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El lucrativo negocio del crack del crudo: los fletes de los superpetroleros se disparan más de un 2.000%

  • Los operadores están haciendo gran acopio de barriles
  • La operativa de comprar ahora para vender a largo alcanza rentabilidad del 20%

Desde la costa de Singapur hasta la del Mar del Norte, los barcos petroleros están comenzando a elevar anclas para almacenar a ciento de kilómetros de tierra el crudo que la economía mundial no necesita ante el desplome de la demanda por el brote de coronavirus. Esta circunstancias está generando grandes vencedores en mitad del desplome de los precios del petróleo. Muchos operadores están comprando ingentes cantidades para su venta posterior, mientras los armadores de buques están disparando sus tarifas en los fletes.

Con la demanda de petróleo en caída libre , los comerciantes están recurriendo como nunca antes a usar la flota mundial de superpetroleros como instalaciones temporales de almacenamiento flotante, llenándolos con millones de barriles sin vender hasta tiempos mejores. Es una operativa inusual pero en estos momentos es de las inversiones más rentables ahora mismo.

"El mundo está sobreproduciendo petróleo a un ritmo histórico", explica Robert Hvide MacLeod, director de Frontline Management, uno de los mayores operadores de superpetroleros del mundo a Bloomberg. "El almacenamiento en tierra es muy limitado y los petroleros son la única solución". Esta semana, el presidente de EEUU, Donald Trump, describía a la perfección a la escena.

"Hay petróleo por todos los océanos en este momento. Ahí es donde almacenan el petróleo; nunca hemos visto algo así. Cada barco está ahora cargado hasta las trancas", indicó, cuando anunciaba que Rusia y Arabia Saudí podían alcanzar una tregua.

Una máquina de hacer dinero

El enfrentamiento entre las dos potencias, con el aumento de producción de Arabia Saudí, ha agravado la actual situación desatada por el coronavirus, desbordando el mercado de exceso de petróleo. Parte de la industria del crudo se está frotando las manos. Los comerciantes compran petróleo a bajo precio e inmediatamente venden su carga en el mercado de futuros, asegurando una ganancia considerable, con muy poco riesgo. Antes de que los precios del petróleo subieran el jueves al hablar de un recorte de la producción de la OPEP +, los comerciantes pudieron obtener fácilmente un rendimiento anualizado del 20%. Muchos lo consideran como una auténtica maquina de hacer dinero.

Esta operativa a un medio plazo está provocando el movimiento de cientos superpetroleros en el mundo para almacenar petróleo en medio de la falta de capacidad de tanques costeros. Marco Dunand, cofundador de Mercuria Energy Group, la principal empresa comercializadora de petróleo, estima que 250 millones de barriles de crudo y productos refinados ya están en el agua, ya sea como almacenamiento flotante o esperando ser descargados porque las refinerías no pueden aceptar más crudo.

Lejos de ser un problema, el almacenamiento flotante es un generador de dinero para otras parte del sector. Los otros ganadores son la industria naviera. El mercado del petróleo ha dado un vuelco, con el precio de un barril de petróleo al contando está muy por debajo de lo que el mercado está dispuesto a pagar en seis meses o un año. A esta situación en el mercado se le llama contango. Como el petróleo es más barato hoy que en 2021, un comerciante puede comprar crudo ahora, almacenarlo y, al mismo tiempo, venderlo en el mercado a plazos.

Alrededor de 250 millones de barriles de crudo y productos refinados ya están en el agua

Mientras el contango sea lo suficientemente amplio como para cubrir el costo de almacenamiento la transacción será muy rentable. A principios de esta semana, el contango de seis meses en el mercado de Brent, un indicador de la viabilidad económica del almacenamiento flotante, se amplió a un récord de 14,16 dólares por barril, superando el pico establecido en la crisis de 2008, cuando la demanda de petróleo se desplomó brevemente.

El negocio de almacenamiento flotante es el territorio de los comerciantes de petróleo más sofisticados, incluidos nombres poco conocidos fuera de la industria petrolera como el Grupo Vitol. El gigante del comercio de productos básicos Glencore ha contratado a Europa, el petrolero más grande del mundo, para almacenar crudo. 

Los operadores no son los únicos que ganan dinero. Las navieras están acumulando tarifas exorbitantes. Hace dos años, el precio diario de un superpetrolero estándar, conocido como VLCC, era de aproximadamente 18.000 dólares. Este año, un armador logró obtener un récord de más de  400.000 dólares. "Ha habido un gran interés en el almacenamiento y eso ha ayudado a elevar las tarifas de flete", explica Halvor Ellefsen, un operador de petroleros en Fearnley's. "La conclusión es que todos en el mercado somos muy conscientes del contango y de las ganancias que pueden dar".

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