Banco Central Europeo y ahora qué

  • Los tipos seguirán bajando ante un BCE que tiene incertidumbre sobre sus objetivos
  • Al mes, los activos caerán en 7.500 millones de euros suponiendo un riesgo para el 2025

Esta semana, para todos aquellos que amamos y veneramos la política monetaria, ha estado presente en todas nuestras agendas. En primer lugar, nuestros ojos miran al Banco Central de Canadá y por supuesto al Banco Central Europeo. Analizando la curva de los mercados interbancarios de ambos países, la bajada de un cuarto de punto, estaba más que descontada por los agentes del mercado. Efectivamente ambos bancos no defraudaron, en unas expectativas ya anunciadas. Ambos procedieron a disminuir sus tipos de directores en la cantidad citada anteriormente. Aquí, los países que han delegado su política monetaria en el BCE, han visto como todos los tipos descuento, financiación y repos- caían en la cantidad prevista.

Ahora bien, una vez realizado el recorte, lo importante es intentar ubicar un escenario, es decir: ahora qué. ¿Seguirá recortando el precio del dinero?, ¿Cuál es el calendario para ver una nueva bajada? o ¿Qué variables hay que observar?

Vamos con la primera cuestión, sobre si seguirá bajando. En mi opinión, todo parece indicar que sí lo hará. Es previsible que el próximo movimiento sitúe los tipos directores otro cuarto de punto. Por tanto, salvo imprevistos, es más que posibles que veamos una nueva caída.

Vamos con la gran duda, el cuándo. En la intervención de la gobernadora, Cristine Lagarde, no se ha despejado esta duda. Sin embargo, analizando las variables, todo parece indicar que al menos hasta diciembre no se hará efectiva el recorte.

Llegamos al meollo de la cuestión, ¿Cuál es la duda que atenaza al BCE? Primero, están los posibles movimientos que puedan hacer el Banco de Inglaterra y, lo más importante la Reserva Federal, FED. Segundo, el BCE ha revisado al alza sus previsiones a futuro de la inflación y de la subyacente, aquella que excluye la energía y los alimentos frescos sin elaborar. Tercero, las presiones salariales que comienzan a aparecer o ya se registran en muchos países, es lo que denominamos "segundas vueltas del alza de precios". Las alzas salariales son históricamente de las más altas registradas. Cuarto, la revisión del Producto Interior Bruto -PIB- de la zona euro ha sido al alza.

Sí los tipos quedan en el 3,75% para que los banco depositen su dinero, exceso de liquidez. También para la vía de financiación extraordinaria de los bancos en el 4,50%. La línea principal y semanal de financiación a los bancos, los famosos repos se sitúan en un 4,25%. Ahora, es muy importante separar mensajes secundarios, del primario. El comunicado dice claramente que "continúa aplicando un enfoque dependiente de los datos y reuniones posteriores para determinar el nivel y la duración de la restricción. Añade además "mantener los tipos de interés oficiales suficientemente restrictivo durante el tiempo que sea necesario". A eso se le llama guardarse las espaldas, si prefieren, no tienen una visión clara de lo que puede ocurrir con los precios.

El nivel actual de precios, aun cuando han bajado, han dado un pequeño rebote al alza de la tendencia bajista que venían mostrando. Por otra parte, la inflación sigue desviada al alza del objetivo del 2,0% de crecimiento. La actividad económica sigue mostrando, en perspectivas futuras, crecimiento; como he comentado anteriormente.

Por tanto, quédense con este mensaje: la rebaja del precio del dinero se produce en un contexto de inflación elevada por encima de su objetivo del 2,0%, incluida la subyacente, indicador adelantado de los precios generales. Además, tenemos una revisión al alza de beneficios empresariales y rentas del trabajo, es decir del PIB. Este cóctel es el que va a llevar al BCE a ser muy prudente.

Fíjense si es prudente que comenzará a aligerar la cantidad de dinero en disposición. Esta aseveración tan rotunda que va a empezar a recortar es decir, a vender y continuar con su política de deshacerse de los APP, Assete Purchase Program. Evidentemente no los va a vender de golpe, eso sería una política extremadamente restrictiva en cuanto a la masa monetaria. Si el BCE hasta ahora ha dejado vencer, sin renovación, 15.000 millones de los activos adquiridos en su momento, van a continuar en esa línea. Hasta ahora se compraban los activos que vencían, desde momento no va a ocurrir con las amortizaciones.

Pero hablando de la cantidad de dinero, el banco con sede en Frankfurt, va a recortar su cartera de bonos. Esta renta fija se compró para aliviar la situación ocasionada por la pandemia, ahora ya no los mantendrá en la misma proporción. Cada mes, la cifra de activos caerá en 7.500 millones de euros mensualmente, suponiendo el riesgo a comprar en 2025 algún activo que venza.

La combinación de bajada de tipos de interés con la rebaja de los activos adquiridos, me atrevo a calificarlo como el palo y la zanahoria. El palo es la disminución del dinero en circulación, la zanahoria no es otra que la rebaja de un cuarto de punto.

Habrá que mirar con lupa las actuaciones de otros bancos centrales, especialmente la FED, junto a los efectos que tengan las alzas salariales, el incremento de la actividad económica, analizar muy bien la evolución de los precios de los bienes y servicios básicos de las familias. En definitiva, las dudas de nuestro BCE parecen importantes. Y no, no las tiene todas consigo que el nivel de precios siga cayendo. Este cuestionamiento es el que lleva cuestionarse el calendario de bajadas o mantenimiento de los tipos de interés de la zona euro.

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