Vicente Nieves

Redactor de elEconomista.es
Opinión

Hasta la fecha, gobiernos y bancos centrales han hecho prácticamente todo lo posible por impulsar la economía tras el estallido de la crisis del covid-19. Sin embargo, el fuerte incremento del gasto público, apoyado por unos planes de estímulo monetario sin precedentes, no está siendo suficiente. Prueba de ello es que tras haber usado cientos de miles de millones de euros, la economía europea está al borde de caer en una doble recesión.

Economía

Otro mes más, la deuda pública escala un nuevo peldaño en medio de la grave crisis causada por el covid-19. El avance de la deuda de las administraciones públicas parece imparable. Este fuerte desequilibrio suma más de 130.000 millones desde principios de año, lo que ha llevado a la deuda pública a alcanzar niveles que no se veían desde 1902, tras tocar el 111% del PIB. Los datos publicados pertenecientes al mes de agosto muestran un aumento de más de 7.536 millones en un solo mes hasta una deuda total de 1,3 billones de euros. De esta forma, la deuda que acumulan las administraciones públicas se aleja cada vez más de los niveles vistos durante y después de la anterior crisis. Ya hay que remontarse más de un siglo atrás para encontrar unos niveles de deuda similares.

Economía

La economía española se va a hundir más de 11% en el conjunto de este fatídico 2020. Sin embargo, diseccionando el año por trimestres, un rayo de luz se ha dejado ver (entre tantas nubes oscuras) durante el tercer trimestre del año (julio, agosto y septiembre). Mientras que todas las previsiones económicas han ido empeorando a lo largo del año, el rebote de la economía para ese trimestre será más fuerte de lo que se había esperado. La explicación, grosso modo, es una mayor concentración del consumo en bienes y servicios producidos en España (made in Spain), que podría elevar el crecimiento trimestral del PIB al 14%, frente a las previsiones que hablaban de un auge del 10%.

Tecnología

Desde un punto de vista económico, la forma más sencilla de comprender al novedoso euro digital es imaginar que es exactamente lo mismo que el dinero en efectivo, pero en electrónico. Esto ha generado cierta controversia, puesto que podría parecer un primer paso para acabar con el dinero en efectivo, sobre todo ahora que los tipos de interés negativos están cerca de tocar suelo sin haber logrado una transmisión perfecta de la política monetaria. Sin embargo, el Banco Central Europeo (BCE) ha desmentido categóricamente que la intención sea poner fin al dinero en efectivo.

Economía

El abecedario está cerca de quedarse sin letras que puedan describir la forma de la recuperación económica. Aunque parezca contradictorio explicar la recuperación con diferentes letras, éstas no tienen por que ser rivales u opuestas, más bien pueden ser compatibles y complementarias. La recuperación en forma de 'K' de la que tanto se habla ahora es compatible con la 'V asimétrica' de la que delinea el Gobierno de España. La recuperación no solo va a ser larga, sino que además va a ser muy desigual, que es lo que da forma a la 'K': la pata alta de esta letra representa a los sectores, personas o, incluso países, que pueden salir ganando en la era post-covid (o que ya están beneficiándose), mientras que la pata baja representa a los perdedores. En resumen, la recuperación en 'K' venderá acompañada de mayor grado de desigualdad económica, que los gobiernos intentarán reducir con sus políticas.

Mercado inmobiliario

La crisis del covid-19 está empezando a tener cierto impacto sobre el mercado inmobiliario. El parón del confinamiento, la fuerte recesión económica y la incertidumbre están alterando las decisiones de inquilinos y compradores, lo que a su vez acabará modificando los precios. Los cambios más importantes se pueden ver ya en las zonas costeras más turísticas y en el caso de los alquileres en las grandes ciudades, que suelen ser receptoras netas de personas que llegan para trabajar, estudiar... Este último factor podría estar detrás del fenómeno que se está apoderando del mercado del alquiler en las grandes ciudades: viviendas que no encuentran inquilino a los precios actuales ante la caída de la demanda para alquilar en los grandes núcleos urbanos. Esta combinación puede acabar causando una mayor caída en el precio del alquiler en esas zonas.