Economía

La economía de la eurozona vuelve a contraerse en agosto: los servicios borran su repunte pos-covid

  • El PMI compuesto, en su peor nivel desde febrero del año pasado
  • El sector manufacturero sufre su mayor retroceso en 26 meses
  • S&P Global: "Lo que resta de 2022 será un periodo difícil"
El sector servicios de Francia crece a su menor ritmo en 16 meses. En la imagen, de archivo, la terraza de una cafetería en la Plaza de Pey-Berland de Burdeos. Fotografía: iStock.
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La economía de la eurozona se está frenando. Así lo muestran los últimos datos conocidos en la región, con una contracción de la actividad privada en agosto por segundo mes consecutivo. Mientras la industria se ve perjudicada por el fuerte aumento de los costes por la energía, los servicios (con el mayor peso en el producto interior bruto o PIB) se estancan como consecuencia de la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores. Un escenario que no es más que el preludio de una segunda mitad de año "difícil", advierten los expertos.

La actividad económica de la zona euro se contrajo en julio por primera vez desde febrero de 2021. Y el retroceso continúa este mes. Eso es lo que enseñan las lecturas preliminares de los PMI, índices elaborados por S&P Global, en los que más de 50 implica expansión y menos, contracción. Son de los indicadores más fiables para anticipar el comportamiento de la economía, pues se realizan mediante encuestas masivas a empresas de distintos sectores.

En agosto, el PMI compuesto (que engloba toda la actividad privada de la región) ha bajado a 49,2, su nivel más bajo en 18 meses, desde los 49,9 del mes pasado. No obstante, el dato ha sido mejor que el anticipado por los analistas (49). 

"La economía se está contrayendo en el tercer trimestre del año", afirma Andrew Harker, director económico de S&P Global Market Intelligence, al calor de los primeros datos de este mes.

"Las presiones del coste de la vida han hecho desaparecer el repunte económico en el sector servicios observado tras el levantamiento de las restricciones por la pandemia, mientras que el sector manufacturero siguió sumido en una contracción en agosto", explica este experto.

El revés más duro para la industria desde junio de 2020

En concreto, el subíndice PMI manufacturero preliminar de la eurozona apenas ha caído (49,7 frente los 49,8 de julio), pero ha registrado igualmente su peor marca en 26 meses, es decir, desde junio de 2020 (cuando aún se notaba el primer shock por la pandemia).

La industria europea "sigue luchando bajo el peso de los crecientes costes energéticos, los persistentes cuellos de botella en el suministro y la continua escasez de mano de obra", señala Rory Fennessy, economista de Oxford Economics.

Desde S&P Global resaltan la acumulación récord de existencias de productos terminados en las fábricas: las empresas no han podido vender los productos por la caída de la demanda. "Este exceso de existencias sugiere que existen escasas probabilidades de mejoras para la producción manufacturera a corto plazo", lamenta Harker.

"Un declive en un amplio abanico de sectores"

Por su parte, el PMI servicios flash se sitúa en su nivel mínimo de los últimos 17 meses, en 50,2, mostrando el estancamiento del sector con mayor peso en la economía de la zona euro.

"Las presiones del coste de vida han hecho desaparecer el repunte económico" en el sector terciario, indica el director económico de S&P Global. "Los vientos de cola de [la recuperación tras] la covid se están agotando y la inflación pesa aún más sobre el poder adquisitivo de los consumidores", opina en el mismo sentido Fennessy.

"La debilidad económica continúa generalizándose cada vez más"

Los precios que pagan las familias en la zona euro volvieron a subir el mes pasado a un ritmo anual no visto hasta el momento, y cabe esperar que el índice de precios al consumo (o IPC) escale a nuevos máximos en agosto y en los meses venideros. El banco central de Alemania (Bundesbank) ha anticipado recientemente que la inflación en la mayor potencia de la región puede ser de doble dígito en otoño, una situación que ya se da en 11 de los 19 países de la zona del euro.

Así las cosas, se está produciendo "un declive de la producción y la actividad en un amplio abanico de sectores, desde las firmas de materiales básicos y del sector automotriz hasta las firmas del sector del turismo y de actividades inmobiliarias, a medida que la debilidad económica continúa generalizándose cada vez más", advierte Andrew Harker.

El experto también resalta que las empresas encuestadas por S&P Global observan este mes "un aumento menos intenso de sus costes", lo que les permite aumentar sus precios de venta a un ritmo menor. Ello podría traducirse en un próximo alivio de las tasas de inflación, pero, dice Harker, "llegará demasiado tarde como para proporcionar un apoyo sustancial a la demanda".

En la misma línea, Bert Colijn, economista cuestiona "si esto puede durar ahora que los precios del gas natural vuelven a alcanzar nuevos récords", como consecuencia de las tensiones geopolíticas entre Europa y Rusia por la guerra en Ucrania.

Así las cosas, todo indica que lo que resta de 2022 será un periodo "difícil", tal y como advierten desde la firma responsable de los PMI. 

"Se ha iniciado una recesión en la eurozona"

A diferencia de otras ocasiones, S&P Global no ha ofrecido esta vez una estimación sobre el ritmo de crecimiento o caída del PIB de la eurozona en lo que va de trimestre. El producto interior bruto se expandió un 0,6% entre abril y junio respecto a los tres primeros meses del año. Pero, como ya se ha dicho, las previsiones para el futuro más cercano no son halagüeñas.

Desde Oxford Economics anticipan que la economía de la zona euro se estancará en la segunda mitad de 2022. Colijn va más allá: "Se ha iniciado una recesión en la eurozona, ya que continúa la reducción del poder adquisitivo", asegura.

Para que se produzca una recesión técnica, como ya ha sucedido en Estados Unidos, el PIB tiene que contraerse en dos trimestres consecutivos. Este es un escenario que ya contempla el propio Banco Central Europeo (BCE), aunque el organismo monetario no espera, por ahora, que la potencial recesión sea "prolongada y profunda".

"Ni siquiera está claro que vaya a haber una recesión técnica en la zona del euro, pero simplemente no lo descartaría", declaró Isabel Schnabel, miembro del Consejo de Gobierno del BCE, en una reciente entrevista con Reuters. En la misma línea Fabio Panetta, miembro del Comité Ejecutivo del eurobanco, ha admitido hoy que "la probabilidad de una recesión está aumentando". Desde el Bundesbank se muestran más 'agoreros' al ver como muy probable que la economía alemana entre en recesión a principios del año que viene. 

El BCE volverá a reunirse el 8 de septiembre para tomar una nueva decisión sobre los tipos de interés. En su cita anterior la institución acometió el primer incremento del precio del dinero en 11 años en la eurozona, de 50 puntos básicos. Todas las referencias macro conocidas este martes elevan la presión sobre Christine Lagarde y el resto de miembros del BCE, sobre todo si también se añade a la ecuación el hecho de que el euro ha pasado a valer menos que el dólar estadounidense (con el consiguiente impacto en la economía). 

"Creemos que en septiembre todavía se producirá una subida de tipos de 50 puntos básicos. Después de eso, creemos que el rápido enfriamiento de la economía hará que el BCE ponga en pausa su ciclo de subidas, si es que podemos llamarlo así", anticipan desde ING Economics.

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