Giovanni Vegezzi

Corresponsal de elEconomista en Italia
Perfil

Un problema jurídico y no político, que además compete a los tribunales europeos. Las autoridades italianas intentan mantenerse alejadas del complejo caso de Carles Puigdemont. A nivel político el primer ministro Mario Draghi aseguró que no ha existido «ninguna comunicación» con el Gobierno de Pedro Sánchez en ocasión de la detención del ex president de la Generalitat el pasado 23 de febrero y de su puesta en libertad sin medidas cautelares un día más tarde. Y a nivel judicial el tribunal de Sassari (Cerdeña) decidió el pasado lunes congelar la entrega de Puidgemont a España a la espera de un veredicto del tribunal de Luxemburgo. La cuestión tiene apenas cobertura en los medios transalpinos, sumidos en la análisis de los resultados de las recientes elecciones municipales. Y de hecho la jueza que instruye el caso tiene el currículo perfecto para que la cuestión mantenga un perfil bajo y únicamente jurídico. Plinia Clara Azzena que decidió no aplicar alguna medida cautelar y que el pasado lunes junto a Salvatore Marinaro, y Maria Teresa Lupinu, congeló la extradición del ex president es una una magistrada con grande experiencia, "recatada" y que "rehúye" del protagonismo, según la prensa italiana que le atribuye "seriedad, responsabilidad y equilibrio"

Italia

El populismo es el gran perdedor de las elecciones municipales italianas. Las principales ciudades transalpinas (Roma, Milán, Nápoles, Turín y Bolonia) votaron el domingo y el lunes para elegir a sus alcaldes. Los resultados muestran una situación muy diferente con respeto a la de hace 5 años cuando el populista Movimiento 5 Estrellas (M5E) se impuso en la escena politica ganando las municipales en la capital y en otra ciudad clave, Turín. Pero también indican que los principales partidos de la derecha, la Liga Norte de Matteo Salvini y el postfascista Hermanos de Italia de Giorgia Meloni no supieron aprovechar los sondeos que, a nivel nacional, les otorgan una clara mayoría de los consensos, junto al partido berlusconiano Forza Italia.

Política internacional

El Movimiento 5 Estrellas (M5E), principal fuerza populista italiana entra en una crisis que amenaza con perjudicar a toda la politica transalpina. Después de algunos días de tira y afloja sobre el nuevo estatuto del M5E, acaba de consumarse la ruptura entre el fundador - el cómico Beppe Grillo - y el antiguo primer ministro Giuseppe Conte. En marzo Grillo había encargado a Conte, recién sustituido por Mario Draghi a la presidencia de Gobierno, un proyecto de reforma para relanzar la fuerza populista: el Movimiento ganó las generales del 2018 con más del 32 por ciento pero ahora roza el 15 por ciento en las encuestas.

Análisis

Será un verano de reformas para Mario Draghi. El primer ministro italiano pasó los primeros cuatro meses de su mandato a elaborar el Plan de Recuperación transalpino y ahora empezará a trabajar a una agenda muy apretada de normas que servirán para la puesta en marcha de las inversiones. Entre recursos europeos y nacionales hay en juego unos 250.000 millones de euros y la economía italiana, que lleva dos décadas cojeando por el bajo crecimiento y la baja productividad, no puede desaprovechar la ocasión. Draghi lo subrayó al presentar el plan italiano delante del Parlamento: "Que quede claro que en la realización de estos proyectos, cualquier retraso, ineficiencia, visión a corto plazo contraria al bien común pesará directamente sobre nuestras vidas. Sobretodo sobre las de los ciudadanos más débiles y de nuestros hijos y nietos. Y luego quizás no habrá más tiempo para remediar" dijo el ex banquero.

Economía

Italia es el país más beneficiado por el plan de recuperación europeo. Es también el país que más se endeudará para salir de la crisis: el plan transalpino asciende a 221.500 millones de euros, 191.000 millones procedentes de Europa (con 122.000 millones de préstamos financiados por deuda comunitaria) y 30.500 millones de nueva deuda nacional. Para la economía italiana se trata de una ocasión única: el país transalpino lleva dos décadas cojeando e incluso antes de la pandemia era el que menos había crecido en Europa. Según datos de Bloomberg entre 1999 y 2019 el PIB italiano creció un 7% comparado con un progreso de entre el 30 y el 45% por ciento de las otras grande economías de la eurozona, Alemania, Francia y España. Al mismo tiempo la productividad, que aumentó en todas las economías europeas desde el nacimiento del euro, cayó en Italia un 6,2%.

EMPRESAS

La oferta de ACS por Autostrade per l’Italia (ASPI) ha levantado un gran revuelo en los pasillos de Cassa Depositi e Prestiti (CDP), el banco postal público italiano que lleva mucho tiempo preparando la propuesta y lidiando con la complejidad política de la operación.

Un Gobierno de expertos para sacar a Italia de la crisis, con muchos políticos pero con tecnócratas en las carteras claves. Mario Draghi presentó el pasado sábado un Ejecutivo que promete enfrentarse a cinco "emergencias", según él mismo explicó durante el primer Consejo de Ministros: sanitaria, económica, social, educativa y medioambiental.

Italia, aliviada por estar a punto de superar la segunda ola de la crisis sanitaria, se prepara para una nueva crisis política. El Gobierno de Giuseppe Conte logró superar el pasado miércoles la difícil votación parlamentaria sobre la reforma del MEDE, el mecanismo europeo de estabilidad que el partido de mayoría relativa, el populista Movimiento 5 Estrellas, ve como una injerencia de Bruselas en las finanzas italianas.

El Gobierno italiano aprobó este lunes los presupuestos para 2021 después de tres semanas de negociaciones entre los partidos que apoyan al Ejecutivo de Giuseppe Conte (el Movimiento 5 Estrellas, el Partido Demócrata y otras pequeñas formaciones de centro e izquierda). Un presupuesto con 38.000 millones de euros de recursos adicionales para estimular una economía arrasada por el coronavirus. Las previsiones de la Comisión europea indican que la economía italiana perderá en 2020 un 9,9% del PIB, la mayor caída en el Unión Europea por detrás de España. Por esto el plan, que tendrá que ser aprobado por el Parlamento, prevé sobre todo ayudas para las empresas, recortes de impuestos y subsidios para crear empleo. 5.000 millones servirán para financiar una prórroga de los ERTE, una medida que se aprobará junto a la prohibición de despidos hasta el 31 marzo de 2021. Otros 4.000 millones servirán para ayudar a las empresas afectadas por las nuevas medidas de confinamiento, mientras 3.000 millones irán a las familias, a través de un "cheque" para los hijos menores.

Empresas

Giovanni Castellucci, el antiguo consejero delegado de Atlantia que selló en 2018 la adquisición de Abertis, se encuentra desde este miércoles en arresto domiciliario junto a otros cinco ejecutivos de la concesionaria Autostrade per l’Italia (ASPI), controlada de Atlantia.