Barcelona está en una posición privilegiada para la atracción de talento y de inversión extranjera. En el número de octubre de elEconomista Catalunya, el reportaje A fondo trató sobre los planes de Barcelona y Catalunya para volver a posicionarse como un destino atractivo para empresas internacionales, privilegio que perdió por culpa de la inestabilidad política vivida en la última década y que el Covid-19 terminó por destruir.

La compañía catalana de iluminación Leds C4 ha abierto un centro de diseño e innovación de 1.000 metros cuadrados en Madrid tras invertir dos millones de euros, con el objetivo de avanzar en su apuesta por la tecnología y la personalización. Cuenta con una plantilla inicial de 25 personas.

El sector del ocio nocturno es, sin lugar a dudas, uno de los que peor lo está pasando con la pandemia. La razón es clara, la naturaleza de su actividad facilita el contagio del coronavirus. Es por eso que, el 14 de marzo de 2020, como tantos otros negocios, sus locales tuvieron que cerrar. Sin embargo, este sector no ha sido capaz de encadenar dos semanas seguidas de relativa normalidad desde entonces en Cataluña.

Con septiembre llega la vuelta a la actividad tras el parón estival, y este año, además, muchos volverán a la oficina por primera vez desde que empezó la pandemia, mientras que otros seguirán teletrabajando. En cualquier caso, el Covid-19 parece haber causado ya sus peores estragos, y la población se está acostumbrado a vivir con el virus. Y no solo las personas; toda la economía parece haberlo hecho y, según las previsiones, se acerca un período de crecimiento en el que los principales indicadores macroeconómicos indican que, en algunos casos, se alcanzarán incluso los niveles prepandemia.

Cataluña

Para invertir en un país extranjero, una compañía busca cierta estabilidad. Un contexto que le sea favorable a sí misma y a las características de su actividad. Si no consideran que hay una demanda para lo que ofrecen, que las infraestructuras no son las adecuadas para transportar sus productos o llevar a cabo sus servicios en dicho país o que las políticas llevadas a cabo en el mismo les pondrán complicaciones para garantizar un retorno a su inversión, no invertirán.

Economía

Cataluña ha conseguido investir un presidente tres meses después de las elecciones, el republicano Pere Aragonès. Sin embargo, el mandato no será tranquilo, compartido en una volátil relación con Junts per Catalunya y sostenido por una CUP que solo garantiza el apoyo durante dos años, un período corto al repasar la lista de retos que afrontará el nuevo Govern. En el plano político, los retos se centrarán en el procés; de otro modo los socios de ERC activarán la maquinaria de la oposición y la deslealtad para dinamitar un gobierno frágil. Pero también hay grandes retos económicos, de los que depende no solo la salud económica de la comunidad, sino su competitividad, su atractivo de cara a la inversión extranjera y decenas de miles de empleos, y el nuevo Ejecutivo los enfrentará sin Presupuestos 2021, a los que ha renunciado. El objetivo es trabajar en las cuentas de 2022 para empezar el próximo año con nuevos Presupuestos vigentes, algo que no pasa desde 2010.

La pandemia disparó la demanda de comida y otros envíos a domicilio a través de plataformas de entrega inmediata, pero este auge no se ha traducido en una mejora para los riders (repartidores), sino al contrario, según un estudio de CCOO de Cataluña y datos recabados por elEconomista.

Barcelona está huérfana de turistas desde hace más de un año por la pandemia, pero varias marcas están tomando posiciones para cuando regresen. En lo que va de año se han estrenado algunos pequeños proyectos en la ciudad y localidades limítrofes, y este verano llegarán varios proyectos de envergadura que confían en la recuperación de la movilidad nacional e internacional.

El Ayuntamiento de Barcelona aprobó hace una semana la suspensión de licencias para nuevas cocinas fantasma durante un año para evitar la proliferación "descontrolada" de este tipo de negocios e iniciar el estudio y la elaboración de una normativa urbanística que ordene esta actividad, que ya lleva un lustro operando en Barcelona sin hacer ruido.

Dentro de unos días, el próximo 14 de marzo, el estado de alarma por la llegada del coronavirus a España cumplirá un año, y desde entonces se han sucedido varios periodos con distintos grados de confinamiento y restricciones a la actividad económica que en Cataluña todavía suponen grandes limitaciones, por lo que el tejido productivo está llegando a situaciones límite y reclama más apoyos y levantar medidas que en algunos casos ven arbitrarias e inefectivas para frenar contagios.