Economía

Una eurozona "de mal en peor" y los préstamos bancarios laminan la cada vez "más improbable" subida de tipos del BCE

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Los primeros datos adelantados sobre el comportamiento de la economía de la eurozona en este mes no son precisamente halagüeños. La actividad privada del conjunto de los 20 países que tienen la moneda única como divisa está sufriendo la mayor contracción en 35 meses, es decir, desde noviembre de 2020. Así lo muestran los índices de gestores de compras (PMI) que elabora S&P Global junto con Hamburg Commercial Bank y que han publicado este martes. En concreto, el PMI compuesto flash de octubre (que engloba toda la actividad privada) ha caído a 46,5 puntos desde los 47,2 de septiembre. Para entender este indicador hay que saber que una lectura por encima de 50 implica expansión y una inferior, retroceso. Por lo tanto, la última referencia muestra que la zona euro se contrae por quinto mes consecutivo y lo hace con más fuerza de la esperada por los analistas, que anticipaban el PMI compuesto en 47,4. Ello no hace más que avivar la expectativa de que el Banco Central Europeo (BCE) decidirá dentro de solo dos días parar las subidas de los tipos de interés que comenzó en julio de 2022, con la intención de doblegar la inflación, para no agravar más el impacto del encarecimiento del dinero en la economía.

"En la eurozona, las cosas van de mal en peor. El sector manufacturero lleva 16 meses de capa caída, el de servicios tres, y los dos índices PMI principales acaban de sufrir un nuevo varapalo", lamenta Cyrus de la Rubia, economista jefe de Hamburg Commercial Bank, en la nota publicada hoy por S&P Global con los PMI.

"Señal de alarma" en los servicios

Este experto hace referencia a los subindicadores PMI servicios y PMI manufacturero. El primero muestra el comportamiento del sector terciario, el que tiene mayor peso en la economía (en concreto, en el producto interior bruto o PIB) de la zona del euro y que este mes baja a 47,8, la marca más baja en 32 meses y la tercera seguida en terreno contractivo. El dato es igualmente peor de lo esperado por los analistas. "La incesante caída de los negocios nuevos y pendientes es una señal de alarma, que indica que el sector va a tener más problemas", advierte De la Rubia, que añade: "La contratación de proveedores de servicios prácticamente se ha paralizado".

"Esto indica que el exceso de gasto en los servicios ha llegado a su fin bruscamente tras las vacaciones y que la actividad empresarial se está debilitando en general", interpreta en un análisis Bert Colijn, economista senior de ING Economics.

En cuanto al PMI manufacturas, evidencia que la actividad industrial sigue contrayéndose mes a mes en la eurozona desde julio del año pasado. En el dato flash de este octubre desciende a 43, el peor en tres meses.

El empleo se resiente

Según los PMI, los trabajadores ya están sufriendo también la negativa situación en las fábricas europeas: "Las empresas manufactureras no solo siguen recortando personal, sino que están intensificando sus planes de reducción de plantilla", asegura el economista jefe de Hamburg Commercial Bank, quien resalta asimismo que este mes se ha producido un descenso general del empleo por primera vez desde enero de 2021.

"En los últimos meses, el crecimiento del empleo en las empresas ha disminuido a paso de tortuga, ya que el sector manufacturero ha reducido su plantilla y el sector servicios ha contratado menos", señala en el mismo sentido Colijn.

"Dicho esto, la reducción ha sido leve y, dada la escasez estructural de mano de obra, no esperamos que las cifras de desempleo aumenten mucho en un futuro próximo", aclara De la Rubia. El último dato de la tasa de paro en toda la zona euro, relativo a agosto, la sitúa en el 6,4%, mínimo de la serie histórica.

No obstante, hay diferencias entre las dos mayores economías del área monetaria, Alemania y Francia, cuyos PMI individuales también se han adelantado este martes. "Las empresas francesas son más agresivas en la reducción de plantilla", apunta este último experto.

Tambores de recesión

"Los índices de gestores de compras marcan un mal comienzo de octubre para la eurozona. (...) De mantenerse esta tendencia, se plantean riesgos a la baja para nuestra previsión de estancamiento del crecimiento para el cuarto trimestre", opina en un comentario Rory Fennessy, economista de Oxford Economics.

Por su parte, Christoph Weil, de Commerzbank, vaticina que el PIB de la zona euro descendió un 0,1% en el tercer trimestre de este año. Eurostat publicará el dato preliminar dentro de una semana. La economía caerá en recesión técnica si encadena dos trimestres de contracción. En el segundo cuatro de 2023 el PIB apenas aumentó un 0,1% intertrimestral.

El experto del banco germano subraya que, "a diferencia del semestre de invierno de 2022/23, la debilidad económica no se concentra en Alemania", sino que afecta a toda la zona del euro. Es por ello que ve "probable" que el BCE empeore a final de año sus previsiones macro, ya que en las últimas no contemplaba una recesión.

Impacto en el crédito

El otro hito macro de la eurozona hoy al que atenderá el Consejo de Gobierno del BCE ha sido la encuesta trimestral sobre préstamos bancarios. Según sus resultados, los estándares de concesión de créditos -es decir, las directrices internas o los criterios de aprobación de préstamos de los bancos- para préstamos o líneas de crédito a empresas se endurecieron aún más en el tercer trimestre de 2023. El endurecimiento neto acumulado desde 2022 ha sido sustancial, lo que es coherente con el actual debilitamiento significativo de la dinámica de los préstamos, concluye el estudio del Eurobanco. El porcentaje neto de bancos que declararon un endurecimiento (12%) se moderó ligeramente en comparación con el trimestre anterior (14%), pero fue ligeramente superior a lo que los bancos habían previsto en el trimestre anterior.

Los bancos también comunicaron un nuevo endurecimiento neto de sus normas crediticias para los préstamos a hogares para la compra de vivienda y los créditos al consumo y otros préstamos a hogares (porcentajes netos del 11% y el 16%, respectivamente). En ambos casos se superaron con creces las expectativas previas. El ritmo de endurecimiento neto de los préstamos a la vivienda incluso aumentó en comparación con el segundo trimestre, mientras que se moderó ligeramente en el caso de los créditos al consumo y otros préstamos. Las mayores percepciones de riesgo relacionadas con las perspectivas económicas y la situación específica de los prestatarios, la menor tolerancia al riesgo y las menores posiciones de liquidez de los bancos contribuyeron al endurecimiento.

Para el cuarto trimestre de 2023, las entidades de crédito de la zona del euro prevén un nuevo endurecimiento neto, aunque más moderado, de los criterios de aprobación de los préstamos a empresas, y prácticamente sin cambios en los criterios de aprobación de los préstamos a hogares para adquisición de vivienda. En cuanto al crédito al consumo, los bancos de la zona del euro prevén un nuevo endurecimiento neto significativo. Las condiciones generales aplicadas por los bancos, es decir, las condiciones reales acordadas en los contratos de préstamo, volvieron a endurecerse para todas las categorías de préstamos en el tercer trimestre de 2023. En el mismo período, las entidades de crédito volvieron a registrar un sustancial descenso neto de la demanda de préstamos o de líneas de crédito por parte de las empresas, así como un descenso de la demanda de préstamos para vivienda y de la demanda de crédito al consumo y de otros préstamos a hogares.

¿Qué implican todos estos datos para el BCE?

Así las cosas, el BCE se enfrenta de nuevo al dilema de si primar la lucha contra la inflación sobre el crecimiento económico. Este jueves, 26 de octubre, el Consejo de Gobierno de la entidad deberá decidir si volver a elevar los tipos de interés por undécima vez consecutiva o si hacer una pausa en las subidas (la primera desde que empezó el actual ciclo de endurecimiento monetario en julio de 2022) para limitar el golpe a la economía. En su última reunión, el ente monetario ya abrió la puerta a hacer una 'parada' en el encarecimiento del precio del dinero.

Es destacable que, según los PMI, los precios en el sector servicios han continuado subiendo con fuerza. "Solo se ha producido una ligera ralentización de la inflación, tanto de los costes como de los precios cobrados", indica el economista jefe del banco alemán. Precisamente la inflación de los servicios es uno de los factores a los que más presta atención el BCE a la hora de decidir su política monetaria, especialmente el nivel al que deben estar los tipos. En septiembre el índice de precios al consumo (IPC) de los servicios cayó al 4,7% interanual desde el 5,5% de agosto. El IPC general en la eurozona se situó el mes pasado en el 4,3% interanual, según Eurostat, todavía muy por encima del objetivo de en torno al 2% a medio plazo que tiene como meta el Banco Central Europeo.

"A pesar de la subida de los precios de la energía y del continuo y elevado crecimiento de los salarios, vemos que las empresas ven cómo se ralentiza la inflación de los precios de venta. En el sector manufacturero, esto se traduce en deflación, mientras que la inflación de los servicios se debilita", celebra por su parte el analista del think tank de ING.

Para Colijn, los PMI de hoy son "un claro indicio de que no es necesaria otra subida [de tipos], ya que el debilitamiento de la demanda se impone al aumento de los costes de los insumos para las empresas en términos de presiones inflacionistas". "Cada vez es menos probable que se produzca una nueva subida del tipo de interés oficial", coincide Weil.

De la Rubia esta visión. A su parecer, los PMI avanzados "avalan las razones para realizar una pausa en el ciclo de los tipos de interés en vez de pensar en voz alta acerca de la relajación de la política monetaria". Y el mercado parece comprar también esta perspectiva: el cruce del euro frente al dólar se ha girado a la baja nada más publicarse los PMI, pasando el cambio de 1,069 a menos de 1,063 billetes verdes por una moneda comunitaria. La cotización del euro suele verse beneficiada si se prevén más incrementos de tipos y viceversa.

Por si estos fueran pocos argumentos a favor de la pausa del Eurobanco, Colijn añade más: "La encuesta sobre préstamos bancarios realizada por el BCE muestra que el debilitamiento de la coyuntura económica y la subida de los tipos de interés están teniendo un claro impacto en el endeudamiento. Esta es una señal de que la transmisión monetaria está funcionando con bastante fuerza en estos momentos y el BCE la tomará como una razón para no subir más los tipos, sobre todo teniendo en cuenta que el propio BCE sólo espera que el mayor impacto de la subida de tipos se produzca a principios de 2024".

"Los datos publicados hoy para la zona euro han sido dovish antes de la reunión del Consejo de Gobierno del BCE. Se espera que se mantengan los tipos de interés, algo que no cambiará con los datos de hoy, pero las perspectivas están cambiando a raíz de la encuesta sobre préstamos bancarios del BCE y el PMI. Un mayor debilitamiento de la actividad económica, la ralentización de la inflación y la disminución de los préstamos bancarios apuntan a una disminución de la presión sobre el BCE, ya que la política está teniendo claramente el efecto deseado. Por lo tanto, el riesgo de hacer demasiado ocupará un lugar más destacado en el debate del BCE en los próximos meses", agrega el economista senior de la entidad neerlandesa.

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