Opinión

La manida financiación de las pensiones

  • Continuar subiendo las cotizaciones sociales supone una mala noticia para el emplo
  • El factor de equidad intergeneracional continúa en el limbo de los justos
En 2021 seguimos sin saber exactamente con qué expectativas cuenta el sistema de pensiones.

Como alternativas para financiar las pensiones se argumenta que la Seguridad Social se nutre a través de las cotizaciones sociales que representan el grueso de sus ingresos y se propone descargarla de los costes destinados a cubrir las pensiones no contributivas. Algo contraproducente en un país que ya de por sí tiene unos costes de Seguridad Social de los más altos del mundo, sería aumentar los ingresos por cotizaciones que en buena lid debieran proceder de que aumente el número de personas que contribuyen o aumentando la cotización por trabajador, o ambas a la vez. De lo que no cabe duda es que más crecimiento económico, más empleo y menos paro constituyen una solución muy efectiva.

Hablar hoy de incrementar todavía más las cotizaciones a la Seguridad Social constituye un flaco favor al empleo, no solo impidiendo la creación de puestos de trabajo, sino obligando a empresas, sobre todo a las pymes, a contraer su plantilla ante el impacto de los costes sociales.

Pensemos en el coste laboral de un trabajador y en lo que éste percibe neto. La cuña fiscal, con las cotizaciones sociales y los impuestos al trabajo, es de por sí un freno para el fomento del empleo, debido al encarecimiento de los costes laborales. En Italia, una de las medidas que se han adoptado para animar el mercado laboral ha sido precisamente rebajar esa cuña fiscal.

Escasez de industria

Si nuestro modelo productivo tuviera un componente más industrial y con sectores con más valor añadido, las cosas serían diferentes. Sin embargo, en España, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) referidos a 2019, el salario medio anual por trabajador fue de 24.396 euros, nada del otro mundo. En los sectores industriales se dan las mejores retribuciones, como es el caso del suministro de energía con 52.163 euros anuales. También en actividades financieras y en seguros con 44.303 euros. Por el contrario, la remuneración más baja es la de la hostelería con 14.562 euros. El salario más frecuente en España en 2019 fue de 18.490 euros. Y el salario mediano, que divide al número de trabajadores en dos partes iguales, los que tienen un salario superior y los que tienen un salario inferior, fue de 20.351 euros.

Con todo, la asignatura pendiente a propósito de la sostenibilidad de las pensiones es aquella del factor de sostenibilidad y el índice de revalorización de las pensiones (IRP), que se aprobó en 2013, a instancias de Europa, y entró en vigor en 2014 para después permanecer en el limbo de los justos.

Se trataba de desvincular las pensiones de la inflación, con el consiguiente ahorro para la Seguridad Social, de manera que las pensiones anualmente no podían subir ni menos del 0,25% ni sumar más del 0,50% al Índice de Precios de Consumo… Pero eso cristalizó en una pérdida de poder adquisitivo de los pensionistas a causa de la inflación. El factor de sostenibilidad implicaba un recorte a partir de enero de 2019.

Por su parte, el factor de equidad intergeneracional fijaba la primera pensión del nuevo jubilado, a partir de enero de 2019, de acuerdo con la esperanza de vida de su generación, teniendo en cuenta el último lustro. Ergo, la pensión se determinaba por la cuantía y el tiempo de cotización durante la vida laboral, el presupuesto de gasto de la cohorte del jubilado, con revisión del factor cada 5 años en función de la esperanza de vida y considerando, entonces, una media de esperanza de vida en España de 83 años. De momento, ambos factores permanecen en el limbo de los justos. Y en este 2021 seguimos sin saber exactamente dónde estamos.

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Comentarios 5

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Nicaso
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Bueno D. José María, este tema da mucho de si y nunca se encontrará una solución que satisfaga a todos. La financiación del sistema con los activos que pagan a pasivos tiene dos patas, por un lado los activos que cada día son menos y de menor calidad y por otro lado los pasivos que cada día son más. La única solución es aportar otras fuentes de financiación o bajar prestaciones. A los actuales pensionistas no se les podrá tocar más allá de congelarles la pensión por sus derechos adquiridos al reconocérseles la pensión, así que los paganos serán los futuros pensionistas. Otra solución, pero de más largo recorrido, es crear un sistema mixto que involucre más al futuro pensionista con la pensión a recibir.

Puntuación 13
#1
VIO
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La solución socialista es totalmente equivocada y politizada, ya que es insostenible. También podrían añadir que en lugar de que las empresas paguen a la SS por contratar a un trabajador, que sea esta la que abone una cantidad a las empresas por tener la valentía de contratarlo. En realidad hay un caos tan grande y el voto de pensionistas, funcionarios, sindicalistas, parados y migrantes es tan grande frente al pequeño número de empresarios que hay, que cada vez se promueven leyes para contentarlos que son inasumibles por el paupérrimo tejido empresarial español. Si alguien se decanta por ser empresario es debido a que no ha sacado una plaza de funcionario para toda la vida y se hecha a dormir.

Puntuación 10
#2
Usuario validado en elEconomista.es
bigfigure
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La única forma de equilibrar el sistema es ajustar el origen de los fondos con el destino de los mismos. No se puede sostener que con aportaciones sociales se cubra la asistencia sanitaria y las pensiones, tanto contributivas como no. De las aportaciones sociales se debe cubrir la asistencia sanitaria y una pensión mínima de subsistencia; el resto de la pensión debe hacerse con aportaciones privadas y de empresa.

Puntuación 9
#3
Antonio
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Más que proponer una idea, resumiré lo que, en mi opinión, es interesante de las ideas dadas, formando así una conjunta que integre y facilite lo que entiendo podría contribuir. Efectivamente, como se cita en el artículo, la mayor subida de cotizaciones no contribuye a la contratación, por incrementar los costes empresariales. A esto debemos sumarle que España no logra o no hace lo suficiente para potenciar la industria. Es la única que va a incrementar el número de puestos cualificados y, por ende, la formación, así como aumentar en mayor medida que otros el trabajo indirecto. También es la única que quizás pueda sostener dichos incrementos por producir, al menos con mayor probabilidad, un producto más competitivo basado en la diferenciación. Si hacemos lo mismo que todos, ganará quien más barato lo venda y, en esto, tenemos las de perder. No pretendo quitar valor a la hostelería pero hay que ser conscientes que esto no puede sustentar el país si pretendemos mejorarlo y conseguir que la población pueda tener un salario con el que llegar a fin de mes, ya que normalmente son trabajos poco cualificados, de mucha rotación, escasa retribución y no siempre constantes. En cuanto a las jubilaciones, optaría, al menos, por congelarlas. El político de turno, si es de la clase que abunda, se atreverá a aplicar lo contrario al ver al pensionista como un voto más pero como la mentira la subida no fundamentada de las pensiones tiene las patas muy cortas. En cuanto a maquillar los números de la Seguridad Social trasladando a otras partidas u organismos el "marrón", para que perder el tiempo en comentar... Por otro lado, digo yo que habrá que empezar a mejorar el mecanismo por el que Servicio de Empleo o la comunidad autónoma correspondiente ofrece trabajos a la gente desempleada y ponernos a trabajar en lo que sea mientras no encontramos nada mejor y, en caso de que los ingresos del trabajo no lleguen a un mínimo, compensarles de alguna manera. En carne propia he sufrido estar desempleado y no haber recibido ninguna oferta de quien se encarga de estos temas.

Puntuación 3
#4
Usuario validado en elEconomista.es
gc1258
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Nuestra generación es fruto de una ola de natalidad que salió adelante gracias al sacrificio y falta de egoísmo de nuestros padres. El aumento de la natalidad supuso que nuestros progenitores pudieran tener una bien ganada vejez (cada mayor podía contar con una media de 2 hijos contribuyendo para su pensión), implicó que se creara el mayor incremento de riqueza de la historia de España y permitió que la SS recibiera cotizaciones por valores nunca imaginados en la institución. Ahora despues de haber derrochado todo en pagar votos, voluntades y prebendas, cuando el egosimo de la cultura en vigor hace que las nuevas generaciones crien perros en vez de hijos, cuando la caida de la producción y los salarios hacen que los ingresos de la SS se desplomen, ahora, nos dicen que no hay dinero para pagarnos. Miren señores lo que nadie quiere decirle a esta sociedad de malcriados es que la prosperidad se basa en el esfuerzo, el sacrificio y el trabajo, no en incumplir las obligaciobes que se tienen contraídas con las generaciones pasadas.

Puntuación 1
#5