Opinión

Un buen mensaje parlamentario

El autor comparte las críticas de Elvira Rodríguez a las actuaciones del Ministerio de Trabajo

Son estos momentos obligados para que los economistas se planteen incluso el valor que tienen las decisiones de la política económica ante la convergencia de un creciente proceso de desglobalización y una perturbación considerable a causa de lo provocado en la estructura disponible de factores productivos por la pandemia. Como la respuesta a ambos problemas ha provocado una polémica en España, las decisiones exigidas por la Constitución de 1978, hacen que podamos contemplar debates importantes sobre tales cuestiones, y por eso, está claro que surgen temas que conviene se divulguen. Desde luego, en el caso de España, exigen conocer cual debería ser el modelo básico para una política económica perfectamente vinculada con la apertura hacia la economía internacional. De ahí se deriva que es máximo el interés para conocer las consecuencias obligadas, que son exigidas porque exponen nuestras vinculaciones de todo tipo con Europa, con Iberoamérica, y naturalmente, con EEUU. Nuestro futuro obliga a un análisis crítico de cómo se está reaccionando y, simultáneamente, de cómo se debate esto por parte de los legisladores, muy especialmente, en sesiones del Congreso

La rigidez en el mercado laboral que Trabajo persigue favorece el desempleo

Considero importante, por lo señalado, la intervención de la Diputada del Partido Popular, Elvira Rodríguez en la sesión del 9 de abril de 2020, con motivo de la convalidación de los Reales Decretos Leyes 9 y 10/2020, porque Rodríguez, tiene, como economista, gran prestigio. Se licenció en Ciencias Económicas en la Universidad Complutense, y su gran maestro en Hacienda fue el eminente experto en tales cuestiones, César Albiñana. Debido a su impacto, rápidamente hizo las oposiciones para el Cuerpo de Intervención, y tuvo ya un papel destacado, a raíz de los Pactos de La Moncloa, en la mejora de la intervención en la Seguridad Social. Más adelante, fue muy importante su papel en el Tribunal de Cuentas, en el Ministerio de Hacienda y, posteriormente, como Ministra.

En la citada sesión y en el debate producido, abordó Elvira Rodríguez críticamente las disposiciones enviadas por la Ministra de Trabajo, sobre la prohibición del despido, unidas a las amenazas anunciadas a los empresarios, en forma de duras inspecciones de toda la documentación que estaba relacionada con los Ertes. Este es el punto fundamental de una de las propuestas debatidas, donde se presentaba a las empresas "como unas desalmadas, que lo que pretendían era aprovecharse de la situación". Tal mensaje ministerial mostraba una evidente tendencia en favor de medidas, para que creciese con rapidez, en el mercado laboral, la rigidez. Y eso precisamente, es lo que favorece el incremento del desempleo. Por lo tanto, lo que Elvira Rodríguez señaló fue que, "tal talante del Gobierno constituía la base de una serie de medidas que "no solo no hacen más llevadera a nuestro tejido productivo la crisis, sino que la hacen, si cabe, más costosa". Y ese coste tiene consecuencias en la contratación. Correr ese riesgo, cuando ya impresiona la realidad española, en la comparación internacional del desempleo -basta observar semanalmente los datos de estos porcentajes en los países económicamente más interesantes del mundo, que ofrece The Economist- comprobada así se comprueba la escalofriante realidad española, es impulsar el incremento del desempleo. La frase de Elvira Rodríguez fue: "Bajo la justificación de preservar el empleo lo que hacemos es ponerlo en grave riesgo" y, a ello, agrega que "los datos de empleo y seguridad social de marzo que acabamos de conocer nos lo demuestran, y falta lo peor".

A ello se suma lo que se pretende aprobar en relación con los Ertes, señalando que retirar "las ayudas que suponen dichos Ertes de golpe cuando se extinga el estado de alarma ,puede llevar a muchos a que no puedan continuar en actividad empresarial". Son todas estas informaciones sobre que la carga económica que grave las empresas se puede ampliar, lo que obliga a tener en cuenta de modo continuo, que también indicó Elvira Rodríguez que en cualquier situación de catástrofe, "su coste en un país responsable y moderno no debe caer sobre los ciudadanos, ni directamente ni a medio plazo, como sucedería si desapareciera en parte nuestro tejido productivo. Es por eso por lo que se deben tener las cuentas públicas saneadas": una seria alusión crítica a la realidad presupuestaria en la que permanece el Gobierno Sánchez.

Y también criticó Elvira Rodríguez la improvisación que revelan las disposiciones sobre la movilidad laboral, que da la impresión de que técnicamente ofrecen grandes probabilidades de afectar tanto a empresas industriales enormes, como es el caso de Arcelor Mittal, a empresas exportadoras, que tienen que cumplir plazos de entrega forzosamente, como a gran número de autónomos, sectores que muchísimo suponen para el progreso de la estructura económica, prescindiendo de su tamaño, porque -mencionó- en España teníamos 3.363.147 empresas, de las que 3.328.032 son pymes.

Todo esto se relaciona vivamente con una frase del importante economista Krugman, que, en su ensayo El retorno de la economía de la depresión y la crisis actual, y que en muchos sentidos parece inspirada en la actualidad, señaló que "parecía como si las bacterias que solían provocar plagas mortales, y que creíamos que la medicina moderna había derrotado hacía mucho tiempo, hubieran aparecido bajo una forma resistente a todos los antibióticos convencionales". Pero seriamos tontos si no buscásemos, costase lo que costase nuevos regímenes profilácticos para no ser las próximas víctimas.

Y esos regímenes profilácticos son los que se expusieron por Elvira Rodríguez con la oportunísima intervención parlamentaria a la que me he referido.

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin