Bolsa, mercados y cotizaciones

La libra vuelve a ser de 'chocolate': el verano del descontento la 'derrite' en su peor mes desde 2016

  • La divisa se deja un 4,5% con el dólar y un 3% con el euro en agosto
  • La prueba de su debilidad es que tiene un horizonte aún peor que el euro
  • Los expertos la sitúan en los 1,05 dólares en 2023, niveles de 1985
Imagen: Dreamstime

El calor sin precedentes que ha vivido el Reino Unido este verano -temperaturas por encima de los 40ºC- también ha derretido a la libra esterlina. La divisa cierra agosto dejándose un 4,47% frente al dólar, en su peor mes desde octubre de 2016, cuando la resaca del referéndum por el Brexit de junio era fuerte. La moneda ha fluctuado este jueves por debajo de los 1,16 dólares, una marca que, según los analistas, seguirá bajando, devolviendo la vista a niveles de 1985.

Son muchos los frentes abiertos en Reino Unido y la mezcla de todos ellos son los que han vuelto a hacer de 'chocolate' a la libra. La expresión "invierno del descontento" glosada por William Shakespeare en su obra Ricardo III sirvió para denominar al comprendido entre 1978 y 1979, el más frío en 16 años y caracterizado por la elevada inflación y una intensa conflictividad laboral. Ahora se habla de 'verano del descontento' en un Reino Unido de nuevo acuciado por la inflación, los problemas energéticos, las extremas temperaturas y las huelgas. El broche es una crisis política sin fin que se ha llevado por delante a Boris Johnson y que tiene ahora al Partido Conservador buscando nuevo primer ministro.

El coste de la vida se ha disparado en Reino Unido incluso más que en otras economías avanzadas (la última lectura del IPC estuvo por encima del 10%). Las casas de análisis ya dan previsiones de inflación casi apocalípticas. La semana pasada, Citi afirmó que la inflación en el Reino Unido alcanzaría un máximo del 18,6% en enero. Esta semana, Goldman Sachs ha superado esa estimación.

"En un escenario en el que los precios del gas se mantengan elevados en los niveles actuales, esperaríamos que el tope de precios aumente más del 80% en enero (frente al 19% asumido en nuestra línea de base). Esto implicaría que la inflación general alcanzara un máximo del 22,4%, muy por encima de nuestro caso base del 14,8%", señalan en un informe. 

Pese a que el Banco de Inglaterra (BoE) se puso a subir los tipos ya en diciembre, bastante antes que pares como la Fed de EEUU o el BCE, la inflación sigue 'al rojo vivo' y la libra no deja de perder fuelle. El organismo ha decretado 165 puntos básicos de subidas estos meses (desde el 0,10% hasta el 1,75%) con un alza de 50 en agosto.

La contraparte son unas estimaciones de crecimiento que no se dejan de empeorar en cada análisis del BoE. En el informe de agosto se contemplaba que el país entrará en el cuarto trimestre de 2022 en una recesión que durará cinco trimestres. Más que estrecho, el margen para el banco central es casi inexistente.

Podría pensarse que el retroceso de la libra responde al momento de fortaleza del dólar respecto a los otros pares, pero hay algo más. Prueba de ello es que al maltrecho euro, que este año ha perdido la paridad con el dólar tras dos décadas, no le 'pinta' tan mal como a la divisa británica.

La libra esterlina, que ha vivido su peor mes frente al euro en más de un año, corre el riesgo de seguir cayendo, en parte porque Europa está en mejor posición para hacer frente a la subida de los precios de la energía. Esa es la opinión de Derek Halpenny, jefe de investigación de mercados globales europeos de MUFG Bank, que ve a la moneda única subiendo hasta 0,8800 por libra en las próximas semanas. Ese sería el nivel más alto desde febrero de 2021, según datos recopilados por Bloomberg.

"Es probable que los vientos cruzados cíclicos se intensifiquen para la libra en otoño, mientras la economía británica navega por las nuevas iniciativas fiscales frente a unos costes energéticos y un índice de precios al consumo que siguen subiendo", avanzaban hace unas semanas los analistas de JP Morgan.

Halpenny ve más alzas para el euro, en medio de la incertidumbre sobre si los candidatos al liderazgo del Partido Conservador, Liz Truss y Rishi Sunak, pueden ofrecer políticas suficientes para proteger la economía del Reino Unido y apoyar a las familias en medio de una crisis del coste de la vida. Esto se produce en un momento en que la Unión Europea se prepara para intervenir a corto plazo para amortiguar el aumento de los costes de la energía. 

Philip Shaw, economista jefe de Investec en Londres, ha explicado en el Financial Times que la rápida caída de la libra esterlina es "muy preocupante" porque subrayaba la preocupación de que si Truss es nombrada primera ministra, las políticas de su gobierno se apartarían de la línea del BoE.

"Creemos que la libra caerá a unos 1,05 dólares a mediados del año que viene. Eso la dejaría por debajo de los niveles alcanzados antes del Acuerdo de Plaza de 1985 (1,09 dólares), después de que el Reino Unido abandonara el MTC -Mecanismo de Tipos de Cambio- en 1992 (1,43 dólares), durante la Crisis Financiera Global de 2008/09 (1,38 dólares), después de la votación del Brexit de 2016 (1,21 dólares) y durante la crisis del covid-19 de 2020 (1,21 dólares)", condensa Paul Dales, de Capital Economics.

"La libra esterlina ha sido un poco más débil de lo que pensábamos, especialmente frente al euro. La libra esterlina suele estar más correlacionada con los mercados de renta variable que el euro (probablemente por el mayor papel de los servicios financieros en la economía británica). Por lo tanto, un entorno difícil para la renta variable es un verdadero viento en contra para cualquier recuperación de la libra", defiende Chris Turner, estratega de ING, en una nota de esta semana.

Precisamente esta semana, la bolsa británica ha dejado de ser motivo de orgullo. El índice Ftse 100, el único entre los grandes europeos que se mantenía en verde este 2022 por la presencia de las materias primas en su composición, borraba su ganancia en estos ocho meses.

"La doble vorágine de caída de las empresas y la confianza de los consumidores añade más nubarrones a lo que ya es un panorama económico muy sombrío. En los mercados de bonos, esto también se está traduciendo en que los inversores den la espalda al mercado de gilts (deuda pública)", señalan los analistas de Monex en su comentario diario.

Un índice de bonos GBP de grado de inversión cotizó ayer por encima del 5 %, su nivel más alto desde mayo de 2012, lo que supone duplicar el coste de las condiciones de financiación externa de las principales compañías, resaltan desde la casa de análisis.

Las malas perspectivas para la libra se esbozan cuando los mercados están apostando a que el BoE subirá los tipos por encima del 4% tan pronto como la próxima primavera. Los operadores están valorando unos 265 puntos básicos de subidas de tipos para mayo, según los derivados de tipos de interés ligados a las fechas de las decisiones de los bancos centrales. Se trata de una rápida acumulación de apuestas de endurecimiento. Los operadores apuestan por que el Banco de Inglaterra se adelantará incluso a la Reserva Federal estadounidense (Fed) en la subida de tipos, que hasta ahora ha adoptado un enfoque más agresivo en la lucha contra la inflación.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud