Materias Primas

Una 'conjura global' sin precedentes para salvar al petróleo y a los países productores

  • Para que se mantenga el precio hay que sacar 10 millones de barriles por día
  • La participación de EEUU es condición sine qua non para alcanzar un acuerdo
  • Entre la OPEP y sus aliados podrían recortar unos 6 millones de barriles
Varias bombas de extracción de petróleo y un oleoducto en California (EEUU). Alamy

El desplome de la demanda de petróleo a causa del impacto del coronavirus ha provocado un colapso histórico en los precios del petróleo. Tras haber caído a mínimos de 2002, ahora busca algo de aliento en unas negociaciones que podrían dar como resultado un pacto global sin precedentes. Parece que Rusia y Arabia Saudí (segundo y tercer mayor productor del mundo) han dejado a un lado sus amenazas de aumentar la producción y ahora se centran en buscar una coordinación global (al estilo de los bancos centrales en tiempos de crisis) que incluya a EEUU y otros países que no se 'juntan' habitualmente con la OPEP para alcanzar acuerdos. Tiempos extraordinarios requieren medidas extraordinarias.

Esta vez no se trata de que el petróleo alcance los 60 dólares, se trata de evitar que el desplome de la demanda lleve a los precios a un colapso que desestabilice la economía de casi todos los países productores

Los mayores productores de petróleo del mundo avanzan en sus conversaciones para reducir el impacto de una caída de la demanda de unos 20 millones de barriles por día (el 20% de la oferta global). La reunión clave tendrá lugar este jueves y contará con la presencia de los representantes de la OPEP y sus aliados (Rusia y otros países más pequeños), pero para que este cónclave tenga éxito a la hora de aprobar grandes recortes Moscú y Riad piden que esta vez se sume EEUU (acabar con el 'problema del gorrón') de alguna forma. Los países que no forman parte del cártel hablarán el viernes en una teleconferencia que reunirá a los ministros de energía del G-20, según ha revelado la agencia Reuters.

EEUU se ha convertido en el mayor productor de petróleo del mundo con un bombeo diario de más de 13 millones de barriles (alrededor del 13% de la oferta mundial). La OPEP considera al país gobernado por Donald Trump como un jugador clave que debe apoyar de alguna forma los recortes para asumir una (aunque sea pequeña) parte de la carga.

Los ministros y diplomáticos pasarán los próximos dos días hablando sobre quién está dispuesto a reducir la producción y en qué medida. Las contribuciones más importantes provendrán del trío de grandes potencias del petróleo: Arabia Saudí, Rusia y Estados Unidos. Parece que otros países que suelen ir por libre, como es el caso de Noruega, se van a sumar al acuerdo. Para todos ellos el recorte puede ser beneficioso, incluso para EEUU, que tras la irrupción de la potente industria del shale oil (petróleo de esquisto) y el fracking puede padecer con unos precios del crudo demasiado bajos. Esto es lo que podría llevar a los dirigentes y reguladores americanos a apoyar los recortes de alguna forma: comprometiéndose a mantener su producción cuando los precios suban o incluso asumiendo una pequeña cuota de los recortes.

Para evitar que el petróleo se mantenga, al menos, por encima de los 30 dólares, los economistas de Citigroup ponen tres condiciones claras explicadas en una nota para clientes. "Reducir los volúmenes de producción en una cantidad notable (al menos en 10 millones de barriles al día) y de forma rápida. Proporcionar una infraestructura de almacenamiento adicional al mercado. Y, por último, exportar menos petróleo, reduciendo el uso de los superpetroleros y bajando así los fletes de los buques y el coste de almacenamiento flotante". Para ello se necesita la coordinación de los grandes productores, que deben ser los primeros en recortar el bombeo de crudo y reducir las exportaciones, algo que requiere una coordinación sin precedentes en este mercado.

Un acuerdo efectivo requerirá la participación de los tres, pero no todos los recortes tendrán el mismo tamaño. Rusia y Arabia Saudí están dispuestos a frenar su producción de manera significativa. Los analistas de Commerzbank creen que "podría haber un recorte coordinado de la OPEP + de hasta 6 millones de barriles por día, en comparación con el nivel actual. Esto implicaría que Arabia Saudí redujera la producción en 3 millones de barriles por día, en 1,5 millones entre otros estados del Golfo y en Rusia un recorte de 1,5 millones".

"Tanto Rusia como la OPEP están exigiendo que Estados Unidos y otros países también que implementen recortes de producción. Se supone que Texas, por ejemplo, reducirá la producción en 500.000 barriles por día. La videoconferencia de la OPEP + se producirán este jueves, aparentemente será compleja por las diferencias personales entre los dos líderes de Rusia y Arabia Saudí... Si ahora se les uniera el tercero en discordia, Donald Trump, las cosas serían muy complicadas e incómodas".

Pero la pregunta difícil es cómo distribuir esta estos recortes, "el problema permanente de la acción coordinada: el dilema del prisionero. Los 'gorrones' o 'polizones' habituales prefieren no tocar su producción y disfrutar de precios más altos, algo que han hecho en los últimos años EEUU, Canadá y Brasil. Pero esta vez se necesitan unos precios del petróleo algo más elevados y estables también en esos países para que la recesión económica del coronavirus no sea más profunda.

Una misión muy complicada 

Por ello, los economistas de Citigroup creen que "aunque existen importantes obstáculos antimonopolio para coordinar un recorte de producción en EEUU, y mucho menos uno que involucre a los EEUU, Brasil, Canadá y otros productores con mayores costes de producción, existen formas de evitar estas limitaciones específicas. Sin violar los principios del libre mercado, la EIA (Agencia de la Energía de EEUU) podría recopilar información de los productores estadounidenses sobre sus recortes de producción planificados y coordinar una respuesta con otros miembros del G-20 que también son productores que no pertenecen a la OPEP... Parece que se puede ver una respuesta coordinada y creíble en un contexto en el que el G-20 podría podrían sumar unos 2 millones de barriles a los recortes de forma progresiva".

En caso de involucrarse, es más probable que EEUU ofrezca algún tipo de reducción gradual de la producción que se producirá a medida que las empresas estadounidenses respondan a unos precios que no son rentables para la mayor parte de ellas. Los analistas de ING coinciden y aportan que "el acuerdo realmente depende de EEUU, ya que la participación rusa depende de que EEUU contribuya a los recortes. Establecer recortes obligatorios en EEUU puede ser difícil, pero seguimos viendo más señales de que la producción caerá por las fuerzas del mercado (unos precios más bajos)".

Pese al interés de todos los países productores, la tarea no será nada fácil. Aunque la reunión de la OPEP y sus aliados es el jueves, los resultados se debatirán el viernes durante una conferencia telefónica de los ministros de energía del G20, y que otros países como Brasil y Canadá, que también son candidatos a participar en los recortes de producción. Pero la clave de todo parece ser la participación directa de EEUU en el acuerdo que se cierre el jueves, algo que no está nada claro todavía.

"Dicho esto, EEUU contribuirá a los recortes de producción de forma involuntaria, pase lo que pase. La semana pasada, el recuento de plataformas petroleras se desplomó presentando la disminución semanal más pronunciada desde marzo de 2015... Los otros productores de petróleo por lo tanto, deben tener claro en sus mentes que el "proceso de ajuste" que ahora ha comenzado en la industria del petróleo de esquisto de EEUU que podría detenerse de nuevo, como lo hizo en 2016", explican los analistas de Commerzbank. Aún así, la OPEP y Rusia quieren más de EEUU, aunque sea un acuerdo informal.

Todo está en marcha y todo está en el aire todavía. La Agencia Internacional de la Energía está preocupada por la situación actual del mercado petrolero y las implicaciones negativas para la estabilidad de la economía global. Fatih Birol, Director Ejecutivo de la AIE, ha estado discutiendo la situación en los últimos días con los ministros de energía de EEUU, Canadá, Arabia Saudí, Brasil, Irak e India, así como con altos funcionarios de otros países clave. En este contexto, la AIE está pidiendo un diálogo constructivo entre todos los países productores y consumidores relevantes que tendrá lugar en la reunión del G20, para la cual Arabia Saudí actualmente ocupa la presidencia.

Esta vez no se trata de que el petróleo alcance los 60 dólares (cotiza ahora mismo en los 33,7 dólares), se trata de evitar que el desplome de la demanda causado por el coronavirus lleve a los precios a un colapso que desestabilice la economía de casi todos los países productores. La misión es difícil, pero no imposible.

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forum Comentarios 2

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Cansado
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Se le llama cártel, no conjura. Esto es lo que llamáis capitalismo? Pactos de precios y demás? Esto es comunismo puro y absoluto, se ve que sólo interesa para enriquecer a algunos

Puntuación 20
#1
david
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En Contra

Ya y que van hacer parar el cierre de las térmicas para seguir quemando petróleo pero si hasta los Rusos están cerrando las suyas porque les sale mas rentable quemar gas, la solar, la eólica o incluso la nuclear.

Y los Chinos, Alemanes... se embarcado en eliminar los vehículos de combustion de aquí a 20 añitos.

El problema es que hay en marcha un cambio tecnológico y económico en la energía que ya no se puede parar, si el petróleo se hubiera mantenido a 50 dólares se habría seguido consumiendo otros 100 añitos pero con tanta especulación al alza al final serán solo 30 años.

Puntuación 8
#2