Correlación no implica causalidad. Vicente Nieves lleva buscando explicaciones a los movimientos de los mercados y de la economía desde la crisis financiera de 2007. Aún no tiene la respuesta.

La economía de la zona euro se enfrenta a una situación un tanto peculiar en los últimos años. Mientras que algunos países del sur como España crecen con vigorosidad y generan empleo, el 'rico' norte y centro de Europa se está quedando estancado, con Alemania como paradigma. Ante esta curiosa situación, en Alemania habían puesto ciertas esperanzas en la organización de la Eurocopa de fútbol que se está jugando. La llegada de miles de aficionados desde todos los rincones de Europa prometía estimular algo el sector servicios de la otrora locomotora de Europa (también hay que tener en cuenta el coste de organizarla). Igualmente, se esperaba que una buena actuación de su selección animara la débil demanda interna. Sin embargo, se puede dar el caso de que la Eurocopa termine siendo prácticamente neutra para la economía de Alemania (la que necesita un empujón) y procíclica para España (sobre todo si sale ganadora), suponiendo un estímulo más para una economía que ya va sobre ruedas. Una victoria que ya se dio sobre el terreno de juego en los cuartos de final. Al menos, así se desprende de la literatura económica publicada hasta el momento y de la opinión de varios expertos en economía.

El mercado del gas es ese hermano 'pequeño' del petróleo al que pocos prestan atención. Es cierto que genera mucho menos dinero que la venta de crudo y que sus reservas abundan en países cercanos a Occidente (EEUU, Australia…), por lo que tradicionalmente ha pasado un tanto desapercibido (no es un mercado tan crítico para la economía). Sin embargo, algunos de los grandes productores han comenzado a dar pasos para intentar ejercer su influencia sobre el mercado de gas y lograr una mayor maximización de los beneficios a través de un creciente control de la materia prima, algo similar a lo que hace la Organización de Países Exportadores de Petróleo con el crudo. El cártel del petróleo ha servido durante años para mantener unos precios 'artificialmente' altos a costa de restringir la oferta mundial. El resultado es que los productores se llevan una parte mayor de la 'tarta', mientras que los consumidores pierden. Ahora, Rusia e Irán han empezado a dar pasos para poner las primeras piedras de una futura OPEP del gas que controle el 60% de las reservas del planeta.

Materias primas

La Agencia Internacional de la Energía (IEA) ha publicado su informe mensual del mercado del petróleo y confirma cómo el crecimiento de la demanda de petróleo se ha frenado en el segundo trimestre hasta el nivel más bajo que se ha visto en más de un año. El análisis de la Agencia presenta los elementos más importantes en este momento en el mercado del petróleo, con una ecuación en la que hay que tener en cuenta tres variables clave en la actualidad: la producción de la OPEP+ (el cártel que recoge a la OPEP y sus socios externos, como Rusia), la de los grandes productores al margen de la Organización que más están aumentando la oferta en este momento (Estados Unidos, Canadá, Guyana y Brasil) y, por último, la de la demanda de China. Este último ha sido el motor del aumento de consumo en el mundo en los últimos años, y la IEA acaba de reconocer que, en el segundo trimestre de este año, la demanda en el gigante asiático se ha contraído.

Tanto va el cántaro a la fuente... Los grandes organismos financieros internacionales llevan tiempo alertando sobre el desmedido crecimiento de la banca en la sombra. En esta ocasión la advertencia llega desde una economista de renombre y cuyo papel es vital en el Banco Central Europeo. Además, su toque de atención ha sido más duro y perturbador que en otras ocasiones. Una alta funcionaria del BCE ha dicho que el "notable" crecimiento de los fondos privados y otras fuentes de financiación fuera de los bancos regulados es la mayor amenaza a la estabilidad del sistema financiero de la eurozona.

Las relaciones entre Arabia Saudí y Rusia pasan por buenos momentos. Riad parece hoy estar mucho más cerca de Moscú que de Washington y, por ende, más cerca de Rusia que de la Unión Europea. Una prueba más de ello ha sido la última amenaza económica del reino saudí a los países europeos. Probablemente, al hablar de amenaza económica, casi todo el mundo pensará en algún tipo de ataque o artimaña relacionada directamente con el petróleo (el monocultivo de la economía saudí), una materia prima imprescindible para Europa. Sin embargo, la amenaza es diferente, aunque también tiene que ver con el crudo. Arabia Saudí posee miles de millones de euros en activos financieros europeos que han sido adquiridos durante años de superávits por cuenta corriente, logrados gracias a las ventas de petróleo. Ahora, Riad amenaza con generar un 'terremoto financiero' en Europa (vendiendo bonos franceses, por ejemplo) si Bruselas y el G-7 deciden confiscar definitivamente la porción de activos rusos congelados. El gran temor de Bruselas es que otros países con fuertes superávits exteriores sigan la estela de Arabia Saudí.

El invierno demográfico acecha prácticamente a todos los países desarrollados. Sin embargo, este impacto no se está produciendo de la misma forma en todos ellos, ni siquiera dentro de la propia Europa, una de las regiones más afectadas por el envejecimiento de la población. Dentro de la Unión Europea hay algunas regiones que son más vulnerables a los efectos negativos del cambio demográfico, y dentro de estas regiones hay tres españolas que verían lastrado su desarrollo económico de forma notable. Concretamente, un estudio elaborado por el think tank del Parlamento Europeo identifica a Extremadura, Castilla La-Mancha y Castilla y León como regiones en riesgo de caer en lo que llaman la 'trampa de desarrollo de talento' por la imparable fuga de talento y la pérdida de fuerza laboral joven que sufren.

Algo que parecía totalmente imposible hace una década es hoy una realidad. La energía nuclear está de moda. La inversión en el sector está creciendo con intensidad en un intento de varios países por incrementar su producción de energía y fortalecer y diversificar su mix energético. Los planes de nuevas inversiones brotan como setas en otoño. Polonia, Países Bajos, Finlandia… ahora Australia parece dispuesta a subirse al renacimiento de la energía nuclear para superar su crisis energética. Resulta cuando menos paradójico que uno de los mayores productores de gas del mundo esté sufriendo una crisis energética que lleva al país a invertir en nuclear, mientras que otros países que no producen gas (España, por ejemplo), descartan este recurso para su futuro y piensen en el gas como energía para compensar las deficiencias de las renovables.

El petróleo ruso ha sobrevivido a las sanciones de Occidente sin despeinarse. Son muchos los factores que han permitido a Rusia seguir vendiendo su crudo por medio mundo sin demasiados obstáculos, pero hay uno de ellos que ha resultado clave y del que se ha hablado muy poco: la permisividad de Arabia Saudí (socio de Rusia en la OPEP+) para 'perder' a sus grandes clientes en favor de Rusia. Obviamente, Riad ha realizado este movimiento con la garantía de que su petróleo se iba a seguir vendiendo en otras geografías, pero aun así revela la estrecha colaboración entre Rusia y Arabia Saudí pese a los encontronazos que protagonizan en más de una reunión del cártel petrolero.

EEUU produce petróleo como nunca. El país se prepara para un año totalmente histórico gracias a una industria bombeando a pleno pulmón, introduciendo en el mercado unos 13 millones de barriles diarios. El pasado trimestre, la Administración de Información Energética anunció un récord histórico de 13,3 millones de barriles que espera que se mantenga durante un tiempo. Sin embargo, lejos de estar satisfechos con los resultados, la industria del crudo se muestra tan molesta con las últimas medidas desde la Casa Blanca, que aliada con gobiernos locales ha puesto en marcha una auténtica guerra legal contra Biden. Los gigantes del esquisto, que se han hecho de oro con la Cuenca Pérmica, quieren doblegar al gobierno y comenzar a explotar nuevamente las reservas de Alaska.

Es cierto que la histórica subida de los tipos de interés ha frenado y revertido, en muchos casos, la que parecía una imparable tendencia al alza de los precios de la vivienda en Europa. Salvo en economías como España, Portugal o Grecia, los precios de los inmuebles han sentido el encarecimiento del precio del dinero. La subida de tipos del Banco Central Europeo ha moderado la actividad hipotecaria y enfriado (o simplemente retrasado) la demanda de vivienda. Sin embargo, el inmobiliario sigue gozando de una demanda saludable, la oferta ni está ni se la espera, y el BCE ya ha comenzado a bajar los tipos, al tiempo que la economía y el mercado laboral siguen mostrando signos de fortaleza. Mientras que diferentes factores están frenando la inversión en nueva vivienda (construcción), otros tantos estimulan la demanda. Todo hace indicar que el precio de los inmuebles va a subir como si de una burbuja se tratase, pero la diferencia esta vez es que no va a haber tal burbuja porque los fundamentales van a respaldar ese encarecimiento.