Periodista especializado en empleo, economía y política.

Las palabras de la presidenta del BCE, Christine Lagarde, señalando a la subida de los salarios como un factor que tensionará al alza la inflación no han tenido demasiado eco en el discurso del Gobierno español, que incluso parece haber renunciado a pedir un 'pacto de rentas' para contener la inflación.

La competencia entre los países europeos por captar talento ha entrado en una nueva fase. Mientras algunos presentan problemas para atraer trabajadores, otros empiezan a encontrarse con el contrario: retenerlos. Todo ello en un contexto en el que los flujos migratorios en el Viejo Continente aún no han recuperado la 'normalidad' previa a la pandemia.

La duración de los contratos temporales firmados en mayo se situó en los 43,3 días de media, frente a los 52,71 días registrados en el mismo mes de hace un año. Un 'retroceso' de 9,4 días que se explica por dos factores: el primero es el auge de la contratación indefinida tras la reforma laboral. El segundo, el desigual impacto de los cambios que esta norma introdujo para penalizar el uso de los contratos de más corta duración.

Las vacantes de empleo llegaron a su máximo histórico en el primer trimestre de 2022, con 133.988 puestos por cubrir, un 12,4% por encima del anterior récord, registrado en el segundo trimestre de 2021. Pero estos datos contrastan con una tasa de desempleo que en el mismo periodo se situó en el 13,65%. Un comportamiento inédito en los países de nuestro entorno y que convierte al español en el mercado laboral con menor margen para crear empleo de la Unión Europea, junto al griego.

Uno de los argumentos más utilizados a la hora de negar que en España se esté produciendo un fenómeno similar a la Gran Renuncia de Estados Unidos está en las cifras de dimisiones que recogen las estadísticas de bajas de afiliación de la Seguridad Social, que en lo que va de año apenas equivalen al 0,2% del total del empleo. Sin embargo, estas cifras plantean varios interrogantes sobre el mercado de trabajo español tras la entrada en vigor de la reforma laboral.