El dato adelantado de inflación de abril supone reducir levemente el enorme susto de la inflación de marzo, pero muestra con toda su crudeza hasta qué punto vamos a sufrir durante bastante tiempo un proceso inflacionista extraordinariamente perjudicial para familias y empresas. El indicador clave es la inflación subyacente, la cual se sitúa en este mes en el 4,4% interanual, marcando máximos relativos de los últimos años.

El conflicto armado en Ucrania ha aumentado la tensión en el mercado de suministro de gas natural a nivel global, un mercado ya de por sí tensionado por la acumulación de reservas que durante meses realizó el sudeste asiático. Según la Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente, la UE recibe aproximadamente el 40% de su gas de Rusia, mientras que España importa gas de hasta catorce países distintos, fundamentalmente de Argelia (29,08%) y EE.UU. (15,64%) tomando datos de 2020 de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos.

Opinión

La publicación del dato adelantado de inflación de marzo en España ha hecho saltar todas las señales de alarma en Europa, ya que la cercanía a los dos dígitos supone una enorme fuente de preocupación en términos de estabilidad macroeconómica.

La invasión de Ucrania por parte de Rusia es una guerra del siglo XXI, pero con unos primeros compases en términos militares y económicos muy similares a cualquiera de las guerras del siglo XX en las que Rusia tenía como principal objetivo la extensión de su poder en áreas de influencia tradicional, planteando conflictos cruentos en los casos en que la población no fuera suficientemente proclive al dominio primero soviético y posteriormente puramente ruso.

Hace casi dos años, escribíamos en este mismo periódico que el Covid provocaría un incremento de 25 puntos porcentuales de la ratio de deuda pública de España sobre su PIB hasta el 120%. Así se ha producido casi en términos exactos. Al mismo tiempo, precedíamos que la deuda tendría un coste sobre el crecimiento económico a largo plazo de entre un 0,6% y 1% anual basándonos en las estimaciones publicadas en diferentes papers académicos. Este hecho será observable en las estimaciones de PIB potencial de los próximos años, el cual frenará su crecimiento entre 2022 y 2023 con respecto al ritmo de crecimiento mostrado entre 2020 y 2021.

Si sólo se atiende a las cifras nominales de ocupación y paro, 2021 ha sido uno de los mejores años de creación de empleo de las últimas décadas. En términos de afiliación a la Seguridad Social, el mes de enero ha cerrado en casi 20 millones, un máximo histórico. En el caso de la ocupación, tal como publica el INE en la EPA, estamos por encima de los 20 millones. Incluso en términos desestacionalizados y ajustadas de calendario, estas magnitudes han experimentado un crecimiento superior al dato base.

La promesa arriesgada del presidente del Gobierno de que acabaríamos el año con el precio de la electricidad en niveles de 2018, puede darse por incumplida a unos pocos días de acabar 2021.

La conformación que se va conociendo del nuevo Gobierno alemán no despeja demasiadas dudas sobre cómo será el funcionamiento en la práctica del Ejecutivo, pero sí da una señal muy potente de cuáles serán las principales líneas políticas, siendo la más importante la instrumentación de una política procrecimiento y sostenible. Eso sí, el concepto ‘sostenibilidad’ en todas sus acepciones (medioambiental, social, calidad democrática y económica), empezando precisamente por la económica. Ése es el principal cometido del que será el nuevo ministro de Finanzas, el líder de los liberales alemanes: Christian Lindner.

Especial XV Aniversario

Unos años inéditos en evolución macroeconómica. Es la herencia que ha dejado una crisis tan atípica como la del coronavirus Covid-19. En España, ha sido especialmente dura. El país firmó el año pasado la mayor caída de las economías desarrolladas -un 10,8%- y se encamina ahora a una recuperación menos vigorosa de lo esperado en un primer momento. Tanto es así, que la vuelta a los niveles de PIB previos a la crisis se ha retrasado ya al año 2023, siendo la española la última economía en recuperarse del shock pandémico.