Economía

El BCE cumple con el guion previsto: confirma que sus compras de bonos acabarán en verano

  • El Banco Central Europeo mantiene los tipos en mínimos históricos...
  • ...y reitera que los subirá "algún tiempo después" de acabar con el APP
Cartel del Banco Central Europeo (BCE) en su sede, en Frankfurt. Imagen de archivo. Fotografía: Ralph Orlowski (Reuters).

El Banco Central Europeo (BCE) se pone en modo 'esperar y ver'. Tal y como anticiparon los analistas, el Consejo de Gobierno del organismo monetario de la eurozona no ha variado este jueves su política: deja los tipos de interés en mínimos históricos y mantiene el ritmo de reducción de sus compras de bonos bajo el programa APP que anunció en su anterior reunión. No obstante, la entidad presidida por Christine Lagarde ha cumplido con el guion previsto por los expertos al confirmar que las adquisiciones de deuda podrían acabar en el tercer trimestre.

Una vez más, el BCE ha dejado intactos los tipos de interés, su principal instrumento de política monetaria. El tipo de interés principal se queda en el 0%; la facilidad de depósito (donde la banca guarda sus reservas), en el -0,5%; y la facilidad marginal de crédito, en el 0,25%.

Asimismo, el Consejo de Gobierno del BCE ha decidido mantener el ritmo de reducción de compras de activos (bonos soberanos y corporativos) que anunció en su anterior reunión. En concreto, el volumen de adquisiciones netas bajo el programa APP será de de 40.000 millones de euros este mes, 30.000 millones en mayo y 20.000 millones en junio.

El APP podría acabar este verano

Al anunciar el mes pasado dicho ritmo de retirada de estímulos o tapering, quedaba en el aire la duda de si el BCE mantendría el APP a partir del verano. Y aquí radica la novedad de hoy por parte de la institución: las compras de bonos acabarán previsiblemente en verano.

"El Consejo de Gobierno ha considerado que los datos recibidos desde su última reunión refuerzan su expectativa de que las compras netas de activos en el marco del APP deberían concluir en el tercer trimestre", reza el comunicado de hoy del BCE.

No obstante, el Banco Central Europeo matiza que "la calibración de las compras netas para el tercer trimestre dependerá de los datos" económicos que se vayan conociendo en la zona euro en los próximos meses. Por tanto, el final del APP dependerá de cómo sean las perspectivas macro del propio BCE, las cuales actualizará en junio.

"Ahora se necesitaría una grave recesión o una fuerte caída de las previsiones de inflación general para que el BCE no interrumpiera las compras netas de activos durante el verano", opina Carsten Brzeski, analista de ING Economics.

Riesgo al alza en la inflación

Cabe recordar que el Banco Central Europeo se encuentra en una situación delicada. Su fin es garantizar la estabilidad de los precios en la eurozona, con un objetivo simétrico del 2% en el índice de precios al consumo (IPC). Pero la tasa de inflación marcó el mes pasado un máximo histórico en el 7,5% interanual y se da por sentado que en abril revalidará ese récord. De hecho, según los expertos, así como la propia entidad monetaria, el IPC todavía podría tardar unos meses en tocar techo.

En su comparecencia ante la prensa posterior a la reunión, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha señalado que la economía de la eurozona ha desacelerado en los últimos meses y, además, "varios factores apuntan a un crecimiento lento también en el futuro".

Asimismo, Lagarde, que ha comparecido por videoconferencia dado que está contagiada de covid-19, ha alertado de que los riesgos al alza en la inflación "se han intensificado, especialmente a corto plazo".

¿Cuándo subirán los tipos? Depende de los datos macro

Estas palabras de la presidenta del BCE afianzan por tanto la expectativa entre analistas e inversores de que el fin del APP se produzca este verano. A la vez, ello alimenta la perspectiva de que este mismo año se produzca al menos un alza de los tipos de interés en la eurozona. 

Al igual que en su anterior reunión, el BCE ha señalado hoy que el incremento del precio del dinero se producirá "algún tiempo después de que finalicen las compras netas [de activos]" y que la subida será "gradual".

Sin embargo, Christine Lagarde ha aclarado que "algún tiempo después" puede ser una semana o varios meses, y ha subrayado que la hoja de ruta del BCE depende de los datos económicos que se vayan conociendo en los meses venideros. 

En la misma línea, al ser preguntada sobre por qué el BCE no es más preciso respecto a cuándo acabará con el APP, la presidenta ha indicado que la institución espera a actualizar sus previsiones económicas para decidir cuándo pondrá fin "exactamente" a las compras de bonos.

Lagarde ha señalado que el tercer trimestre tiene tres meses y, por tanto, el final del APP "podría ser pronto" (en julio) o "podría ser tarde" (en septiembre). Por ello, ha defendido que el BCE se muestra "abierto" y esperará a tener más datos macro antes de tomar una decisión definitiva.

"El BCE es diferente"

En Estados Unidos y Reino Unido, entre otras economías, ya se ha incrementado el precio del dinero en los últimos meses. En cambio, una vez más, Lagarde ha rechazado que sea comparable la política monetaria de la Reserva Federal (Fed) norteamericana, más restrictiva, con la del BCE. "Las condiciones de la eurozona son muy diferentes a las de EEUU. Estamos más expuestos a la guerra en Ucrania", ha argumentado.

El conflicto bélico "está afectando gravemente a la economía de la zona del euro y ha aumentado considerablemente la incertidumbre", ha declarado también la presidenta del BCE ante los periodistas. 

Carsten Brzeski, analista de ING Economics, señala que "Europa es diferente y el BCE es diferente". "En lugar de una reacción de pánico, el BCE continúa con su normalización [de la política monetaria] muy gradual", añade este experto.

Otras herramientas

El BCE tampoco ha tomado hoy ninguna decisión determinante respecto sus operaciones de financiación a largo plazo. Sigue esperando a que "las condiciones especiales aplicables en el marco de TLTRO III finalicen en junio de este año".

"Con una subvención del 0,5%, las TLTRO han sido una medida clave para mitigar el impacto de los tipos de interés negativos en los beneficios de los bancos", explica Konstantin Veit, gestor de carteras de Pimco.

Por otro lado, Christine Lagarde no se ha pronunciado sobre la posible creación de una nueva herramienta para controlar los diferenciales de los bonos soberanos, o más bien para evitar que los de las economías periféricas (España, Grecia, Portugal e Italia) se amplíen más de lo deseado.

La presidenta del Banco Central Europeo solo ha indicado que las reinversiones del PEPP (el programa de compras de bonos creado para encarar la crisis del covid y que terminó en marzo) podrían utilizarse para hacer frente a la fragmentación del mercado de deuda soberana.

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