Economía

China presiona antes de firmar la "fase uno": EEUU se plantea retirar los aranceles aprobados en septiembre

  • Los dos países tienen pendiente sellar la 'primera parte' de su acuerdo comercial
  • Xi Jinping ha defendido la necesidad de disminuir las barreras comerciales
  • Los expertos descartan una nueva escalada arancelaria, como la vivida en agosto
Billetes de dólares estadounidenses y yuanes chinos. Autor: Reuters.

Las negociaciones entre Estados Unidos y China por un acuerdo para acabar con su guerra comercial avanzan. Las dos mayores economías del mundo tienen pendiente firmar la 'primera parte' del pacto cerrada a mediados de octubre en Washington. Con ella se canceló la implementación de nuevos aranceles norteamericanos a partir del 15 de octubre. Pero el gigante asiático quiere más y el Gobierno estadounidense se plantea retirar algunas barreras ya impuestas, según informan este martes distintos medios extranjeros.

Financial Times y The Wall Street Journal recogen este martes que Estados Unidos está dispuesto retirar algunas de las tarifas que impuso el pasado 1 de septiembre sobre varios productos chinos. 

Ese día, el país norteamericano elevó al 5% todos los aranceles que ya tenía impuestos a distintas importaciones de China. El presidente de EEUU, Donald Trump, anunció la subida el 23 de agosto como respuesta a las barreras por 75.000 millones de dólares que apenas horas antes había comunicado el gigante asiático.

Esta auténtica escalada arancelaria fue el punto de mayor tensión comercial entre las dos mayores potencias del planeta desde que empezaron a acercar posturas hace casi un año. Desde entonces, ambas partes optaron por rebajar el tono y sentarse en la mesa de negociación.

"Fase uno", pendiente de firmar

Así, a mediados de octubre y tras la 13ª ronda de conversaciones al más alto nivel en Washigton, ambas partes anunciaron la "fase uno" de su acuerdo comercial, tal y como lo califica Trump. 

Esta 'primera parte' supuso cancelar la subida de distintos aranceles de EEUU a importaciones chinas prevista para el pasado 15 de octubre. Según el presidente norteamericano, lo acordado supone más del 60% del pacto completo. 

Las delegaciones negociadoras de ambas naciones continuaron los contactos tras el encuentro en Washington. Hasta ahora, la intención tanto de China como de EEUU es firmar la "fase uno" este mes. En un principio se pensaba en los días 16 y 17 en Santiago de Chile, donde se iba a celebrar la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). 

Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, acudirían al evento para sancionar el 'miniacuerdo'. Sin embargo, Chile ha cancelado la cumbre por las fuertes revueltas en el país, por lo que las dos potencias buscan un nuevo lugar en el que firmar lo acordado. 

Los dos quieren el acuerdo...

A la espera de que se conozca el nuevo emplazamiento, los rumores se suceden. El jueves de la semana pasada saltaron las alarmas: la agencia Bloomberg informada de que China tenía sus dudas en el largo plazo, lo que aumentaba las posibilidades de que no hubiera más fases del acuerdo tras la primera. 

Sin embargo, tan solo un día después ambas partes mitigaban la incertidumbre al asegurar que las negociaciones seguían siendo "serias y constructivas". Y es que ninguno de los dos países tiene realmente interés en que vuelva a producirse una nueva escalada, según afirman los expertos desde hace meses. 

Ambas economías están notando ya los efectos de la guerra comercial. Estados Unidos, la mayor economía del mundo, redujo su crecimiento en el tercer trimestre al 1,9%. Mientras, el sector manufacturero de China ha sumado seis meses en contracción

Además, Donald Trump "necesita alcanzar un acuerdo (con el gigante asiático) ahora más que antes", como señaló hace unas semanas Esty Dwek, analista de Dynamic Solutions (Natixis IM). "Necesita una victoria", subrayó en un encuentro con periodistas. ¿Por qué? Por dos motivos: primero, las elecciones presidenciales de noviembre de 2020 en las que aspirará a su reelección a la Casa Blanca; y segundo y más importante, por el juicio político (impeachment) que los demócratas han iniciado contra él. 

...y China presiona

Hoy se ha conocido la balanza comercial estadounidense de septiembre. Un dato relevante en esta guerra comercial que se ha publicado, además, horas después de que Jinping haya defendido la necesidad de que se rebajen las barreras a nivel global. 

Y es que China está intentando sacar ventaja de la inestabilidad política que sufre Trump dentro de Estados Unidos. Según informa hoy Reuters, el gigante asiático no se conformaría solo con la retirada de los aranceles del 1 de septiembre: quiere que el Gobierno norteamericano se comprometa a cancelar los aranceles previstos para el 15 de diciembre por valor de 156.000 millones de dólares. Estos afectarán en principio a ordenadores, móviles y juguetes exportados chinos, entre otros productos. 

Una fuente del Ejecutivo de EEUU citada por la agencia de noticias asegura que esta exigencia se está estudiando antes de la espera firma de la "fase uno". 

Eso sí, la Administración Trump no daría su brazo a torcer a cambio de nada. Sus prioridades, como apuntan desde Link Securities, es que el Gobierno chino acepte comprarle una importante cantidad de productos agrícolas. También que establezca reglas para impedir la manipulación de las divisas, adopte medidas para la protección de la propiedad intelectual de las empresas estadounidenses que operan en el país asiático y que abra el capital de las industrias del país a las empresas extranjeras.

"No más escalada"

Con todo, los expertos creen que no se volverá a producir una nueva escalada de la tensión comercial como la vivida en agosto. "Van a encontrar un camino para evitar imponer más aranceles", vaticinó Esty Dwek. "No habrá más escaladas", apostó.

Por ahora toca esperar para comprobar hacia dónde se dirigen las negociaciones de las dos mayores potencias del mundo. Si la "fase uno" es realmente el principio de una buena amistad comercial. Por el momento, el mercado ya está comprando las buenas expectativas.

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