Economía

Por qué Reino Unido tiene una inflación más alta que Europa y el doble que la de EEUU

  • Junta lo 'peor' del mercado laboral de EEUU y del shock energético europeo
  • Escasez de mano de obra por el Brexit y por larga enfermedad tras el covid
  • La subyacente podría superar la europea y la de EEUU hasta finales de 2024
Foto: iStock

La inflación sigue haciendo la vida imposible a los británicos. El IPC de marzo conocido este miércoles volvía a marcar una tasa de dos dígitos por séptimo mes consecutivo cuando la lectura para la Eurozona en el mismo mes fue del 6,9% y en EEUU del 5%. El 10,1% publicado por la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS por sus siglas en inglés) constata una realidad palmaria: Reino Unido tiene una inflación, a priori, más enquistada que sus socios entre las economías desarrolladas. ¿Por qué?

La excusa temporal opera a medias aquí. Aunque con unos pocos meses de retraso respecto a EEUU, la inflación de Reino Unido, al igual que la de la zona euro, empezó a mostrar síntomas preocupantes en el segundo semestre de 2021, cuando las lecturas de IPC se empezaron a alejar al alza del objetivo del 2%, nivel hegemónico en los años previos al covid. Los problemas de oferta tras la pandemia con unas cadenas de suministro truncadas eran el problema común. Como en sus pares desarrollados, el inicio de la guerra en Ucrania en febrero de 2022 disparó las tasas de inflación en Reino Unido a niveles no vistos en 40 años. La cuestión energética no golpeaba solo a unos pocos. Si el pico de inflación llegaba en EEUU en junio del año pasado, en la Eurozona y Reino Unido llegaba en octubre. Sin embargo, la caída desde entonces ha sido bastante más tenue en el indicador británico.

En el apartado de bancos centrales, el timing del Banco de Inglaterra (BoE) tampoco ha diferido mucho del de sus homólogos. Al contrario. Comenzó el ciclo de subida de tipos en diciembre de 2021, cuando la Reserva Federal de EEUU lo hizo en marzo de 2022 y el Banco Central Europeo (BCE) en julio. Aunque su acumulado de subidas (415 puntos básicos) no llega al de la Fed (475 pb), supera al del BCE (350 pb). ¿Dónde está entonces la explicación?

"El Reino Unido tiene un mercado laboral tan tenso como el estadounidense y un shock energético tan grande como el de la zona euro. En el caso del Reino Unido, todo ello se debe a perturbaciones de la oferta", resume Robert Wood, economista de Bank of America (BofA), en una nota para clientes en la que hace énfasis en que "Reino Unido "presenta las pruebas más claras de que las expectativas de inflación se están desanclando modestamente al alza".

"La inflación en el Reino Unido ha subido más y se ha mantenido más alta que en otros lugares, ya que el Reino Unido ha soportado lo peor de ambos mundos: una gran crisis energética (como la eurozona) y escasez de mano de obra (incluso peor que en EEUU)", coincide Ruth Gregory, de Capital Economics.

Según explica Wood, abrazando la primera de las dos 'patas', el mercado laboral está tenso no porque la demanda sea fuerte como en EEUU (el PIB del Reino Unido no ha vuelto a los niveles previos al covid), sino porque la oferta de mano de obra es débil. "La oferta es débil debido al Brexit -menor llegada de mano de obra extranjera- y a las ausencias laborales por larga enfermedad. No esperamos que estos problemas crónicos de oferta disminuyan a corto plazo. De hecho, los datos del mercado laboral de esta semana mostraron que los problemas de enfermedad siguen empeorando", plantea. De lo que habla el analista es del espectacular aumento de las personas clasificadas como inactivas, es decir, que no tienen trabajo ni lo buscan activamente desde el estallido del covid.

Dentro de esta categoría, el apartado de inactividad por larga enfermedad no ha dejado de crecer hasta alcanzar en el primer trimestre de 2027 un récord de 2,57 millones de personas. Los analistas han coincidido en colegir que la saturación del Sistema Nacional de Salud (NHS) ha tenido mucho que ver, como confirma Gregory: "Las largas listas de espera del NHS están contribuyendo a la inactividad del mercado laboral debido a enfermedades de larga duración". Aunque la tasa de inactividad se ha visto recortada por la gran cantidad de estudiantes que han vuelto al mercado laboral tras haberlo abandonado por los estudios en la pandemia, el lastre de las ausencias por enfermedad es muy pesado. Todavía hay 422.000 personas más inactivas que antes de que llegara el covid, lo que también explica un paro en el 3,8%, cerca de mínimos no vistos desde los años 70.

Esta mayor y más persistente escasez de oferta de mano de obra se deja ver en los datos de inflación, como desgrana la analista de Capital Economics: "Con un 6,2% en marzo, la inflación subyacente -excluye alimentos y energía- en el Reino Unido se situó por encima del 5,5% en EEUU y del 5,6% en la eurozona. Esto refleja en parte el mayor aumento del crecimiento salarial en el Reino Unido, que está apoyando la inflación del IPC de los servicios. El crecimiento salarial anual ha aumentado al 6,6% en el Reino Unido en los tres meses hasta febrero, al 5,1% hasta ahora en la eurozona y alcanzó un máximo del 5,7% en los EEUU, reduciéndose desde entonces al 4,2%".

En la última lectura de inflación, la inflación de los servicios básicos (excluidas las tarifas aéreas, los viajes organizados y la educación) se mantuvo en el 6,9% mientras que la inflación de los bienes duraderos (excluidos los alimentos, las bebidas, el tabaco y la energía) se mantuvo en el 5,7%, sorprendiendo con una subida de 20 puntos básicos. "El punto de referencia del BoE para la persistencia de la inflación es la inflación de los servicios básicos. Esta sorprendió al BoE a la baja (6,9% frente al 7,1% de sus estimaciones). Pero la inflación de bienes duraderos es 150 puntos básicos más fuerte de lo que esperaba el banco", alerta Wood.

Respecto a la otra 'pata' de este proceso inflacionario, la del shock energético, Gregory comenta: "El aumento de los precios al por mayor de la energía desde la pandemia, agravado por la guerra de Ucrania, ha sido mucho mayor en el Reino Unido y la zona euro que en EEUU. Además, algunos gobiernos de la eurozona limitaron los precios antes y en mayor medida que en el Reino Unido. El mecanismo de precios del regulador británico hace que la caída de los precios de la energía también sea más lenta". La inflación del IPC de la energía alcanzó un máximo del 41,3% en junio de 2022 en EEUU y del 44,3% en marzo de 2022 en la eurozona. En el Reino Unido, alcanzó un máximo del 59% y se ha mantenido comparativamente alta desde entonces.

Desde Capital Economics confían en que la inflación medida por el IPC descienda significativamente en los próximos meses a medida que el salto de los precios de la energía del año pasado desaparezca de la comparación anual. En BofA también opinan que la inflación caerá bruscamente a medida que desaparezca el impacto de las perturbaciones de los precios de la energía y las dificultades de la cadena de suministro mundial. Pero desde ambas casas de análisis lanzan 'peros'. "El endurecimiento del mercado de trabajo hará probablemente que la inflación subyacente británica se mantenga por encima de la de EEUU y la eurozona hasta finales de 2024", vaticina Gregory.

"En nuestra opinión será más difícil volver a situar la inflación de forma sostenible en el objetivo que en otros lugares", esgrime Wood. La frase clave la da el propio economista de BofA al señalar que "la caída de la inflación del 10% al 3-4% será la parte fácil, mientras que bajar del 3% será más difícil". Wood espera que la inflación medida por el IPC disminuya 240 pb en abril hasta el 7,7% y hasta el 3,9% en octubre.

Volviendo la vista a la política monetaria, Gregory cree que el hecho de que el regreso al objetivo del 2% en la inflación subyacente será más lento en Reino Unido que en otras economías desarrolladas hará que el BoE suba los tipos del 4,25% actual al 4,5% en mayo y los mantenga ahí todo el año, con notorios riesgos de mayores subidas que en otros países.

De la misma opinión es Wood: "Dado que es probable que la inflación se mantenga modestamente por encima del objetivo (en ausencia de una recesión importante, que no prevemos), y que el problema de la persistencia de la inflación es probablemente más grave que en otros lugares, los recortes de tipos no son una perspectiva inminente. Prevemos dos recortes de tipos en 2024, con el riesgo de que sean menos. Vemos riesgos sesgados al alza en nuestra previsión a corto plazo: otra subida de 25 pb en junio o agosto es posible. Pero, en este momento, vemos una probabilidad muy baja de que el Banco de Inglaterra se mueva en pasos de 50 puntos básicos".

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