J. R. Pin Arboledas

Profesor del IESE

Fui Diputado Constituyente de la UCD. Sí, de aquellos que empezaron una ilusión colectiva en España. Viví la aportación decisiva de la Corona, encarnada en Juan Carlos I, para hacer una transición pacífica de una dictadura férrea a una democracia homologable con las del resto de Europa. También estuve en mi escaño parlamentario el 23-F, cuando el Sr. Tejero se empeñó en secuestrar un Parlamento al estilo del siglo XIX.

Los resultados del 12-J son interpretables en clave del PP, PNV, PSOE y, sobre todo, la economía española. La victoria del PP en su feudo tradicional deja claro que sólo la concentración de voto del centro-derecha no nacionalista permite un Gobierno de ese signo. La firmeza de Feijóo en mantener al PP solo le ha dado la razón. El contraargumento es que eso exige partir de una situación de dominio de una de las siglas que representa a ese centro-derecha y un electorado moderado.

750.000 millones de euros! Para regar la economía europea, 140.000 para España. Esa es la propuesta de la Comisión Europea que tiene que pasar por el Parlamento de Estrasburgo y el Consejo Europeo. Los diputados dicen que lo aprobarán si de verdad es para cambiar la economía. Los lideres del norte no quieren despilfarros, ni chanchullos. De hecho, aunque hay parte no reembolsable y otra en préstamos a bajo interés, se entregarán exigiendo a cada país un "plan de reformas nacional con propuestas para inversión y mejoras de la economía".

Sánchez ha conseguido sacar adelante la cuarta prorroga del Estado de Alarma. Hasta el 24 de mayo. Ha ganado en votos, pero no en palabras. Eso es importante en un Gobierno minoritario como el suyo, que depende de otros grupos para sacar adelante sus propuestas. Los avisos de la oposición, los que le apoyan, los que se abstienen y los que se oponen, todos los grupos que no forman parte del Gobierno y por tanto son mayoría en la Cámara, se han quejado de su talente. Le acusan de no dialogar, de equivocarse y actuar precipitadamente. Algo que niega el Presidente del Gobierno alegando que habla con todos, incluyendo los Gobiernos autonómicos.

Son las 16 horas y aún no había acabado el Consejo de Ministros que a las 14 horas había previsto explicar las medidas de “la desescalada”. Parece que no es fácil llegar a un acuerdo en este Gobierno de coalición. Cuando los Gobiernos eran mono color, las reuniones de Subsecretarios llevaban muy consensuados los temas y los Consejos de Ministros eran ágiles. Ahora parece que se dialoga o, mejor dicho, se discuten mucho los temas en el propio Consejo y por eso se alargan sus reuniones ¿Improvisación o descoordinación?

Si desde el punto de vista sanitario se está desplegando el miedo al Covid-19 (vulgarmente el coronavirus) el miedo económico se propaga con más rapidez y mayor virulencia. En pocos días la presidenta del FMI, Kristalina Georgieva, el presidente de la Reserva Federal de EEUU, Powell, y el Bundesbank, además del Gobernador del Banco de España o el de Italia han alertado sobre los riesgos económicos de la expansión del coronavirus. En materia económica las expectativas juegan un papel decisivo a la hora de marcar el futuro. Por eso, más importante que el efecto real es la acumulación de opiniones de expertos y responsables económicos. Todas juntas están creando un clima de miedo, de pandemia económica. ¿Tienen razón?

Los historiadores del siglo XIX y del primer tercio de España acuñaron varias veces el término de "Gobierno largo". Así se llamó así al Gobierno O'Donnell (1858-1863, cuatro años y medio) con Isabel II, o el de Maura (1907-1909, dos años) con Alfonso XIII. Como se puede comprobar, casi todos los Gobiernos de la democracia de la Constitución de 1978 son de verdad largos… larguísimos, en comparación con ellos: los "Gobiernos Suárez" (1976/1981, cinco años); Felipe González (1982/1996, trece años); José María Aznar (1996/2004, ocho años); Rodríguez Zapatero (2004/2011, siete años); Mariano Rajoy (2011/2018, siete años). Solo el Gobierno de Calvo Sotelo fue más corto (1981/1982, casi dos años) pero se puede considerar el epílogo del Gobierno Suárez. También el del PSOE en solitario de Pedro Sánchez (2018/2020, dos años si se incluye el periodo que ha estado en funciones), que se puede considerar la antesala del actual.

Tribuna Pin

Tener como apellido “Pin” da mucho juego. Desde que se puso como barrera para entrar en cualquier instrumento electrónico el “código pin” cuando digo mi apellido y me repreguntan ¿cómo? me basta con decir: pin, como en el móvil o, si estoy en Sudamérica, como en el celular (que así lo llaman allí). Pero desde la semana pasada el concepto Pin está más de moda. La gente ha aprendido que “el Pin” sirve para evitar el paso de una información a una persona o desde una persona a otra. Así que el “pin parental” significa que los padres pueden impedir que a sus retoños se les trasmitan determinadas ideas, consignas, razonamientos o ideologías. Informaciones que estos padres consideran inadecuados para su recta formación.

Tribuna

Unos días antes de la investidura, afirmé en este medio que iba a ser más difícil Gobernar que ser investido. Hasta el Monarca parecía ser de esa opinión cuando dijo al ya Presidente Sánchez que el dolor empezaba a partir del momento de su nombramiento. Un dolor económico, con una desaceleración evidente, y político con un problema endiablado en Cataluña.

Tribuna Investidura

Los números han dado. Con la abstención de ERC y los votos a favor de UP, el PNV y unos pocos más Sánchez es presidente de Gobierno. El programa de legislatura está rubricado y firmado por los dos futuros componentes del Gobierno (PSOE/UP). Eso debería dar certidumbre. Sin embargo, es ese programa el que arroja sombras sobre la duración de la legislatura por razones, económicas, sociales y políticas.