Marta González es redactora en elEconomista.es, donde se incorporó en junio de 2021. Graduada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, le interesa el medioambiente y escribe sobre temas variados, desde startups y criptomonedas hasta barcos.

Coincidiendo con el fin de un verano marcado por los efectos del cambio climático, miles de personas han tomado de nuevo las calles de las principales ciudades de todo el mundo para exigir la transición hacia un modelo económico sostenible. Al igual que este movimiento, científicos, activistas, empresarios y gobiernos han señalado 2030 como una fecha clave en su calendario. Antes de que acabe la década, las emisiones de gases de efecto invernadero deberán haberse reducido, como mínimo, un 45% con respecto a las registradas en 2010. Para alcanzar este objetivo, muchas están recurriendo a los créditos de carbono. El problema es que esto podría dejar de ser una opción en un futuro cercano.

La inflación y la crisis energética siguen golpeando a los hogares, empresas y economías de todo el mundo. Una situación a la que los bancos centrales y los gobiernos están respondiendo de maneras muy dispares. Solo hay fijarse en las posturas adoptadas por el de España y el Reino Unido: mientras que el Ejecutivo de Pedro Sánchez se encuentra ultimando los preparativos de un nuevo impuesto para las grandes fortunas españolas, la nueva primera ministra británica, Liz Truss, ha anunciado una batería de medidas que beneficiará principalmente a los ricos.

Que el 2021 fue un buen año para los ricos no es ningún secreto, pero faltaba poner cifras concretas a esa exuberancia. A saber: la riqueza mundial aumentó un 9,8% con respecto al año anterior, hasta alcanzar los 463,6 billones de dólares. De esa cantidad, el 45,6% estuvo en manos del 1% más adinerado.

Los primeros meses de la pandemia fueron un momento muy dulce para Peloton. El incremento de la demanda de sus bicicletas y sus sesiones en fitness en casa disparó el precio de sus acciones, que el 24 de diciembre de 2021 alcanzaron los 162,72 dólares. Una luna de miel que duró poco y a la que han sucedido numerosos altibajos, la destitución de su CEO y otros tantos cambios de estrategia. En un último intento por recuperar el brillo perdido, la compañía acaba de presentar su esperado remo.

Hace unos años, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) fue muy claro: hay que reducir las emisiones mundiales de dióxido de carbono un 45% -respecto a las de 2010- antes de 2030. Para ello, es necesario que las principales economías del mundo lleven a cabo la transición de los combustibles fósiles a las energías renovables, algo a lo que muchas ya se han comprometido. El problema es que, por el camino, algunas tienen previsto aumentar al menos un 40% su consumo de carbón, como es el caso de la India.

Hace dos años y medio, la pandemia llevó a ciudadanos de todo el mundo a comprar cantidades ingentes de papel higiénico por miedo a un posible desabastecimiento. A día de hoy, ese miedo podría convertirse en realidad en Alemania. El motivo no es otro que la crisis energética, que está sometiendo a toda la industria alemana a una gran presión.

El cofundador de Google, Larry Page, dice adiós a Kitty Hawk y, con ella, a su sueño de lanzar al mercado su propio coche volador. Así lo ha anunciado la propia empresa de aviación eléctrica a través de un escueto mensaje publicado en sus cuentas oficiales de Twitter y LinkedIn. En él, la compañía señala que se encuentra liquidando todas sus operaciones, aunque los próximos pasos a seguir todavía no se han concretado.

La pandemia, los cortes en la cadena de suministros, la inflación y la guerra de Ucrania han puesto el foco de atención en los actores que intervienen en cada una de las fases de la distribución de los alimentos. Se trata de un grupo muy reducido, pero cuya concentración de poder es propia de un oligopolio, según los estándares de los economistas. Estos son algunos de los denominados 'Barones de la Alimentación'.

Dos años y medio después de que estallará la pandemia, la inflación se ha comido prácticamente todo lo ahorrado durante los meses de confinamiento. Esto, unido a una situación económica sin visos de mejorar y que incluso podría ir a peor, ha llevado a muchos a buscar nuevas formas de conseguir algo de dinero extra. Entre ellas destaca una: la venta de ropa y complementos de segunda mano a través de apps como Vinted o Wallapop. Sin embargo, aunque se trata de un mercado cada vez más popular en nuestro país, suele inspirar algo de respecto. Por ese motivo, os traemos una guía básica para convertirse en un vendedor de cinco estrellas.

Aunque parezca mentira, es posible perder una fortuna de 12.200 millones de dólares en tan solo cinco años. Ejemplo de ello es Pan Sutong, el fundador del Grupo Goldin que llegó a ocupar el puesto número seis del ranking de riqueza de Hong Kong, pero al que ahora ahogan las deudas y se asoma peligrosamente al abismo financiero.