Bolsa, mercados y cotizaciones

Las petroleras perderán un 10% de su beneficio bruto tras el año récord actual

  • Se prevé que el precio del crudo se modere en el próximo ejercicio
  • Repsol recortará un 16% su ebitda en 2023 tras superar los 10.000 millones
Madrid

El ejercicio en curso puede llevar por eslogan 'Es el año de las petroleras'. Los precios que está marcando el crudo desde que comenzó 2022 y el cese de las relaciones comerciales con las compañías rusas (como consecuencia de las sanciones impuestas por Occidente por la invasión de Ucrania) está permitiendo a las petroleras y refineras elevar su beneficio operativo en 2022 hasta niveles récord que nadie proyectaba en enero.

Así, entre las primeras treinta compañías del sector con mayor tamaño bursátil solo dos compañías no conseguirán este año un ebitda histórico. Si se atiende a las previsiones que da el consenso de mercado recogido por FactSet estos 30 valores incrementarán un 52% de media su ebitda respecto al resultado obtenido en 2021.

Como contrapunto, en el ejercicio de 2023 el beneficio operativo de todas ellas (excluyendo del cálculo a las compañías rusas al quedarse sin seguimiento de analistas desde que estalló el conflicto) no continuará su tendencia alcista y se deprimirá de media un 10%. Este pico en la evolución del negocio de las petroleras está provocado por la misma causa que ha garantizado su éxito en lo que va de 2022: la montaña rusa del precio del petróleo. Y es que al cierre del último cuarto de 2022 el precio del crudo se asentará en los 103 dólares por barril en el caso de la referencia en Europa, el Brent, (lo que dejaría un precio medio para todo el año de 107 dólares). Para 2023, el precio del Brent seguirá cayendo hasta cerrar el próximo ejercicio en los 95 dólares, lo que moderará los resultados de ese año.

Otro 10% menos en 2024

El mismo resultado se repetirá al cierre del año siguiente. En 2024 ninguna de las 30 grandes petroleras por peso bursátil [ni Repsol, que se encuentra mucho más abajo en la tabla en cuanto al dinero que mueve en el mercado] obtendrá un beneficio operativo superior al de 2023. De hecho, volverán a recortar otro 10% de media su ebitda respecto a los doce meses anteriores.

Solo se produce una excepción entre las primeras del ranking y esa es China Petroleum & Chemical Corporation (Sinopec). La segunda del gigante asiático del sector seguirá batiendo su máximo histórico, por lo menos durante dos ejercicios más, según el consenso de mercado recogido por FactSet, hasta los 34.000 millones de euros.

Ahora bien, el avance de Sinopec, aunque constante, se queda corto si se compara con el impulso que ha tomado el sector desde que se inició la recuperación de la economía tras los confinamientos por el coronavirus. Después del letargo de 2020, las petroleras comenzaron a beneficiarse de la reactivación del comercio y de los desplazamientos que llevarán a Aramco, la más grande entre sus pares, a conseguir un ebitda superior a los 310.000 millones de euros, un 48% más que en 2021. También en la media de este incremento se encuentran Shell o la italiana Eni, que aunque ambas se vieron afectadas en un primer momento por la exposición de su negocio a Rusia con el paso de los meses los bancos de inversión han estimado que su negocio saldrá favorecido del actual contexto.

Precisamente, Eni es la otra petrolera que no conseguiría un récord ebitda este 2022, a pesar de que los expertos vaticinan que incrementará su beneficio operativo en más de un 50% este año, ya que su cota seguiría siendo el resultado de 2012: por encima de los 30.000 millones de euros frente a los 26.360 que se proyectan para el año en curso.

Si se miran los cambios más notorios entre 2022 y 2023, Repsol sale entre las más destacadas según el consenso de mercado. Aunque ya se adelantó en elEconomista que la petrolera española conseguiría este año su récord ebitda por encima de los 10.000 millones de euros, para el año que viene el beneficio operativo se reducirá casi un 16% hasta los 9.300 millones de euros. Y para el 2024 se produciría otro recorte que dejaría a Repsol en un resultado similar al que obtuvo en 2021. La española no solo se beneficia del precio del petróleo, sino de su estratégica posición en el mercado y por su margen de refino, del que saca provecho desde que comenzó la guerra.

Aunque las petroleras se mantienen en la parte alta de la mayoría de los principales parqués lo cierto es que en las últimas sesiones su cotización se ha resentido. Por seguir con el ejemplo de Repsol, la petrolera sigue entre las tres primeras del Ibex 35 en lo que va de año (avanza más de un 33%) pero desde que la Reserva Federal de Estados Unidos anunció una subida de tipos de 75 puntos básicos su precio se ha contraído casi un 10%. Mismo porcentaje que recorta el índice de las petroleras MSCI Energy, lo que demuestra el temor de los inversores a que el "aterrizaje suave" se torne en una recesión y afecte a la demanda de combustible.

El 'Brent' se deprime tras las primeras dudas de recesión

Desde que la IEA (siglas en ingles de la Agencia de Energía Internacional) anunció la liberación de reservas de petróleo, con el impulso de Estados Unidos, para contener el auge del precio del crudo por la guerra de Ucrania el barril de Brent se ha movido en una horquilla entre los 100 y los 120 dólares. Sin embargo, la semana pasada se produjo una escalada del precio que llevó al mismo a superar ampliamente la barrera de los 120. Y es que a la larga los esfuerzos de la IEA pueden quedarse cortos para satisfacer la demanda a partir de 2023 (como reconoció la propia agencia la semana pasada) si la OPEP no aumenta el bombeo y distribución de petróleo con mayor rapidez para cubrir el hueco que ha dejado en el mercado el petróleo ruso.

Sin embargo, del mismo modo que el viernes el barril Brent superó los 120 dólares, al cierre del mercado europeo de ayer cayó hasta los 113 ante la presión de que una eventual recesión contraiga al consumo y termine por afectar a las cuentas de las petroleras.

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