J. R. Pin Arboledas

Profesor del IESE

Como hubiera dicho cualquiera de los personajes de la Biblia: me fastidia ser profeta, porque solo anuncio malas noticias y, me fastidia más que se cumplan.

Los números son tozudos. Con la desaparición de Ciudadanos (un solo procurador equivale a desaparecer), el PP solo conseguiría el Gobierno de Castilla-León con Vox. Aun así está claro que el centro-derecha ganó a pesar de ir separado. Por contra la izquierda se presentó casi unida y ha perdido.

Tengo un amigo que dice que pediría votar en las elecciones de EEUU y las alemanas, después en su ayuntamiento y, luego en las de su autonomía y las españolas. Su argumento es sencillo. Se trata de elegir por orden a aquellos gobernantes cuyas decisiones, según él, puede influir más en su vida y la de los que le rodean. Primero al césar del imperio, luego a quién manda en la UE, posteriormente al alcalde (a lo mejor igual el primero), más tarde a los demás.

Si no fuera porque he sido diputado ejerciente podría ir con el lirio en la mano. Pero como lo fui, el lirio se me ha caído. ERC ha presentado una enmienda en el congreso al Proyecto de Ley de medidas urgentes y complementarias para apoyar la economía y el empleo. Pensarán ustedes que es para que se ayude a las pymes españolas a relanzar sus actividades. Pues no. Bajo el eufemismo de que Aena “reequilibre los descuentos” a las tiendas conocidas como “Duty Free” en realidad está defendiendo a empresas que no son pymes, una de ellas con accionistas como Alibaba, o fondos soberanos de Noruega, Catar o Singapur. O corporaciones dirigidas por individuos que se otorgan ‘bonus’ multimillonarios mientras exigen descuentos. Lo curioso es que el mismo argumento está recogido en una moción del PP en el Senado para pedir a Aena que reequilibre con más descuentos los arrendamientos a esas tiendas.

Ayer, hasta mediodía, el IBEX35 había subido el 1,5%. Con rigor no se puede sacar una relación entre esa subida y el resultado electoral de Madrid, porque la mayoría de los índices bursátiles europeos iban en la misma dirección. Pero se puede afirmar que, al menos, las elecciones autonómicas madrileñas no han ido en contra.

Machado definía a Madrid como el “Rompeolas de todas las Españas” (1936). Madrid no es sólo una comunidad autónoma, ni sólo la capital del Estado. Es, además, un lugar abierto donde no se le pregunta a nadie de donde viene y se le hace un sitio para que construya lo que quiera. Lo que ocurre en Madrid no es indiferente a ningún español. En castizo: Madrid es mucho Madrid.

He seguido la trayectoria de una empresa asturiana centenaria y estratégica en los últimos años. Desde su decadencia en los años diez de este siglo hasta su estabilidad y casi segura recuperación después de la decisión de la Sepi. Se llama: Duro Felguera (DF).

A la izquierda se le llena la boca hablando de Democracia y suele acusar a la derecha de autoritarismo. Por eso resulta curioso que PSOE y Más Madrid quieran evitar las elecciones en la Comunidad Autónoma de Madrid con una argucia jurídica. Porque eso es la presentación de sendas mociones de censura instrumentales para impedir las elecciones

Después del 14-F se clarifican algunas cosas y oscurecen otras. Los resultados dicen que Cataluña sigue dividida en dos ejes: constitucionalistas versus independentistas y derecha versus izquierda.

El presidente Sánchez presentó su trabajo de primer año de legislatura para la asignatura de economía. El tribunal era variopinto y amistoso. Todos dispuestos a darle una buena nota, los partidarios de la izquierda porque si no se juegan los asientos y el poder, la “sociedad civil”, económica y social, porque piensa chupar de la vaca Estado que parece va alimentar la UE. De manera que presentó un esquema aprendido de los eslóganes a la moda: transición ecológica, economía digital, inclusión social y de género, ...