Eduardo Olier

Miembro del Consejo Editorial de elEconomista

El 2 de septiembre de 2011 el Congreso de los Diputados aprobó, con 316 votos a favor y 5 en contra, una importante reforma de la actual Constitución Española: el cambio en el texto del artículo 135 del Título VII, relativo a Economía y Hacienda. José Luis Rodríguez Zapatero, al frente del Gobierno, promovió el cambio. La propuesta fue aprobada con los votos del PSOE y del PP. En total 316 síes. Muy por encima de los tres quintos necesarios (212 votos a favor) para la sacar adelante la modificación constitucional. Se ausentaron de la Cámara la mayoría de los que ahora facilitarán un Gobierno PSOE-UP: Izquierda Unida (hoy en UP), ERC, el Bloque Nacionalista Gallego (BNG), e Iniciativa per Catalunya Verds (ICV), también con Podemos en la actualidad.

Tribuna

No estamos en 1944 cuando Friedrich Hayek publicó el libro Camino de servidumbre. Han pasado 75 años. Tampoco Europa se encuentra en los últimos compases de la Segunda Guerra Mundial. Ni Alemania está bajo el nazismo, ni existe la URSS y su expansiva influencia en muchos países. Quedan, eso sí, descartando el caso de China y otros países asiáticos, reductos comunistas con mucho poder en Sudamérica y en España.

Tribuna

Hace unas pocas semanas recibí un documento firmado por el profesor de una prestigiosa Escuela de Negocios, cuyo título abre este artículo. En el documento se hacía referencia a un supuesto teorema de Pedro Sánchez que aparece en la página 256 de su tesis doctoral. Una tesis que, como es conocido, ha traído ríos de tinta.

Eduardo Olier

En las pasadas semanas varias ciudades españolas sufrieron importantes huelgas en los servicios del taxi. Los propietarios de las licencias, fueran trabajadores autónomos propietarios de un vehículo, o personas con varias licencias, se levantaron en masa ante lo que consideraban una competencia desleal de los vehículos de turismo con conductor, los ya famosos VTC. Vehículos de transporte público donde, de similar manera, se dan casos de propietarios con múltiples licencias o profesionales autónomos que conducen su propio vehículo.

firmas

Nadie hoy en día habla de una próxima crisis financiera. En ambientes económicos se comenta una posible desaceleración, cuyos signos son ya evidentes. El crecimiento de las economías avanzadas se ralentiza, y China, según se dice, no muestra la misma fortaleza económica que en el pasado reciente. Desde luego, nadie se apunta a una próxima recesión.

Eduardo Olier

Del 30 de noviembre al 1 de diciembre pasados se reunieron en Buenos Aires, por decimotercera vez, los líderes del G-20. De paso para la reunión, el presidente de la República Popular de China, Xi Jinping, hizo escala en Madrid. De esta visita, lo más notable, según algunos medios españoles, fueron los a-cuerdos que se hicieron sobre las uvas y el jamón ibérico. Sorprendente noticia cuando China es una potencia que busca el dominio global, en lo económico y en lo geopolítico; aparte del dominio militar que ya tiene en el Mar de la China, que se desplaza hacia el Índico y busca su lugar en el Mediterráneo.

Eduardo Olier

Un conocido periodista terminaba su artículo de hace unos días con una contundente frase: "Esto no saldrá gratis, damas y caballeros". Se refería al ínfimo nivel al que ha llegado la política española. El Parlamento, por mor de los independentistas catalanes y especialmente a causa de uno de ellos, presenta un panorama donde, en palabras del articulista, "chapotea el parlamentarismo español con cieno hasta las rodillas". Aparte del triste espectáculo, el problema real es el deterioro que se va transmitiendo a la sociedad y, por ende, a la economía; aspecto que no deja indiferentes a los inversores. España está dejando de ser atractiva a marchas forzadas, por mucho que el discurso oficial sea diferente.

Eduardo Olier

Homo Deus es uno de los grandes éxitos editoriales de los últimos tiempos. Su autor, Yuval Harari es un profesor de Historia de la Universidad Hebrea de Jerusalén, cuyas visiones sobre la especie humana ya se pusieron de manifiesto en otro exitoso libro: Sapiens. El último publicado por este autor, 21 lecciones para el siglo XXI, seguirá la misma senda de éxito. Sin embargo, con aportaciones sin duda inteligentes muestra un mundo que, de ser así, abrirá enormes conflictos si no se es capaz de ordenar todos los nuevos avances tecnológicos que vienen de la mano de la inteligencia artificial, el tratamiento masivo de los datos -lo que se conoce como big data-, el análisis de los mismos y todas las nuevas técnicas que nacen alrededor de los algoritmos matemáticos que abren enormes posibilidades en cualquier disciplina científica, económica e incluso social, con sus interacciones con la política y la manipulación de las personas, sea en forma de consumidores o, simplemente, electores en procesos democráticos.

Opinión

Al hablar de economía se suele ser, en general, muy exacto en contar lo que pasó. Nadie se atrevería, sin embargo, a decir lo que pasará antes de que los problemas estén encima. La economía es como la prevención del tiempo: se explica mejor lo que sucedió que lo que vendrá; aunque en esto los modelos atmosféricos son cada día mejores y anticipan con mayor exactitud el futuro. La diferencia con las previsiones económicas es que estas están muy influidas por la acción humana. No en vano, la obra cumbre del economista austriaco Ludwig von Mises tiene precisamente este título: La acción humana: Tratado de economía; de ahí que el ciclo económico pueda ser mitigado o inducido por decisiones de política económica.

Eduardo Olier

En 2011, el Fondo Monetario Internacional publicaba un trabajo firmado por Ari Aisen y Francisco José Veiga con el sugerente título de: How Does Political Instability Affect Economic Growth? Es un estudio "técnico" de 169 países que cubre períodos de cinco años entre 1960 y 2004. La conclusión del estudio no sorprende: altos grados de inestabilidad política conducen a menores tasas de crecimiento del PIB per cápita, menor productividad, y efectos negativos en la acumulación de capital, sea capital físico o humano.