Empresas y finanzas

La banca reduce sus provisiones por primera vez desde el inicio del Covid

  • El Banco de España reprocha esta relajación y pide un nuevo esfuerzo
  • En septiembre el colchón para pérdidas del sector mermó en 600 millones
Diferentes sucursales de bancos. Foto: Archivo

La banca española se está dando un respiro tras el esfuerzo de provisiones excepcionales en los primeros meses de la pandemia. Las entidades se han relajado a la espera de que se despejen algunas incertidumbres sobre el futuro de la economía y su hucha de dotaciones ha comenzado a bajar. En septiembre, según los datos del Banco de España, el volumen total de provisiones del sector descendió por primera vez desde el estallido del Covid-19, algo que el supervisor no ha visto con buenos ojos y ha reclamado que se vuelva a una política de prudencia extrema ante la más que problema subida de las insolvencias próximamente.

El importe de dotaciones de los bancos por sus negocios en España se situó entonces en los 102.900 millones, es decir, 600 millones menos que en el mes anterior, rompiendo la tendencia alcista desde marzo, cuando saltaron todas las alarmas por la explosión de contagios y las medidas de confinamiento de la población.

Las entidades consideran que los niveles de dotaciones realizados son más que suficientes, teniendo en cuenta sus modelos estadísticos de riesgos y las predicciones macroeconómicas. De ahí, que tras las partidas ordinarias y extraordinarias llevadas a cabo principalmente en marzo y junio, las coberturas para deterioros de préstamos y activos son las adecuadas.

Esta visión contrasta con los últimos mensajes lanzados por las autoridades. Desde el BCE, la Autoridad Bancaria Europea (EBA) y el Banco de España se ha reclamado al sector que en la recta final de 2020 haga un nuevo esfuerzo e incremente esta hucha.

"En el tercer trimestre se ha relajado considerablemente el importe de las dotaciones, lo que no parece muy prudente en las actuales circunstancias", señaló hace dos semanas la subgobernadora Margarita Delgado en un foro público.

Los supervisores se temen lo peor para 2021 y 2022, cuando se espera que el volumen de morosos crezca sustancialmente, incluso en el mejor de los escenarios posibles. "Los bancos tienen que estar preparados para una subida de los activos morosos", han señalado en diversas ocasiones los máximos responsables de los organismos reguladores, llamando así la atención a las entidades.

En nuestro país el sector rebajó las provisiones en el tercer trimestre debido al descenso experimentado en septiembre. En los meses de verano el importe se redujo en algo más de 400 millones, debido a que la utilización de las reservas y la liberación de fondos fue mayor a las nuevas dotaciones realizadas para cubrir futuros deterioros.

Hucha extraordinaria

Algunos grupos, prácticamente no destinaron recursos extraordinarios por la pandemia en dicho periodo al considerar ya contaban con niveles elevados de coberturas. Estos son los casos de BBVA y CaixaBank. El primero apenas guardó en su fondo Covid unos 200 millones para cubrir los riesgos en todos los mercados donde opera. El segundo no realizó ningún esfuerzo adicional en el tercer trimestre, a la espera también de llevar a cabo los ajustes necesarios en el marco de la absorción de Bankia, que se materializará antes de abril de 2021.

Los banqueros son conscientes de que se enfrentan a un entorno complicado y que los impagos marcarán una tendencia alcista. Prevén que las insolvencias empiecen a subir a partir de ahora, una vez que han finalizado parte de las moratorias concedidas a los clientes en los primeros meses de la pandemia. Consideran, eso sí, que el ratio de morosidad no llegará al 10%, en contra de lo que estiman los analistas, que apuntan a un ratio de dudosos de más de doble dígito.

El conjunto del sector acumula pérdidas de 5.000 millones de euros hasta septiembre

En los últimos meses, y a pesar de la segunda oleada de contagios y restricciones de movilidad, las entidades han centrado su estrategia en mejorar sus cuentas de resultados, muy dañadas por los efectos del Covid en la primera parte del ejercicio, y presionar para se levante el veto a los dividendos con el fin de impulsar sus cotizaciones.

Por su actividad en España, el conjunto del sector acumula pérdidas de 5.000 millones de euros hasta septiembre, pero este importe en junio fue muy superior, de casi 7.000 millones por las significativas dotaciones extraordinarias. Pero, en este tiempo, ha logrado contener los morosos por las medidas para ayudar a los clientes, tanto particulares como empresariales.

Su estrategia también ha pasado por la activación de la tercera ola de fusiones. No solo CaixaBank ha movido ficha para integrar Bankia, sino que Unicaja y Liberbank se han dado una nueva oportunidad para conformar un solo grupo. El Sabadell también ha buscado un compañero de viaje, pero de momento no lo ha encontrado. La semana pasada anunció el fin de las negociaciones con BBVA.

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Comentarios 1

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BE DIGITAL
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A más dotación menos beneficio y q menos no dotación más beneficio .....y todos con el cuento de la lechera ....la realidad muy diferente y van a desaparecer el 10% de las empresas ....malo!, empaña será de los últimos en Europa en recuperarnos ...malo !, desempleo Erte ....Ere....deslocalizaciones industriales ...malo!!!!, el sector financiero se debería de contraer bastante y alguien debería de controlar la ingeniería financiera de sus cuentas que hoy dicen estar bien y mañana no ...!!!!

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