Carmen Obregón

Redactora de elEconomista

Convencido de que el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso es fuerte y sólido y de que las amenazas de mociones de censura son agua pasada, Javier Fernández Lasquetty, consejero de Hacienda de la Comunidad de Madrid, ha hecho para los lectores de elEconomista un balance. Desde la cuarta planta de un modesto edificio oficial ubicado en la Plaza de Chamberí, Lasquetty analiza las perspectivas con una visión de prudencia en el gasto, pero con la pertinaz idea de mantener un marco fiscal bajo, y cuando se pueda, de reducir medio punto el IRPF de los madrileños. Señala Lasquetty su preocupación por los fondos de la UE, atento a los criterios de reparto. Confía en que las restricciones selectivas sean más eficaces que los anteriores estados de alarma. Y, teme lo peor, unos Presupuestos, los de Sánchez, que le recuerdan a aquel Zapatero "del Plan E, que mientras repartía bombillas, España se hundía". Eso sí, defiende que Madrid será la primera región en salir de esta pesadilla, y además en tirar económicamente del resto de España.

Santiago Abascal perdió la moción de censura presentada contra la gestión de Pedro Sánchez por una abrumadora mayoría de 298 votos en contra de la moción, 52 a favor y, ni una sola abstención. Ni siquiera la de Cayetana Álvarez de Toledo como circulaba por los pasillos del Parlamento. Con su hazaña de este jueves, el líder de Vox no solo ha conseguido quedarse solo en el Congreso de los Diputados, sino también reforzar el bloque de la investidura de Pedro Sánchez, predispuesto por lo que ha podido saber elEconomista a apoyar los Presupuestos Generales del Estado del Gobierno de coalición y con ello, a prolongar la legislatura.

A pocos días de que el Gobierno presente en el Consejo de Ministros el anteproyecto de los Presupuestos Generales del Estado de 2021, los primeros presupuestos de Pedro Sánchez, socios de investidura del dirigente socialista, como ERC, han logrado meterse en el último minuto en la ecuación presupuestaria, con un punto que, curiosamente, no está aún en el borrador que andan todavía negociando PSOE y Unidas Podemos. Se trata del control del precio del alquiler de la vivienda.

El desacuerdo entre la rama socialista del Gobierno y la facción podemita parece que ha encontrado una vía de entendimiento. Este martes, y después de conocerse la intención de los de Pablo Iglesias de bloquear la negociación de Presupuestos si en los mismos no se incluye una subida de impuestos a las rentas más altas y a Patrimonio, aumento del Iprem -indicador público de renta de efectos múltiples- y, control del precio del alquiler de la vivienda, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero desveló que el Ejecutivo de Sánchez subirá, al menos, el Iprem en los Presupuestos y, también "contempla partidas específicas para las primeras acciones de la aprobación de la Ley de Vivienda". En esa ley se podrá incluir el control del precio del alquiler, un punto -sostiene Unidas Podemos a eE- "que no va en el borrador de Presupuestos, pero que ahora facilitaría el apoyo de otras fuerzas".

El Partido Socialista ha vuelto a presionar este lunes al Partido Popular -toda vez que Europa tiene la lupa puesta en España con motivo de la reforma que junto a Podemos pretende hacer en el sistema de elección del CGPJ-. Aprovechando la moción de censura que Vox presentará al Gobierno este miércoles, el secretario general del PSOE, José Luis Ábalos, exigió a Pablo Casado que vote 'no' a dicha moción, para después poder sentarse a negociar con el Ejecutivo de Pedro Sánchez la renovación de instituciones como la del máximo órgano judicial.

Economía

El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de Pedro Sánchez hace aguas. Apenas acaba de llegar su Plan Presupuestario a Europa, y en España son cada vez más los expertos que ponen en tela de juicio los números del plan de Moncloa. Además de los ingresos que no concuerdan con las cifras de crecimiento expresadas en el cuadro macroeconómico, una de las mayores reprobaciones viene del optimismo con el que el Gobierno pretende crear empleo gracias a los 140.000 millones de los fondos comunitarios: concretamente 880.000 nuevos empleos, según la última revisión de Hacienda.

Según se va conociendo la letra pequeña del Plan Presupuestario enviado este jueves a Bruselas, el documento deja fuera la prometida subida salarial a los funcionarios. La elipsis de este incremento a los empleados públicos contradice el mensaje que el Ejecutivo ha transmitido reiteradamente, y que subraya que ellos nunca dejarán a nadie fuera ni tampoco acometerían los "recortes de la etapa de austericidio de los gobiernos del PP".

De no estar en el orden del día, a convertirse en el comentario apéndice del Consejo Europeo. En contra de los pronósticos de la delegación del Gobierno de Pedro Sánchez en Bruselas, este jueves, la Comisión Europea emitió un comunicado para apercibir al Ejecutivo español en su intención de cambiar las reglas del juego en la elección de vocales del Consejo General del Poder Judicial.

La presión que el vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, ha ejercido estos días sobre Pedro Sánchez para que PSOE y Unidas Podemos, presenten una proposición de ley que cambia el sistema de elección del Consejo General del Poder Judicial, puede tener consecuencias muy serias para España. Y es que tocar la independencia judicial puede poner en riesgo que el país deje de recibir los 140.000 millones de euros de los fondos de recuperación de la UE. En el peor de los casos desde allí se podría activar el artículo VII de los Tratados, lo que implica suspender el derecho al voto en el Consejo, igual que les pasó a Polonia y a Hungría por violar los valores y principios europeos.

El Gobierno de Pedro Sánchez enviará este jueves a Bruselas el Plan Presupuestario de 2021, en el que se incluyen los datos macroeconómicos que el Ejecutivo presentó hace dos semanas. Ayer, con motivo de la sesión de control al Gobierno, la ministra de Economía, Nadia Calviño, afirmó desde su escaño en el Congreso de los Diputados que el proyecto que España manda a Europa es un plan "serio, riguroso y prudente", cuyas principales cifras para 2020 pasan por un desplome del PIB del 11,2, una tasa de paro del 17,1%, y una deuda pública del 118%, cinco puntos menos que las últimas previsiones del FMI.