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Bares y restaurantes: toda la normativa durante las fases de la desescalada

  • En la Fase 1 abren terrazas y en la 2 el consumo en interiores
  • Para la Fase 3 queda la llegada de las barras tradicionales
Foto: Getty.

El sector de la hostelería ha vivido muy pendiente de bajo qué circunstancias comenzaba la desescalada tras el confinamiento por el coronavirus que empieza a permitir a los ciudadanos regresar a bares y restaurantes. La afluencia de los españoles a los locales para comer y beber en interiores y terrazas, eso sí, debe tener lugar bajo unas condiciones muy concretas y atendiendo a toda la normativa que el Gobierno, a través de los Boletines Oficiales del Estado, ha publicado a tal efecto. Coronavirus, última hora, en directo.

Fase 0: comida para llevar

A partir del 4 de mayo, el Gobierno permitió que los bares y restaurantes que así lo deseasen pudiesen hacer frente a pedidos de comida para llevar y consumir en los domicilios. Las dos premisas lanzadas fueron claras: cita previa y atención individual. En todo momento se debían respetar las distancias de seguridad adecuadas.

Fase 1: apertura de terrazas

La planificación de la desescalada contempla que las terrazas de bares y restaurantes afincados en territorios que estén en la Fase 1 puedan abrir con un aforo máximo del 50% (aunque en un principio se barajó el 30%) y en grupos máximos de 10 personas.

Las mesas o agrupaciones de mesas deberán garantizar una distancia de seguridad de dos metros entre personas y el uso de mascarilla no es obligatorio al no permitir la ingesta de alimentos o bebidas. Los horarios de estas terrazas no se rigen por las franjas para deporte o paseos.

Los protocolos de seguridad e higiene que detalla el Boletín Oficial del Estado son claros. Hay que garantizar geles desinfectantes a la entrada del local, desinfectar mesas y sillas entre cliente y cliente, evitar las cartas tradicionales y sustituirlas por carteles, dispositivos electrónicos o similares y evitar palilleros, servilleteros o aceiteras y administrar monodosis individuales.

También fomentar la mantelería de un uso o, en su caso, garantizar que entre servicio y servicio haya mantelería limpia (lavándola entre 60 y 90 grados) y guardar vajilla y cubertería en almacenes cerrados o lugares alejados del paso de los clientes.

Se puede ir al baño en la Fase 1

Una de las grandes dudas en esta fase es si, aunque los interiores no están abiertos al público, se puede acceder al baño. La respuesta es que sí, pero con unas condiciones: salvo en casos de dependencia o necesidad, solo podrán estar ocupados por una persona y habrán de ser desinfectados al menos seis veces al día. El local debe habilitar papeleras para la eliminación de residuos que deben limpiarse como mínimo una vez al día.

Tras el consumo, solo queda pagar, y en ese punto llega la última parte del protocolo: se prioriza el pago con tarjeta y el datáfono o dispositivo TPV se tendrá que desinfectar en cada uso o cada vez que lo maneje un trabajador diferentes.

Fase 2: llega la apertura de la mayoría de los restaurantes

Todos aquellos restaurantes afincados en los territorios que pasen a la Fase 2 podrán abrir para consumo en su interior con un máximo del 50% del aforo, de acuerdo con lo publicado en el Boletín Oficial del Estado. Esto supone un avance en las primeras medidas planeadas, que establecían esta ocupación en un 40%, tal y como se detalló a través de una orden ministerial. Al igual que en la Fase 1, y con más razón, puesto que el Gobierno las elimina, no hay restricciones en el horario más allá de las licencias vigentes. 

Se trata de la gran mayoría de los restaurantes, ya que una parte puede abrir en la Fase 1 o incluso en la 0, la excepción que corresponde a los que están en municipios de menos de 10.000 personas y con una densidad de población de 100 personas o menos por kilómetro cuadrado, aunque con un aforo diferente, del 40%.

En cualquiera de estos casos, también se da un protocolo de higiene y seguridad que comparte muchos aspectos con el de las terrazas: el mantenimiento de una distancia de seguridad de dos metros entre mesas o agrupaciones de mesas, fomento de uso de mantelerías de un único uso o limpias, prohibición de cartas tradicionales y su sustitución por otros dispositivos, prohibición de servilleteros, aceiteras, palilleros o vinagreras en beneficio de las monodosis individuales, desinfección de sillas y mesas entre clientes y el almacenamiento de vajilas u cuberterías en zonas alejadas.

Las mascarillas no son obligatorias al consumir y los baños se podrán usar en los mismos términos que en la Fase 1 (aunque se añade la obligación de instalar geles desinfectantes a su entrada) y el uso de las terrazas tampoco sufre cambios, al igual que el proceso de pedidos de comida para llevar. Lo mismo sucede con el pago, que tendrá que ser con tarjeta y obligando a la desinfección de los datáfonos o dispositivos TPV tras cada cliente o con el cambio de trabajador que lo maneje.

Sin embargo, en esta fase hay alguna medida nueva, dado que se ocupan espacios más amplios en la estructura del local: se deben elaborar itinerarios dentro de los restaurantes para evitar el quebrantamiento de la distancia de seguridad entre personas y los trabajadores deberán presentar los platos con pantallas protectoras.

La Fase 3 traerá consigo la vuelta de las barras

Cuando los territorios vayan ingresando a la Fase 3 de la descalada, los bares y restaurantes podrán abrir sus barras con un protocolo en el que las personas podrán estar de pie en ellas siempre y cuando guarden una distancia de dos metros.

En paralelo, el aforo de las terrazas subirá al 75% máximo y con mesas y agrupaciones de mesas de hasta 20 personas, aunque las comunidades autónomas y ayuntamientos podrán aumentar el consumo en interiores de hasta dos tercios del aforo total de los recintos y la superficie de las terrazas siempre que se mantenga esa proporción del 75% de mesas sobre la superficie total y se aumente la distancia con los peatones.

Cada comunidad autónoma ha intentado, dentro del margen que le permite la normativa estatal, modificar algunos aspectos en cuestión de horario o espacio para que las terrazas bares y restaurantes tengan más facilidades para poder llegar a ese 50% de ocupación que les deje abrir sin riesgo de pérdidas.

Madrid y Alicante amplían los horarios

Madrid y Alicante han sido las dos grandes ciudades que se han decantado por ampliar horarios. En el caso de la capital española, además, se permitirá poner música por debajo de los 80 decibelios y se ha ampliado el espacio para terrazas ocupando zonas colindantes de fachadas, plazas de aparcamiento o incluso cruces. En la ciudad alicantina, el proceso ha sido similar, aunque en otras localidades las actuaciones se han limitado a la cesión de espacios.

Valencia y Barcelona dan superficie a las terrazas

Es el caso de Valencia o Barcelona, que se han decantado por ampliaciones de espacios para terrazas que, por si solas, no tengan la superficie suficiente para que, con las distancias reglamentarias, se alcance ese aforo máximo del 50%. Zonas verdes, plazas y aparcamientos son los enclaves en los que, sin perjuicio de los peatones y comercios adyacentes, los bares y restaurantes puedan colocar, con límites, sus mesas y terrazas.

Andalucía medita ampliar los horarios

En Andalucía, por el momento la situación se asemeja a la del resto de comunidades. Consistorios como Sevilla, Granada, Córdoba o Cádiz han cedido espacios públicos a las terrazas, pero se busca también una ampliación de horarios. El ayuntamiento gaditano ha hecho un llamamiento a la Junta para ello, pero aún no hay respuesta afirmativa.

Canarias solo amplía espacios

En Canarias, uno de los epicentros turísticos del país, la solución también ha sido la mayor oferta de superficie a bares y restaurantes con el fin de llegar a ese 50%. Sin embargo, en las dos grandes ciudades del archipiélago, Tenerife y Las Palmas, no está siendo demasiado fácil por la escasez de espacio en zonas comerciales sin restar superficie a la destinada a uso peatonal.

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forum Comentarios 2

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ílvaro Domí­nguez
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Se afirma en el artículo que "en las dos grandes ciudades del archipiélago, Tenerife y Las Palmas, no está siendo demasiado fácil por la escasez de espacio...".

Es de todos bien sabido que Tenerife es el nombre de una isla y Las Palmas, de una de las dos provincias canarias.

Me imagino que el autor se está refiriendo a las ciudades de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria, pero no está de más ser exhaustivos. Saludos.

Puntuación 3
#1
Nicaso
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La cosa tiene miga. Para alegrarnos el sueño y el despertar amplian horarios y hasta permiten poner música. Espero que como sufridor pueda yo tambien poner mi equipo de música desde las 8 a la 1'30 de la madrugada y pueda escuchar alguna opera entera. Mucho mantener la distancia por la calle y en alguna terraza he visto hasta 8 personas alrededor de una mesa como si nada. Poco amigo soy del taberneo pero me parece que no voy a gastar un euro en tomarme nada dado lo poco respetuoso que es la hostelería con los peatones y vecinos, están más preocupados de sus clientes y de hacer caja que de ninguna otra cosa.

Puntuación 3
#2