Vicente Nieves

Redactor de elEconomista.es
Economía

La inflación ha dado un paso más en España hasta situarse en el 5,5% anual en octubre, máximos desde septiembre de 1992, según ha publicado el Instituto Nacional de Estadística (INE). Los precios siguen avanzando ante el encarecimiento de las materias primas, que está provocando un auge de la tarifa energética que pagan los hogares y las empresas, pero también del transporte usado para llevar todos los bienes a sus destinos finales. A su vez, las interrupciones en las cadenas de suministro globales están generando cierta escasez de algunos inputs que presionan al alza los precios nacionales a través de la importación.

Mercado inmobiliario

El mercado inmobiliario chino está sufriendo una implosión (en principio controlada) que podría sacudir los cimientos de la economía del gigante asiático. Aunque todo este movimiento parece haberse reducido a la figura de Evergrande (por su tamaño y su fama), lo cierto es que detrás de la crisis del inmobiliario chino hay muchos factores (casi todos vinculados entre sí) relacionados con las nuevas políticas de Pekín y la situación económica que atraviesa una economía cuyo crecimiento parecía interminable. Para entender mejor lo que está ocurriendo, los economistas de Danske Bank han realizado cinco gráficos que resumen de forma muy visual lo que está ocurriendo en el inmobiliario chino.

Política monetaria

El Banco Central Europeo celebra este jueves el penúltimo cónclave monetario del año. Una reunión de 'calentamiento', según algunos analistas, para afrontar el salto final en diciembre, cuando la institución deberá dejar bien atado el fin del programa de compras contra la pandemia (PEPP, por sus siglas en inglés) y dar más pistas sobre el futuro de los tipos de interés. Sin embargo, esta reunión puede ser un tanto peligrosa, puesto que llega en medio del auge de las presiones inflacionistas, con todo el arsenal monetario aún desplegado y con una economía llena de cuellos de botella que están dando rienda suelta a las expectativas de inflación a largo plazo en la zona euro. El BCE tendrá que justificar su política a la vez que convence al mercado de que la inflación no se desviará por mucho tiempo.

Economía

La nueva historia de la inflación comenzó gestarse a finales de 2020. Tras un año de caídas en los precios provocadas por la pandemia del covid, las expectativas y los análisis de algunas instituciones empezaron a vaticinar (a finales de 2020) una fuerte reestructuración del IPC para 2021, pero sin grandes sobresaltos. Sin embargo, la poderosa recuperación económica y el alza de las materias primas convirtieron esa reestructuración de precios en una inflación intensa, pero "puramente transitoria", según los bancos centrales. Una vez más las previsiones se quedaron cortas y la transitoriedad ha demostrado ser, cuanto menos, persistente.

Materias primas

El petróleo está al borde de cerrar su séptima semana consecutiva de subidas. El barril de Brent, petróleo de referencia global, ha superado los 85 dólares, niveles máximos de más de tres años. La demanda está superando a la oferta, una tendencia que se mantendrá en lo que resta de 2021, drenando el exceso de inventarios que se habían acumulado durante la crisis del covid. Ahora, el petróleo está entrando en una "fase de ansiedad de oferta", según los expertos de Natixis.

Mercado inmobiliario

A perro flaco, todo son pulgas. Este refrán español podría ilustrar ahora mismo la situación que vive la economía china. Tras una fulgurante salida de la crisis del covid, el 'gigante asiático' se enfrenta a un parón de su economía (solo creció un 0,2% en el tercer trimestre) que podría verse agravado por una retahíla de riesgos cada vez más larga. No obstante, entre todas estas amenazas, la desaceleración del mercado inmobiliario se lleva la palma por su elevado peso en la economía y todo lo que hay detrás de este sector (montañas de deuda de difícil contabilización), en parte conocido y en parte desconocido.

Política monetaria

Turquía está nadando a contra corriente. Mientras que gran parte de los bancos centrales de los países emergentes (y no emergentes) han comenzado a endurecer su política monetaria para luchar contra la galopante inflación, el Banco Central de Turquía (CBRT) está haciendo todo lo contrario. Esta institución ha perdido prácticamente toda su independencia, olvidando su mandato y cediendo (por obligación) todo el poder al Palacio Presidencial de Ankara. El resultado, por ahora, es la pérdida de confianza en la lira turca, que en las últimas semanas está siendo la divisa emergente con peor comportamiento de largo, lo que a su vez está agudizando los problemas de inflación y amenaza con generar nuevas fugas de capital.

Mercado inmobiliario

El mercado inmobiliario se ha convertido en un 'fortín' durante la crisis del covid. Contra todo pronóstico, los precios de la vivienda han resistido a las turbulencias económicas durante los peores meses de la pandemia. Ahora, con el rebote de la economía, la actividad de compra-venta se ha recuperado por completo en la zona euro (también España) y los precios no paran de subir. Es más, en la parte final de este año se prevé que el precio de la vivienda suba al ritmo más alto de las últimas tres décadas. ¿Hasta dónde puede llegar esta tendencia? ¿Estamos en otra burbuja inmobiliaria? ¿Qué riesgos corre la economía?

Mercado laboral

Las empresas en EEUU no encuentran trabajadores pese a que los niveles de ocupación (millones de personas empleadas) están muy por debajo de los registrados antes de la crisis. Esto quiere decir que hay varios millones de trabajadores que han 'desaparecido' del mercado laboral, una tendencia que los economistas intentan explicar sin demasiado éxito. Ni la propia Reserva Federal sabe con certeza si estas personas han salido de la fuerza laboral de forma definitiva o si volverán al mercado en el futuro, lo que dificulta sobremanera la toma de decisiones del banco central de EEUU, cuyo mandato incluye el pleno empleo como objetivo.

Energía

El mercado energético está viviendo momentos convulsos. La rápida recuperación de la demanda ha tensado los mercados, disparando el precio del gas y el carbón, dos fuentes de energías contaminantes que han ganado relevancia en los últimos meses para satisfacer las necesidades de la economía. Ante el fuerte auge del precio de estas dos materias primas, la generación de energía está pasando del gas al petróleo, el último eslabón de la cadena.