Miembro del Consejo Editorial de 'elEconomista'. Socio del despacho Bernal & Sanz Bujanda

Como sabrán el lunes de esta semana se reunió el consejo del Banco Sabadell. El tema que tratar era dar su opinión sobre la Oferta Publica de Adquisición -OPA- lanzada por el BBVA. El consejo decidió manifestar su oposición a la misma, su comunicado lo dejaba claro de una forma totalmente elegante y respetuosa.

Llevamos muy pocos días de negociación bursátil de este recién estrenado 2024, aun así, ya tenemos los primeros sustos en el cuerpo. Primero Boeing y el segundo, precisamente, en nuestro mercado de valores, Grifols. El desencadenante de esta última compañía ha sido un informe de la casa de inversión y estudios financieros americana Gotham City Research, la cual nos ha advertido sobre la misma.

El actual presidente en funciones y presumiblemente, salvo sorpresa, nuevo presidente de la nación española ha llegado a una serie de acuerdos con los enemigos de España, los independentistas de Junts, para ser investido. Su investidura se hará después de haberse aprobado una amnistía general, totalmente discutible en su legalidad y constitucionalidad para los implicados en los graves desórdenes acaecidos en Cataluña. Los mismos, recordarán, se produjeron por parte de los independentistas, próximamente amnistiados, a raíz del referéndum ilegal y la muy fugaz declaración de independencia. Posteriormente, Carles Puigdemont huyó del país de una forma ignominiosa -en el maletero de un coche- con dirección a Waterloo.

El rey desnudo, es una fábula escrita por Christian Andersen. La historia contiene un mensaje de advertencia: "no tiene por qué ser verdad lo que todo el mundo piensa –o dice, añado– que es verdad". Esta fábula se me ha venido a la cabeza al preparar el escenario macroeconómico para nuestro país para el año 2024.

Se suele prestar mucha atención a la actividad económica, los precios, el empleo o la confianza de los agentes económicos; sin embargo, pocas veces se habla de la productividad y su importancia en el desarrollo económico y social.

Aparquemos por un rato las votaciones en España, esta semana estaba en todas las agendas de aquellos que seguimos las políticas monetarias. Efectivamente, tanto la todopoderosa Reserva Federal (FED) y nuestro banco central (BCE) tenían que tomar una decisión sobre los tipos de interés del dólar y del euro.

La economía española, cuarta en la Unión Europea, está asentada en pies de barro desde hace tiempo. En esta legislatura, es cierto y así hay que reconocerlo, en parte por culpa de la pandemia y la situación en Ucrania, pero, también, agravada por unas medidas inapropiadas de nuestro Gobierno, en muchos casos diametralmente en contra de las tomadas por otros países europeos.

Las tardes del miércoles y jueves estaban marcadas en todos los calendarios de aquellos interesados en la economía y especialmente en la política monetaria.  Las expectativas eran que la FED dejase los tipos de interés del dólar sin tocar, entre el 5,00 – 5,25%, pausando por tanto la elevación realizada de los mismos; insisto lo esperado aún con alguna duda.  Posteriormente el BCE, sin salirse tampoco del guion, subía los tipos de interés un cuarto de punto hasta el nivel del 4%, continúa subiendo el precio de pedir euros a un ritmo inferior. Vamos primero a ver la situación de la economía americana y posteriormente la del área euro para intentar comprender y ver cual puede ser el escenario futuro.

Opinión

Creo no errar si digo que la convocatoria de elecciones anticipadas por parte de Pedro Sánchez ha sorprendido a muchos. Las elecciones municipales y autonómicas recientes se han votado más en clave plebiscitaria y no tanto sobre programas o candidatos locales. La respuesta ha sido contundente y ha dejado al actual presidente en una situación de debilidad muy marcada.