José María Triper

Periodista económico

Un primer examen sobre la revisión a la baja que el Gobierno ha hecho de su previsión inicial de crecimiento de la economía para este año, pasando del 9,8 por ciento a sólo un 6,5 por ciento revela que se trata de una enmienda insuficiente, arrancada con fórceps, de escasas credibilidad y con mucha lagunas sobre escenario económico previsto a corto y medio plazo.

Economía

Las fallidas mociones de censura en Murcia y en Castilla y León, la convocatoria de elecciones en Madrid, el aplazamiento de la recuperación de la economía al menos hasta 2023, el retraso en la administración de las vacunas y en la llegada de los fondos europeos han cambiado el calendario político y económico que manejaba la sociedad Sánchez&Redondo, hasta el punto de que la estrategia inicial de adelantar las elecciones aprovechando el tirón electoral que presumían ha derivado en un "mantenerse a toda costa" y abordar una remodelación amplia del Gobierno, probablemente para otoño.

Ya es tener mal fario que el mismo día en que Pedro Sánchez sale de su retiro monclovita para sacar pecho por unos datos de paro que, como reconoce la ministra de Economía no llegan a regulares, vengan el FMI y la Comisión Europea a amargarle el día anunciando que España no recuperará el nivel de empleo previo a la pandemia al menos hasta 2026 y que somos el país que lidera el desempleo en la Unión Europea y también el paro juvenil.

En víspera de conocer los datos de marzo, que la ministra Calviño ya ha avanzado que no son positivos, las cifras reales del desempleo en España suponen una bomba de acción retardada que amenaza con provocar un estallido social alimentado también por la prolongación de la crisis sanitaria y los recortes que va a imponer Europa para recibir los dineros del fondo de reconstrucción, además del retraso si es que llegan.

Traía recientemente a estas mismas páginas las palabra del prestigioso dramaturgo norteamericano Tennessee Williams cuando afirmaba que, "lo único peor que un mentiroso es un mentiroso que también es hipócrita". Cita que viene también como anillo al dedo para definir lo que está ocurriendo con esa campaña orquestada para dar una patada a Isabel Díaz Ayuso en el culo de los turistas franceses, cuando la Comunidad de Madrid no tienen competencias sobre el aeropuerto de Barajas, convertido en un coladero de extranjeros, y del que los únicos responsables son Pedro Sánchez y el Ministerio de Transportes con su titular, José Luis Ábalos, al frente.

Últimos artículos de Opinión