Vicente Nieves

Redactor de elEconomista.es
Economía

El Gobierno de España va a contracorriente. En plena crisis económica y con un posible rebrote del covid-19 tras el verano, Pedro Sánchez y su equipo quieren aplicar una subida de impuestos a corto plazo que llegará, probablemente, en un momento delicado. Desde Bruselas hasta el Banco de España recomiendan apoyar la economía mientras que la incertidumbre persista. Las subidas de impuestos y los recortes, aunque necesarios, nunca deberían llegar hasta que la recuperación económica haya iniciado una senda sólida y, sobre todo, segura.

Mercado laboral

El fuerte impacto de la crisis del covid-19 sobre el PIB aún no ha tenido su réplica en la tasa de paro, que en España ha subido tímidamente. Por ahora, los programas de trabajo a corto plazo, como los Ertes en el caso de España, han evitado que cientos de miles de ocupados pierdan su empleo. Sin embargo, aunque muchos de estos trabajadores vuelvan a sus puestos, la OCDE ve inevitable que la tasa de paro supere el 20% durante 2020, aunque no se produzca un rebrote importante del coronavirus. En un escenario más pesimista (o realista) con una recaída en el covid-19 tras el verano, la tasa de paro se acercaría al 27% entre 2020 y 2021, mientras que algunas regiones podrían perder hasta el 40% o más de todo el empleo, generando a su vez una recuperación de la economía más lenta y desigual.

Política monetaria

Las diferencias y los debates en el seno de los bancos centrales son algo habitual. Sin embargo, en el caso del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo existe un componente que las puede hacer especialmente arduas: la nacionalidad. A las habituales diferencias sobre los tipos de interés negativos o el tamaño de los programas de compras de activos, se le ha unido ahora el cómo se distribuyen las adquisiciones de bonos soberanos bajo el programa de compras contra la pandemia (PEPP por sus siglas en inglés). Aunque el PEPP solo cuenta con unos pocos meses de vida, el único dato publicado hasta la fecha por el BCE mostraba un claro sesgo del programa hacia la deuda italiana (levemente también hacia la española), lo que está desatando un nuevo choque, ahora que parecía casi el resuelto el conflicto del BCE con el Tribunal Constitucional de Alemania.

Economía

Bruselas lleva años reclamando a Alemania un mayor esfuerzo para reducir su elevado superávit por cuenta corriente (exporta mucho más de lo que importa) con modestos resultados. La Comisión Europea (CE) llegó a iniciar una investigación formal en 2013 para estudiar las razones de este superávit y el impacto en la economía europea, que podría, incluso, haber terminado en un expediente. Si bien es cierto que este superávit se ha reducido desde 2015, sigue sobrepasando de lejos el umbral que la CE considera sano, pero por poco tiempo. La crisis del covid-19 está absorbiendo este superávit por dos vías diferentes: por un lado ha hundido las exportaciones de Alemania, mientras que por otro está llevando al Gobierno germano a implementar los estímulos fiscales más ambiciosos de Europa, lo que probablemente estimulará la demanda y la inversión interna, borrando el superávit fiscal de años pasados (también criticado desde Europa) y ayudando al 'reequilibrio' exterior de Alemania.

Economía

Las asignaturas pendientes se acumulan y el tiempo se agota. En las últimas dos décadas, España no ha logrado reducir la brecha de renta per cápita con los países más avanzados de la zona euro. El sempiterno problema de la baja productividad impide que la economía nacional recorte distancia con países como Alemania o Austria con los que comparte moneda. A ese problema que lleva décadas sin resolverse, se le van sumando nuevos obstáculos que no hacen sino complicar aún más la situación, como pueden ser la transición demográfica, la desigualdad económica o una deuda pública creciente. Estos desafíos, todos relacionados entre sí, marcarán el devenir de la economía española en las próximas décadas, por ello desde el Banco de España piden un elevado grado de consenso, porque las decisiones no serán fáciles: "Retos estructurales, requieren respuestas estructurales".

Economía

El covid-19 está evidenciando que España necesita al turismo extranjero para mantener el equilibrio con el exterior. Con las fronteras cerradas, el déficit por cuenta corriente que ha arrojado la balanza de pagos de España en abril ha sido el mayor de los últimos diez años, provocado por el desplome de los ingresos por turismo. Mientras que el cómputo de los cuatro primeros meses también arroja un saldo negativo, lo que amenaza con romper un ciclo único de superávits exteriores de ocho años consecutivos. Todas las claves del control de viajeros que llegan del exterior.

Prestaciones y mercado laboral

El Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha llegado para quedarse y, por tanto, su efecto en la economía será cuasi permanente. Por ello, economistas e instituciones insisten casi a diario en la necesidad de aplicar la máxima rigurosidad para cada detalle de su diseño. Se debe intentar lograr que, al mismo tiempo que el IMV aporta una cuantía suficiente para ayudar a los colectivos más vulnerables, ésta no desincentive la inserción en el mercado laboral de quien la percibe. Para lograr este objetivo no parece suficiente con permitir que se compatibilice el IMV con un salario, se necesitan incentivos que permitan a los perceptores obtener unas rentas incluso superiores (incentivo) cuando accedan a un trabajo. Los impuestos negativos sobre la renta o el 'complemento salarial' usados en los países anglosajones pueden servir de inspiración para evitar que el IMV genere trampas de pobreza.

Economía

España arrastra un problema importante con la deuda pública desde la última crisis económica. Pese a que han transcurrido varios años desde entonces, los niveles de deuda sobre PIB se encuentran muy por encima de lo que se considera sano y sostenible en el largo plazo. Aunque hoy los bajos tipos de interés están facilitando el pago de los intereses de la deuda, nadie puede garantizar unos tipos de interés tan bajos de por vida. Por ello, el Banco de España (BdE) pide en su informe anual "un ambicioso plan de consolidación a medio plazo y de reformas estructurales que eleven el potencial de crecimiento". Si no se logra recortar el déficit estructural y se potencia el crecimiento, la deuda pública de España seguirá aumentando durante toda la década hasta rozar el 130% del PIB, dejando a las finanzas públicas en una situación muy vulnerable.

Mercado laboral

Normalmente, cuando se analiza por qué los ciudadanos de un país disfrutan de una renta per cápita (el PIB dividido entre todos los ciudadanos) más elevada que otros, se tiende a buscar la explicación en las diferencias de productividad. Aunque son varios los factores que pueden hacer a un país más 'rico', se suele decir que la productividad es la base del crecimiento sostenible y del bienestar a largo plazo. Sin embargo, en el caso de Francia y Alemania no es la productividad la que marca la diferencia, sino la tasa de empleo. El buen funcionamiento del mercado laboral germano, respecto al francés, propicia que una mayor parte de la población esté involucrada de forma directa en el proceso productivo y, por tanto, generando bienes y servicios (PIB). Mientras tanto, la baja tasa de empleo en Francia es un problema que preocupa a la sociedad y al Gobierno desde hace tiempo, pero que no es sencillo corregir.

Mercados

El Fondo Monetario Internacional advertía este jueves la desconexión que se está produciendo entre los mercados y la economía real. Las acciones suben pese al profundo deterioro de la economía, que lastrará los beneficios empresariales por un lado (debería afectar a las acciones) y disparará la deuda de gobiernos y empresas por otro (también debería ser negativo). Aunque el FMI hacía bien en alertar sobre el peligro que genera esta falta de correlación (venía a decir que dada las elevadas valoraciones, una caída del precio de los activos entorpecerá la recuperación), no hizo demasiado hincapié a la hora de explicar los factores que pueden estar llevando a los inversores a 'ignorar' los riesgos de la mayor recesión económica en tiempos de paz. La acción sin precedentes de la banca central, la bolsa como indicador adelantado, unas expectativas diferentes sobre la recuperación, el peso en la bolsa americana de empresas que salen relativamente airosas de la pandemia o el repentino interés de los pequeños inversores por entrar en el mercado podrían estar alejando a los mercados de lo que ocurre en la economía real.