Podemos 'reflotará' la consulta para Aragonès

Parece que la cena "para conocerse" que mantuvieron Pere Aragonès y Yolanda Díaz hace una semana, poco tuvo de informal. El presidente de la Generalitat y líder de ERC salió con un compromiso de la dirigente morada para agitar el debate sobre el referéndum independentista desde el seno del propio Gobierno de coalición. O al menos eso van contando los republicanos y es lo que se temen en el PSOE. Desde Podemos se limitan a decir que el tema de la consulta siempre ha estado en su agenda. Cierto es que faltan dedos de la mano para recordar las veces que sus ministros han pisado el charco, antes y después de que Pedro Sánchez se sacara de la chistera la mesa de negociación con Cataluña. Pero hay quien dice que con esto Díaz mata dos pájaros de un tiro: logra apoyo parlamentario a su reforma laboral y se congracia con sus propias bases, bajo el control de Ione Belarra. "Si los votos suman, al final es lo que cuenta", remarcan. Y la factura política, eso lo tienen todos claro, la pagará el PSOE.

La encrucijada de Díaz en Castilla y León

Unidas Podemos ultima el arranque de la campaña electoral con la incógnita del papel que la líder de la plataforma, Yolanda Díaz, jugará en ella. Se aventuran hipótesis de todo tipo acerca de este recelo, lo que da buena idea de la confusión en las filas de la formación morada. Para unos, la vicepresidenta segunda del Gobierno "está a otras cosas", defendiendo su reforma laboral y tratando de apuntalarse como gran referente de la izquierda no solo española, sino europea. Según otros, Díaz no olvida el batacazo que se pegó Podemos en las elecciones gallegas, en las que sí se implicó a fondo. En aquella ocasión le llovieron críticas por su escaso tirón electoral. Por eso no quiere quemar su marca en otras autonómicas. Sobre todo en unas ya caldeadas por la polémica de las macrogranjas, cortesía de un Alberto Garzón respaldado por Pablo Iglesias, que empieza a confirmar su presencia en mítines. Resumiendo: nadie sabe aún qué hará Díaz, pero todos tienen claro lo que se juega. "Si se aparta para no salpicarse de una derrota electoral, pierde el respaldo del partido", advierten los analistas.

El fracaso que más escuece en Podemos

El "legado social" de Pablo Iglesias amenaza con convertirse en uno de los mayores lastres electorales de Unidas Podemos. Y no hablamos solo del varapalo que el Consejo General del Poder Judicial acaba de dar a la Ley de Vivienda, sino también de la medida estrella que Iglesias logró poner en marcha como vicepresidente de Derechos Sociales del Gobierno de coalición: el Ingreso Mínimo Vital. Una ayuda que desde la formación morada se presentaba como la Renta Universal pero que no pasó de ser otro subsidio más. Y uno especialmente decepcionante, porque apenas llega a una minoría de los potenciales beneficiarios. Iglesias desplegó una ofensiva de declaraciones, convenios, acuerdos y fotos para "resolver" estos "pequeños problemas" y no perder la patente, que su sucesora Ione Belarra ha mantenido. "Ahora sí que no podemos ponernos de perfil y culpar al PSOE", lamentan en Podemos, donde ven que regiones como Castilla y León figuran entre las más perjudicadas por el caos de las ayudas.

El mayor fiasco en la calle de la ANC

El independentismo catalán sufrió esta semana ha sufrido uno de sus mayores fracasos de convocatoria desde el inicio del procés. La Asamblea Nacional Catalana (ANC) vio en las últimas declaraciones del excomisario Villarejo sobre el papel del CNI en los atentados de Barcelona de 2017 la ocasión de volver a sacar músculo en la calle con una manifestación "espontánea". Pero se encontró con que su llamada apenas reunió a 100 fieles. Y eso que no faltaron ni la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, ni otros pesos pesados como el exconsejero indultado Jordi Turull o incluso el fundador de la organización terrorista Terra Lliure Frederic Bentanachs, cada vez más asiduo a estos eventos. La ANC intenta minimizar el "pinchazo" con su habitual estrategia de bombardeo en las redes sociales, pero de puertas para adentro, todo son caras largas. "Lo de Villarejo no tiene mucha credibilidad, pero algo así nunca había sido un problema para los nuestros, hasta ahora", se comenta en las filas indepes.

Frío recibimiento al 'metaverso' catalán

El vicepresidente catalán y responsable de políticas digitales, Jordi Puigneró, famoso por anunciar el alquiler de dos satélites como el nacimiento de la "Nasa catalana", dio el lunes un paso más en su relato de la construcción de la Cataluña independentista virtual con la presentación de CatVers. Se trata del "metaverso catalán", que, según Puigneró, nace para "impulsar la lengua y la cultura catalanas en el ciberespacio". El vicepresidente no desveló el presupuesto de CatVers, pero sí aseguró que será autosuficiente económicamente a medio plazo a través de tarifas de uso para las entidades que organicen reuniones o eventos en el mismo. Pues bien, todo indica que el metaverso lo tendrá difícil para alcanzar la rentabilidad. Así lo indican en el mundo empresarial donde CatVers ha sido recibido "con una absoluta frialdad". "Es difícil que las empresas, incluso las que apoyan el independentismo, participen en este nuevo proyecto de la Generalitat", dicen desde una firma catalana. A pesar de ello, los empresarios están convencidas de que CatVers tendrá futuro. "En breve aparecerán organismos públicos o subvencionados que se sumarán al proyecto para justificar la inversión", aseguran.

¿Quién está 'feliz' con las polémicas de Garzón?

Pedro Sánchez ha asegurado en una entrevista que "lamenta" las declaraciones del ministro de Consumo, Alberto Garzón, respecto a la calidad de la carne española, ya que no responden a "la realidad del sector". A pesar de ello, el propio Garzón está convencido de que acabará la legislatura en el cargo. Tiene motivos para mostrarse tan confiado. De hecho, en el entorno de Moncloa cuentan que Sánchez no tiene la más mínima intención de negociar con Yolanda Díaz el cambio de titular en el departamento de Consumo. De puertas para afuera, el presidente del Ejecutivo utiliza el pacto de Gobierno con Podemos como excusa para frenar la destitución de Garzón. Pero en el entorno del Ejecutivo añaden que "Sánchez no quiere desprenderse de Garzón, ya que está encantado con las polémicas que crea el ministro". Las fuentes explican que "las pifias de Garzón" no molestan a Sánchez sino todo lo contrario. "Dice a sus colaboradores que Garzón es el mejor ejemplo que tiene para demostrar que Unidas Podemos es incapaz de gobernar". Con todo, cuentan que "Sánchez es consciente de que las últimas declaraciones del ministro pasarán factura también al PSOE en las próximas elecciones autonómicas de Castilla y León".

Moncloa recela del electoralismo de Díaz

Yolanda Díaz ya no disimula a la hora de utilizar sus recursos como vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social de Pedro Sánchez para 'vender' su proyecto político. O al menos eso se le reprocha en Moncloa. Cuentan que a algunos experimentados políticos les ha chirría bastante que, tras anotarse el tanto de lograr una reforma laboral pactada, Díaz vaya presentando en medios a su gabinete ministerial como el 'núcleo duro' para su lanzamiento electoral. "Con sueldo pagado por los impuestos de todos, claro", señalan, lamentando que a los morados se les aplique un rasero distinto al de otras formaciones en esto de separar funciones. Pero ya no es sólo cuestión de estética, sino de estrategia. Dan por hecho que el equipo de Díaz prepara la ofensiva por el SMI con una intención muy distinta a la de acelerar la salida de crisis. "Será un gran mitin de inicio de campaña orquestado directamente desde Trabajo contra el PSOE", advierten.

La 'inmersión' lingüística esconde los barracones

La campaña para endurecer la 'inmersión' lingüística le está saliendo rentable al Govern para esconder otros problemas crónicos del sistema educativo catalán, como el de la precariedad de los maestros, el desastre de la Formación Profesional, los problemas en la escuela inclusiva o los más de mil alumnos hacinados en barracones por la paupérrima inversión en infraestructuras educativas. Se comenta que los profesores andan bastante encendidos con los sindicatos por no salir a la calle para cantarles las cuarenta la consejería de Educación, pero sí para apoyar la rebelión de Pere Aragonés contra la sentencia del TSJC que obliga a impartir el 25% de las clases en castellano. Lo mismo opinan muchos padres, que ven cómo la educación y el futro de sus hijos ya no importan en el escenario que dibuja la huida hacia delante del independentismo.