Bolsa, mercados y cotizaciones

El nuevo Eco30 Stoxx se compra un 26% más barato que Europa y EEUU

  • Rebaja su apalancamiento a 0,8 veces en un escenario de inflación controlado

El escenario de mercado en el que nos encontramos, marcado por una inflación más elevada, aunque contenida, respecto a la que había antes de la pandemia, ha marcado los últimos cambios que se han producido en la cartera del índice Eco30 Stoxx, que agrupa treinta valores internacionales de calidad seleccionados por elEconomista.

Con el objetivo de empezar a protegerse de ella, e inmersos ya en lo que parece un mercado lateral en el que las oportunidades son selectivas, se ha buscado valores de calidad, más europeos, ligados al consumo, al crecimiento tecnológico, las telecomunicaciones y al ciclo inmobiliario. Tras los cambios, el índice reduce notablemente su apalancamiento, que pasa de las 1,2 veces a las 0,8 veces; y se compra con un descuento medio del 26% frente a la bolsa americana y a la europea si se tienen en cuenta los beneficios esperados en 2022.

El próximo 18 de junio dejarán de cotizar en el índice Eco30 Stoxx la francesa Atos, tras reconocer fallos contables y de controles internos en filiales de EEUU que han provocado la pérdida de credibilidad en el valor; la cervecera AB InBev, debido a su elevado apalancamiento; la gestora canadiense Manulife, a la que un futuro escenario de subida de tipos dificulta la gestión de sus carteras más conservadoras; y, por último, Lennar, el mayor constructor residencial de los Estados Unidos, donde el ciclo inmobiliario puede frenarse una vez se escenifiquen las retiradas de estímulos de la Reserva Federal a partir de Jackson Hole a finales de agosto.

En su lugar se ha preferido incorporar a la promotora inmobiliaria británica Taylor Wimpey, ante el mayor recorrido del ciclo inmobiliario europeo; a Micron, un fabricante de microprocesadores que se compra a unos multiplicadores muy atractivos; a Deutsche Telekom, una teleco híbrida entre Estados Unidos y Europa; y a Stellantis, pensando en la recuperación del consumo.

Quien replique esta selección de ideas, que permite obtener exposición a mercado de forma global, paga un multiplicador de beneficios más atractivo que el que exige hoy la bolsa americana o la europea. En concreto, el PER de la cartera, con los beneficios esperados para el año que viene, se sitúa en las 13,2 veces, que supone un descuento del 18% sobre el Stoxx 600 y del 34% sobre el S&P 500 -26% de media entre ambos-. Lo que sitúa la expectativa de rentabilidad de las compañías en el 7,6% frente al 5% del mercado americano y el 6,2% del europeo. Con el aliciente de que logra, también, una mayor rentabilidad por dividendo, mayor potencial a doce meses vista (el del índice Eco30 Stoxx es del 18% frente al 11% del S&P500 y al 10% del Stoxx 600) y más crecimiento de beneficios respecto a la bolsa americana, ver gráfico.

Diversificación sectorial y geográfica

Solo hay un sector con cuatro representantes (el máximo posible por principio de diversificación del Eco30) y es el de la tecnología y electrónica. En él continúa Murata, SS&C Technologies, Marvell Technology y, ahora, Micron en sustitución de Atos.

Con tres compañías aparecen cuatro sectores: el de salud, el de consumo y servicios -que pierde un miembro respecto al semestre anterior, AB InBev-; el industrial, y el petrolero. Dentro del sector de la salud permanecen Takeda Pharmaceutical, que defiende uno de los mayores potenciales de la cartera; Encompass Health -que consiguió un hueco en el índice hace un año, y es líder en soluciones para el sector sanitario en EEUU- y a Sanofi.

En el sector de consumo y servicios se quedan British American Tobacco (BAT), que ofrece la mayor rentabilidad por dividendo de la cartera en 2022, Nintendo y Deutsche Post. Mientras que en el industrial se mantienen Hitachi, Quanta Services, y la coreana Samsung Electronics, que atesora la mayor posición de caja dentro de la cartera -se espera que alcance los 92.800 millones de euros el año que viene y además es el valor que más recomendaciones de compra recibe-. En el sector petrolero, el último con tres representantes, está formado por Marathon Petroleum, Suncor Energy y Total.

Con dos compañías cada uno se encuentran el sector asegurador y financiero, formado por Ally Financial y Axa, tras perder a Manulife; el automovilístico, que gana peso con la incorporación de Stellantis, que se une a Volkswagen; el de las utilities, integrado por Enel y Engie; el de infraestructuras e inmobiliario, formado por Eiffage y Taylor Wimpey; el de materias primas, compuesto por ArcelorMittal y Glencore; y el aeroespacial, en el que figuran Leonardo y Airbus.

Por primera vez desde junio de 2019, el sector de las telecomunicaciones pasa a tener representación en la cartera, gracias a la incorporación de Deutsche Telekom. Es el único sector constituido por una compañía, junto al químico, donde se encuentra Nutrien.

En cuanto a la distribución geográfica, Europa gana peso en la cartera, con 16 cotizadas, una más que en el semestre anterior, aunque lo cierto es que su mayor ponderación a esta zona frente a Estados Unidos viene de atrás -la mayor exposición a la renta variable del Viejo Continente se mantiene desde enero de 2019-. Las compañías con pasaporte americano permanecen sin cambios, siete. La exposición a Japón, por su parte, tampoco ha variado respecto a la de finales del año pasado: tiene cuatro representantes, el máximo fijado por el índice Eco30 Stoxx por la mayor dificultad del inversor para comprar compañías de este mercado, igual que ocurre con el de Canadá, que pierde un miembro y se queda con 2 cotizadas, tras la marcha de Manulife. La cartera también tiene exposición limitada a Corea del Sur a través únicamente de Samsung.

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