Economía

Cataluña ha conseguido investir un presidente tres meses después de las elecciones, el republicano Pere Aragonès. Sin embargo, el mandato no será tranquilo, compartido en una volátil relación con Junts per Catalunya y sostenido por una CUP que solo garantiza el apoyo durante dos años, un período corto al repasar la lista de retos que afrontará el nuevo Govern. En el plano político, los retos se centrarán en el procés; de otro modo los socios de ERC activarán la maquinaria de la oposición y la deslealtad para dinamitar un gobierno frágil. Pero también hay grandes retos económicos, de los que depende no solo la salud económica de la comunidad, sino su competitividad, su atractivo de cara a la inversión extranjera y decenas de miles de empleos, y el nuevo Ejecutivo los enfrentará sin Presupuestos 2021, a los que ha renunciado. El objetivo es trabajar en las cuentas de 2022 para empezar el próximo año con nuevos Presupuestos vigentes, algo que no pasa desde 2010.

La pandemia disparó la demanda de comida y otros envíos a domicilio a través de plataformas de entrega inmediata, pero este auge no se ha traducido en una mejora para los riders (repartidores), sino al contrario, según un estudio de CCOO de Cataluña y datos recabados por elEconomista.

Barcelona está huérfana de turistas desde hace más de un año por la pandemia, pero varias marcas están tomando posiciones para cuando regresen. En lo que va de año se han estrenado algunos pequeños proyectos en la ciudad y localidades limítrofes, y este verano llegarán varios proyectos de envergadura que confían en la recuperación de la movilidad nacional e internacional.

El Ayuntamiento de Barcelona aprobó hace una semana la suspensión de licencias para nuevas cocinas fantasma durante un año para evitar la proliferación "descontrolada" de este tipo de negocios e iniciar el estudio y la elaboración de una normativa urbanística que ordene esta actividad, que ya lleva un lustro operando en Barcelona sin hacer ruido.

Dentro de unos días, el próximo 14 de marzo, el estado de alarma por la llegada del coronavirus a España cumplirá un año, y desde entonces se han sucedido varios periodos con distintos grados de confinamiento y restricciones a la actividad económica que en Cataluña todavía suponen grandes limitaciones, por lo que el tejido productivo está llegando a situaciones límite y reclama más apoyos y levantar medidas que en algunos casos ven arbitrarias e inefectivas para frenar contagios.

El estado de alarma de la tercera ola de la pandemia de Covid-19 no es solo sanitario, sino también económico, con múltiples sectores rogando ayudas urgentes que les permitan mantenerse a flote. En Cataluña, las nuevas restricciones vigentes desde el pasado 7 de enero y de momento hasta el 7 de febrero, han tenido un impacto multimillonario. Aunque no todos los sectores han realizado todavía unas estimaciones del impacto de este tercer capítulo de la pandemia, algunos, consultados por elEconomista, arrojan cifras al horror que están viviendo. Desde Pimec hacen un retrato general para apuntar que las restricciones actuales, que incluyen el toque de queda a partir de las 22.00, el cierre de cualquier establecimiento no esencial el fin de semana o la limitación de horario para la restauración, tienen un impacto sobre el tejido productivo catalán de 183 millones de euros diarios. Contando el calendario de restricciones actual, su impacto ascenderá, si no se prolongan más, a 5.673 millones de euros. Pimec reclama una respuesta coordinada de todas las administraciones para movilizar 4.500 millones mensuales para impedir la pérdida masiva de negocios en todos los sectores.

La pandemia ha puesto a prueba algunos modelos de negocio. Entre los que se han reafirmado encontramos a las cooperativas, que han visto como su modelo de colaboración resiste mejor las crisis y, en concreto, ha sorteado con más acierto los efectos del Covid-19.

Pese a la política proteccionista del ya saliente presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, el mercado norteamericano ha sido un destino provechoso para las exportaciones catalanas en los últimos cinco años. Las ventas a Norteamérica han crecido un 22,63%.

La finalización de las concesiones de las autopistas catalanas AP-7 y AP-2 en septiembre de 2021 no estará exenta de polémica.

El sector de las fintech se vislumbra como la última alternativa que tendrá Cataluña si quiere ser un actor destacado en el mapa financiero.