Economía

El Banco de Inglaterra no quiere sustos tras el 'otoño maldito' y suaviza a 50 puntos básicos su subida de tipos

  • El BoE eleva los tipos hasta el 3,5%, el nivel más alto desde octubre de 2008
  • La decisión deja como un hecho casi aislado la subida de 75 en noviembre
  • Los expertos valoran una pausa en las alzas de tipos al llegar al 4%-4,5%
Parada del Metro de Londres frente al Banco de Inglaterra. Foto: iStock

El Banco de Inglaterra (BoE) no quiere quemar el motor por pasarse de aceleración. Este jueves, su Comité de Política Monetaria ha decidido subir los tipos de interés en 50 puntos básicos hasta el 3,5%, el máximo desde octubre de 2008. La decisión deja en un hecho casi aislado el alza de 75 puntos básicos decretada en noviembre, que fue la más alta de una tacada desde 1989.

Los funcionarios del organismo han optado mayoritariamente por la cautela y eso se ha notado en la votación del Comité de Política Monetaria: seis de los nueve miembros (entre ellos el gobernador, Andrew Bailey) han defendido esta subida. Sin embargo, la división se ha vuelto a hacer patente al optar dos de los miembros por dejar los tipos en el 3% y votar uno de ellos por un alza de 75 puntos básicos que los mercados no veían como imposible.

En la balanza del BoE parecen pesar más las perspectivas de recesión (podría ser la más larga en un siglo) que la elevada inflación. Los datos macro conocidos esta semana resucitaban la expectativa de una subida de 75 puntos básicos al mostrar un PIB más fuerte de lo esperado en octubre y un mercado laboral aún tenso (tasa de paro en el 3,7%) con un avance salarial del 6,1% interanual en los tres meses hasta octubre que sorprendió a los analistas. Pero, aunque el IPC sigue instalado en los dígitos, su retroceso en noviembre del 11,1% interanual al 10,7% ha favorecido la decisión de hoy.

El clima de fondo en el mercado inmobiliario también ha servido de aviso al BoE, con las familias viendo cómo la letra de sus hipotecas aumenta vertiginosamente y el acceso a la compra de vivienda se empieza a dificultar, registrándose ya notorios descensos en los precios.

La Declaración de Otoño presentada el pasado 17 de noviembre por el gobierno de Rishi Sunak con un plan de hasta 55.000 millones de libras al año en subidas de impuestos y recortes de gasto ha contribuido sobremanera a esta relajación por parte del BoE. Estas medidas han supuesto un alivio en el frente fiscal tras la sacudida vivida en septiembre con los anuncios de recortes impositivos del breve gobierno de Liz Truss, que a su vez causaron una vorágine en los mercados.

Los funcionarios del BoE reconocen en su comunicado que los datos macro conocidos desde su reunión de noviembre han alterado poco sus perspectivas. Tras aquella cita, los responsables del banco definieron como excesivas las apuestas del mercado sobre el tipo máximo del ciclo de subidas para 2023. Esta vez, aunque reconocen que "las presiones internas sobre los salarios y los precios son elevadas", también contraponen evidencias como que "los tipos hipotecarios se han reducido ligeramente desde la última reunión del Comité, pero siguen siendo sustancialmente más altos que en verano".

Poniendo el peso en la pata del crecimiento económico, los miembros del BoE esperan ahora que el PIB del Reino Unido disminuya un 0,1% en el cuarto trimestre de 2022, 0,2 puntos porcentuales más de lo previsto en sus perspectivas de noviembre. "El consumo de los hogares sigue siendo débil y la mayoría de los indicadores del mercado inmobiliario han seguido debilitándose. Las encuestas sobre las intenciones de inversión también se han debilitado aún más", indican.

La moderación de la subida y del discurso del BoE han afectado, como era de prever, a la libra. La divisa pierde un 0,7% con el dólar tras la decisión hasta los 1,233 'billetes verdes'. Los bonos soberanos británicos (gilts) se mantienen estables tras el descenso de los rendimientos en el mercado secundario experimentado esta mañana, como si los inversores ya descontasen el tono del BoE hoy. El gilt a 2 años se queda en el 3,37% y la nota a 10 años en el 3,25%.

Una pausa en marzo... o antes

Paul Dales, analista de Capital Economics, expone los tres indicios por los que se ha tomado la reunión de este jueves en un sentido dovish o acomodaticio. En primer lugar, enumera, en noviembre siete miembros del Comité apoyaron la subida de 75 puntos básicos. Hoy solo seis miembros han votado a favor de la subida de 50 puntos básicos. Catherine Mann votó a favor de 75 puntos básicos. Pero Swati Dhingra y Silvana Tenreyro votaron a favor de no hacer cambios. Dijeron que "la actual fijación del tipo de interés bancario era más que suficiente".

En segundo lugar, prosigue Dales, se ha suprimido el pasaje de la declaración de noviembre sobre los riesgos de que la inflación se inclinara "al alza". En tercer lugar, termina, el banco también ha eliminado la sección en la que se oponía firmemente a la estimación del mercado de que los tipos subirían hasta un máximo del 5,25%, "pero esto puede deberse simplemente a que las expectativas de tipos del mercado han vuelto a caer desde entonces hasta el 4,5%". Antes de la reunión estaban en el 4,6%.

No obstante, recalca el experto, el Comité querrá ver señales más concretas y significativas de que la actividad se está debilitando, el mercado laboral se está relajando y el crecimiento salarial real se está ralentizando antes de poner fin a las subidas de los tipos de interés. "No creemos que esas señales aparezcan hasta después de las dos próximas reuniones de febrero y marzo. Por eso creemos que los tipos subirán 50 puntos básicos en cada una de esas reuniones, hasta un máximo del 4,5%", plantea. Por último, opina que los tipos se reducirán más rápido en 2024 de lo que esperan los mercados.

Más moderado es el pronóstico de los analistas de ING. El estratega James Smith apunta que lo más probable es que el Comité aplique otra subida de 50 puntos básicos en febrero, antes de dar por concluida la subida. "Los halcones pueden seguir apuntando a un crecimiento salarial del 6% y al hecho de que la inflación subyacente de los servicios es superior a la prevista en noviembre. Pero la reunión de hoy es una nueva demostración del delicado equilibrio al que se enfrenta el BoE, entre la mitigación de los riesgos de un mercado laboral tenso, por un lado, y la creciente preocupación por el mercado inmobiliario y la salud de los prestatarios empresariales, por otro", escribe.

Aún más suave es la previsión de Danske Bank. "El BoE sigue esperando un contexto de crecimiento difícil en el que el Reino Unido 'estará en recesión durante un período prolongado'. Esto respalda nuestra expectativa de que el banco se acerca al final de su ciclo de subidas a medida que el endurecimiento de las condiciones financieras, la relajación del mercado laboral y la recesión van haciendo mella en la economía", señalan en un comentario Kirstine Kundby-Nielsen. Desde el banco nórdico mantienen sus previsiones sin cambios, esperando una subida final de 25 puntos básicos en febrero de 2023.

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