los Diputados ante La Comisión de Asuntos Económicos y Transformación Digital, el 18 de mayo pasado, así como las palabras finales ante la misma Comisión, en el Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados, del 18 de mayo de 2020, pág-42.

Comienzo a partir de una frase inicial que el Gobernador lanzó: "La magnitud de la perturbación es extraordinaria". Pero, ¿qué es lo que motiva que nuestra economía "sea más vulnerable que la de otros países, a la perturbación a la que nos enfrentamos"?

El elevado porcentaje de eventuales explica el alto desempleo durante las crisis

En este sentido, señala Hernández de Cos, en primer lugar "las actividades relacionadas con el sector turístico … como la hostelería, los restaurantes y el ocio", cuestión la del ocio -es puntualización personal- donde asombra la decisión política orientada a ningunear la tauromaquia, a pesar de ser ésta de extraordinario atractivo, precisamente, para el turismo, como México, Francia y Portugal bien saben. Y, en segundo lugar, destaca la notable importancia de las pymes que, indica Hernández de Cos, tienen un peso comparativamente más elevado en España que en la mayoría de las economías de área del euro. En concreto, en 2014, el 90% de las empresas españolas tienen menos de 10 trabajadores, "frente al 75% de Alemania", y esa realidad española mayor genera que "las pymes cuenten con un menor acceso a la financiación externa y unos costes fijos más elevados en proporción de la facturación". Y finalmente "las características de la contratación laboral en nuestro mercado de trabajo, introducen una relación procíclica de empleo, por el papel de los asalariados eventuales, lo que puede explicar las profundas consecuencias de desempleo en las recesiones, que afecta "especialmente a los jóvenes".

Y de todo esto, ¿qué se desprende? Hernández de Cos señala que es posible que el pronóstico probablemente más acertado es del Banco de España, cuando indica que "la recuperación no estará exenta de dificultades, sino que se pueden presentar escenarios más desfavorables que los considerados actualmente". De momento, lo más probable sería que "el PIB cayese entre un 9,5% y un 12,4% en 2020 y en el 2021 experimentase un incremento entre el 6,1% y el 8,5%." Una estimación que no es precisamente diferente de la ofrecida por el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea, agregando todo este muy preocupante panorama que "la recuperación no estará exenta de dificultades, sin que se puedan descartar cambios más desfavorables que los considerados actualmente". Es preciso agregar que, "el coste presupuestario de la crisis será muy alto" y generará "un déficit público muy elevado este año con su consiguiente traslado al endeudamiento del presupuesto de las Administraciones Publicas" : caída del PIB y auge de la deuda pública, siendo probable que se sitúe ésta por encima del 120% del PIB en 2020, con posibilidades de estabilización en torno a esa magnitud.

Los bancos afrontan esta recesión en una mejor posición a la que tenían en la década pasada

No es posible, tampoco, dejar a un lado que "la pandemia ha hecho que aumente de modo sustancial el riesgo del crédito" en el caso de "las posiciones crediticias frente a las sociedades no financieras"; y, también, que la epidemia supone "un aumento del riesgo del crédito de los hogares como consecuencia, principalmente, de la destrucción del empleo", si bien este aspecto se aliviaría si la crisis fuese breve. Pero es preciso señalar algo positivo, como que "desde el 2010 se ha producido una caída de casi 30 puntos porcentuales del PIB en su ritmo de endeudamiento , "y el sector privado no financiero español afronta esta situación con una posición financiera más favorable que la que tenía antes de la crisis financiera global". Además, el sector se dispone a liberarse "de un volumen mayor de activos líquidos". Y conviene aludir a que el sector bancario español "ha registrado avances significativos en la calidad de su balance y sus niveles de solvencia en la última década".

Como consecuencia de esta oleada de datos que explican aspectos significativos de la coyuntura, es necesario recordar que quizá convenga pensar en lo que se debe aconsejar a futuros políticos que sustituyan al actual Gobierno Sánchez-Iglesias

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