El Banco Sabadell ha mantenido este jueves por la mañana una reunión con los representantes de los trabajadores para avanzar en las negociaciones para llevar a cabo un ajuste de 1.800 empleados, casi el 11% de la plantilla. La entidad ha propuesto a los sindicatos prejubilaciones a partir de los 57 años y, en el caso de que no se cubra el cupo, completar las salidas con bajas incentivadas con una indemnización de 35 días por año trabajado (con un máximo de una anualidad), principalmente en el personal administrativo de la red de oficinas y servicing.

El Juzgado de Instrucción número 9 bis de Córdoba ha resuelto una demanda sobre una hipoteca ligada al Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios (IRPH), basando la sentencia en la postura avanzada el pasado mes de octubre por el Tribunal Supremo sobre el índice. Así, el juzgado cordobés ha considerado abusiva la comercialización del préstamo ligado al IRPH por falta de transparencia, y por tanto, ha declarado nula la cláusula, obligando a la entidad, en este caso, Caja Rural del Sur, a devolver al cliente lo cobrado de más por el uso del IRPH y a sustituir el índice por el común euribor.

Los ingresos del sector financiero, cada vez más dependiente de las comisiones ante el escenario de bajos tipos de interés, se están viendo gravemente estrangulados durante esta pandemia por el menor consumo de las familias, los planes de alivio puestos en marcha para ayudar a los más afectados por la crisis y la retirada del ahorro de los fondos de inversión hacia los tradicionales depósitos ante el temor a los mercados. Este maremágnum de acontecimientos ha tumbado los ingresos por comisiones de la gran banca española casi un 9%, recaudando a cierre del tercer trimestre del año 15.346 millones de euros, 1.300 millones menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior.

El Banco Santander ha iniciado este martes a última hora de la mañana el primer contacto formal con los representantes de los trabajadores para informarles sobre el plan de ajustes de la plantilla que prepara de cara a este trimestre. La entidad ha justificado el ajuste en "causas económicas, productivas y organizativas", según ha informado CCOO. No obstante, el banco no ha dado a conocer en el encuentro el número de empleados al que afectará esta medida, y lo pospone a la siguiente reunión que tendrá lugar el próximo viernes.

Una parte de las familias y empresas que durante el confinamiento pidieron a la banca aplazar el pago de sus hipotecas o créditos al consumo ante los problemas de liquidez se ha visto incapaz de reanudar sus obligaciones una vez ha terminado el plazo de las moratorias. Las entidades españolas han aprobado aplazamientos de pago de los créditos de los clientes entre abril y septiembre por un volumen de 175.000 millones de euros, de esa cifra, ya han expirado 100.000 millones de euros. Es decir, las empresas y familias tenedoras de esos préstamos han tenido que volver a abonarlos. Sin embargo, una minoría no ha podido. Según las entidades, 2.400 millones procedentes de las moratorias, el 2,4%, ya han entrado en impago a cierre del tercer trimestre.

La gran banca ya anticipa que lo peor está por llegar. El cuarto trimestre del año será más convulso de los previsto, situación que se extenderá a 2021. La mayoría de las moratorias concedidas de préstamos al consumo comenzarán a expirar entre octubre y noviembre de este ejercicio, por lo que las entidades atisban un incremento de los impagos a partir de diciembre. El terror a la morosidad y a los deterioros que traiga la crisis sanitaria, cuya segunda ola llega con más virulencia de lo previsto, ha redoblado los esfuerzos de las principales entidades que ya suman 19.400 millones de euros en provisiones, casi un 70% más que un año antes, para protegerse de los efectos que el vendaval de la pandemia dejará en sus balances.

El consejero delegado del Banco Sabadell, Jaume Guardiola, ha reconocido este viernes en la rueda de prensa de presentación de resultados de la entidad, que el grupo tiene la intención de recuperar el dividendo en cuanto el Banco Central Europeo (BCE) levante el veto al sector. No obstante, Guardiola aseguró que esta propuesta aún tiene que aprobarla el consejo de administración y, en todo, habría que ser "cauteloso" ante la incertidumbre de la actual crisis económica. A diferencia de sus competidores, el grupo financiero aún no se había pronunciado al respecto.

El Banco Sabadell cerró los nueve primeros meses del año con un beneficio de 203 millones, un 74,5% menos que un año antes por las mayores provisiones (suman 1.391 millones en el aglomerado del año) y los menores ingresos por la crisis. El grupo prepara un plan de ajustes que iniciará en el cuarto trimestre y planteará la salida de unos 2.000 empleados. El objetivo es obtener una mejorar de 115 millones de euros anuales.

El Banco de España hace oídos sordos a la propuesta de los distintos bancos nacionales de que el Banco Central Europeo (BCE) aplique el veto de repartir dividendos en función de la situación de las entidades y no de manera global. El Informe de Estabilidad Financiera del supervisor publicado este jueves apunta que es necesaria una correcta política regulatoria que proporcione seguridad a los inversores respecto a que esta prohibición solo es por la crisis y la duración de la misma y, además, indica que debe ser "generalizada a todas las entidades" dado  el carácter global del shock, para limitar los efectos adversos".

El Banco Sabadell ha mantenido contactos informales con los representantes de los trabajadores para comunicarles su intención de realizar un ajuste de 2.000 empleados, el 12% de la plantilla actual en España (16.570 trabajadores), con el objetivo de ganar eficiencia para continuar sin fusiones. La entidad pretende que el recorte no sea traumático y se pueda llevar a cabo con prejubilaciones.