La inflación fue la protagonista del año pasado, y lo sigue siendo. Tras empezarlo con la guerra de Ucrania, el alza de los precios se hizo rápidamente un hueco en los titulares. El alza de los carburantes, mitigada por un descuento de 20 céntimos por litro, fue el primer presagio de lo que estaba por venir, con el coste de las energías también disparado. Era lógico, pues, que la cesta de la compra y todos los sectores en general vieran sus precios abocados a una subida fatal para el ciudadano medio.

La electrificación también afecta al sector de las dos ruedas, aunque la velocidad a la que debe afrontar esta transformación es muy distinta a la que tendrá que tomar la industria del automóvil. Y es que todavía se podrán vender motos de combustión a partir de 2035. Lo cierto es que la realidad de ambas industrias es bien distinta y el nivel de emisiones de las motos más modernas en comparación con los coches no tiene punto de comparación. Aun así, eso no quiere decir que los fabricantes de motos no se vayan a electrificar. De hecho, todo lo contrario, ya que la electrificación brindará a Cataluña una nueva edad de oro del motociclismo.

Luchar contra la violencia de género es una carrera de fondo. Una prueba que, siguiendo con el símil deportivo, no solo requiere de la especialización en una disciplina, sino que abarca a tantos ámbitos distintos, que debemos combatirla con una mirada global que abarque no solo aspectos como el abuso sexual, quizá el más llamativo en las noticias, sino los micromachismos, el machismo estructural y problemáticas como las desigualdades en el ámbito laboral.

Una de las prioridades del Govern una vez superada la pandemia, o al menos cuando ya se retomaba una cierta normalidad, era optimizar el atractivo de Cataluña para la atracción de inversión extranjera, y los números van ahora al alza.

Desde que Ada Colau y En Comú Podem llegaron a la alcaldía de Barcelona pocas han sido las temporadas de paz. Una de sus cruzadas particulares se ha centrado en la vivienda, con continuas medidas para limitar el precio del alquiler o, una de las más controvertidas, la obligación de reservar el 30% de las nuevas promociones a vivienda de protección pública.

Cataluña se prepara para abrir sus primeros parques eólicos en casi una década, a causa de un proceso de tramitación de proyectos farragoso que está estancado y que, además, es el más caro de España. Las asociaciones sectoriales, como Eoliccat, y las empresas que desean invertir en aerogeneradores piden facilidades, porque está en jaque un despliegue que supondría la generación de 3.400 MW de energía renovable.

Cada vez que una industria bien situada cierra en Cataluña, un operador logístico se ofrece para reconvertirla en almacén, y ante la dificultad de encontrar relevos productivos, suelen acabar llevándose el gato al agua.

La coyuntura internacional provocada por la pandemia y por la guerra de Ucrania está favoreciendo a las empresas que ya desde antes apostaban por la economía circular, y a la vez está multiplicando el florecimiento de nuevos proyectos. La concienciación ambiental, las ayudas públicas, la inflación y la escasez de suministros actúan como palancas.

Barcelona es una ciudad innovadora, un centro tecnológico en Europa y un polo atrayente de talento, y también está siendo elegida como sede de nuevos centros formativos tanto nacionales como internacionales, públicos y privados, y tanto para educación presencial como online. En ese sentido, la oferta de formación básica, los ciclos formativos y la formación continua aumentarán sus plazas en Cataluña un 34% el año que viene.

Aunque el independentismo sigue activo y tenga la mayoría en el Govern, el punto álgido del desafío para la secesión de Cataluña ha decaído. De todas formas, sigue adelante la estrategia para crear un ecosistema digital independentista que alimente la autosuficiencia online, ya sea con el apoyo de la Generalitat o mediante iniciativas privadas.