Economía

Lagarde advierte de que la recuperación está perdiendo fuerza ante la escasez de suministros

  • "El alza de los precios de la energía y los cuellos de botella empujan la inflación"
  • "Llevará buena parte de 2022 hasta que los cuellos de botella se deshagan"
  • Los tipos de interés clave se mantienen en mínimos históricos
Christine Lagarde, presidenta del BCE. Getty

Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, ha reconocido que la recuperación económica está perdiendo impulso ante la escasez de suministros y la falta de ciertos tipos de trabajadores en algunos sectores. La recuperación sigue siendo fuerte, pero la actividad está "perdiendo impulso" y "la inflación sigue subiendo (no ha tocado techo), aunque se moderará más adelante".

"La economía de la zona del euro sigue recuperándose con fuerza, aunque el impulso se ha moderado en cierta medida.. la escasez de materiales, equipos y mano de obra está frenando la producción en algunos sectores", ha aseverado Christine Lagarde. Este es un fenómeno global que también está generando problemas y mayores tiempos de entrega (de bienes) en otras partes del mundo. Por ejemplo, la recuperación económica en EEUU también ha comenzado a frenarse.

Además, la banquera francesa ha reconocido que la subida de la electricidad y la energía en general podrían restar poder adquisitivo a los consumidores, lo que a su vez puede erosionar el consumo y la recuperación económica. Ambos lados (oferta y demanda) se enfrentan a desafíos en el corto plazo. Sin embargo, en el medio y largo plazo estos riesgos deberían desaparecer.

La inflación no ha tocado techo

Por el momento, Lagarde ha reconocido que la inflación seguirá subiendo a corto plazo, aunque espera cierto alivio a la largo de 2022. La presidenta del BCE ha culpado a la energía de la subida, pero también a la mejora de la demanda interna. No obstante, ha reconocido que se espera "una fase de mayor inflación de lo que se creía... si los cuellos de botella se traspasan a unos salarios mayores, la inflación puede mantenerse alta por más tiempo". 

Pero la gala ha vuelto a insistir en que el escenario base (el escenario más probable) las presiones inflacionistas son "transitorias", aunque duren más de lo esperado y sean más fuertes de lo que se creía en un primer momento. En España la inflación en octubre ha escalado a máximos de 1992 y en Alemania en máximos de 1993.

"Los cuellos de botella se aliviarán a medida que la demanda y la oferta alcanzan un nuevo punto de equilibrio. La cuestión es que esto llevará un poco más de tiempo de lo que habíamos previsto en un principio, hasta que haya más cargueros disponibles, hasta que la organización en los puertos mejore, estas mejoras serán graduales y llevarán buena parte de 2022", ha reconocido Lagarde.

Para acabar con el debate de los precios, la banquera ha querido descartar un escenario estanflacionista. "Para sufrir estanflación hay que sufrir un estancamiento económico, y por ahora no hay síntomas de estancamiento económico en nuestro horizonte, entonces la inflación es una preocupación, pero no prevemos un periodo de estanflación", ha explicado Lagarde.

Mantiene tipos y compras de deuda

En cuanto a la parte técnica, sin sorpresas desde Frankfurt. El BCE no ha movido ficha en la penúltima reunión del año pese a que la inflación sigue avanzando imparable en la zona euro. La institución monetaria deja el tipo de interés principal (se cobra a los bancos en las subastas semanales) se encuentra en el 0%, el tipo sobre la facilidad de depósito (el que se cobra a los bancos por aparcar su dinero en el Eurosistema) está en el -0,5% y la facilidad de crédito (el que se cobra a los bancos que necesitan liquidez urgente del BCE) en el 0,25%.

El programa de compras de bonos también se mantiene intacto. El BCE ha vuelto a insistir en que las compras netas de activos en el marco del programa de emergencia frente a la pandemia (PEPP) será ligeramente inferior al del segundo y tercer trimestre de este año, como ya se anunció en la reunión de septiembre. No obstante, la banquera francesa ha vuelto a insistir en que este programa finalizará en marzo de 2022. Por otro lado, el programa convencional APP seguirá comprando bonos a un ritmo de 20.000 millones mensuales.

La presidenta ha allanado el camino para que en las próximas reuniones tomar una decisión sobre el PEPP. Las compras "tendrán un ritmo más moderado por debajo del programa de emergencia respecto al segundo y al tercer trimestre", ha explicado. En el anterior rally de los intereses de los bonos, el BCE aumentó el nivel de compras. Según Lagarde, el escenario ha cambiado. "Los tipos de interés de mercado han aumentado desde nuestra última reunión a principios de septiembre, pero las condiciones generales de financiación siguen siendo favorables en la actualidad". La razón hay que buscarla es que en marzo la inflación todavía no había mostrado su fiereza. Ahora mismo la subida de precios favorece que los intereses reales evoluciones a la baja, pese a la subida del rendimiento de los bonos.

El BCE mantiene su hoja de ruta pese a que la inflación está superando de lejos el objetivo del 2% (está en el 3,4%) y de que las expectativas hablan de unos precios que se podrían mantener persistentemente altos. No obstante, el banco central insiste en que la realidad es diferente: la inflación es transitoria. 

Las expectativas al alza

Las expectativas de inflación a largo plazo han superado el 2% en la zona euro, lo que sería coherente precisamente con el objetivo del Banco Central Europeo, que es llevar el IPC general a esa tasa de variación de forma sostenida. El problema es que la tendencia es clara y solo muestra una dirección: hacía arriba. El IPC general se encuentra en el 3,4% en la zona euro y se prevé que alcance el 4% este año, lo que podría seguir alimentando las expectativas de inflación en la zona euro.

Desde ING creen que "los precios más elevados de la energía y un tipo de cambio del euro más débil que las últimas proyecciones macroeconómicas también le darán dolores de cabeza al BCE". Todo ello incrementa la presión sobre un banco central que prevé mantener los tipos en mínimos durante años. Ahora, "los mercados incluso han comenzado a apostar por una primera subida de tipos por parte del BCE ya en 2022, dos años antes de lo que nosotros y el consenso del mercado vaticina", asegura Rakau.

Por su parte, la presidenta del BCE ha explicado en rueda de prensa que aunque se presta atención a estos indicadores sintéticos y se tienen en cuenta (en el seno del BCE), la hoja de ruta del BCE no tiene por qué ser la misma que 'vaticinan' los mercados. Estas declaraciones dejan entrever que los tipos de interés se mantendrán bajos por mucho tiempo en la zona euro.

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