Opinión

Hacia una derrota electoral de Trump

  • Los votantes independientes y moderados están decepcionados con la gestión de la crisis
  • La reacción de Washington ha sido tardía y aún deberá tomar medidas impopulares
El presidente Trump durante una rueda de prensa en mayo de 2020.

C onsiderando el fuerte contraste entre el presidente estadounidense Donald Trump y Joe Biden, su supuesto contendiente demócrata, el resultado de las elecciones presidenciales en noviembre tendrá implicaciones trascendentales no solo para Estados Unidos, sino también para el resto del mundo. ¿Debemos entonces prepararnos para cuatro años más de gobierno de Trump, o hay cambios en camino?

En el entorno actual, extremadamente polarizado, es improbable que los votantes comprometidos con cada partido cambien de bando, pero esos votantes no son suficientes para definir la elección. Esto significa que los moderados, y especialmente quienes se consideran independientes, serán decisivos. Desde esta perspectiva, Trump parece estar en problemas.

Esto no era así hace tan solo cinco meses, cuando la crisis de la Covid-19 apareció en la primera potencia mundial. En ese momento, Italia -con sus hospitales saturados, un estricto bloqueo económico y una economía devastada- dominaba los titulares. En Estados Unidos no había restricciones y su sistema de salud funcionaba sin problemas.

Esto parece haber creado la sensación de que Washington estaba manejando bien la crisis. Como muestran los indicadores recientes, los porcentajes de aprobación general de Trump aumentaron en marzo, con una participación significativa no solo de los republicanos y moderados, sino también de los demócratas independientes que estaban conformes con su respuesta ante el virus.

Desde entonces, sin embargo, los contagios y muertes por la Covid-19 se dispararon en EEUU y la Administración de Trump hizo poco para solucionar el problema. Por el contrario, hubo quienes desde el gobierno intentaron debilitar a Anthony Fauci, el principal experto en enfermedades infecciosas del país, y Trump se negó rotundamente a usar una mascarilla ridiculizando a Biden por hacerlo.

Mal dato de PIB y paro

Mientras tanto el desempleo se disparó y, aunque se introdujeron ciertas protecciones para los trabajadores y las empresas, muchos prevén una oleada de desahucios inmobiliarios cuando finalicen esas medidas. El PIB se redujo el 9,5% en el segundo trimestre, o el 32,9% interanual: su peor desempeño desde 1947.

No sorprende entonces que las actitudes de los votantes hayan cambiado radicalmente. Como muestran varios sondeos, desde fines de marzo hasta mediados de julio los niveles de aprobación de Trump, tanto en términos generales como de su manejo de la crisis de la Covid-19, cayeron en todos los grupos. En el caso de los moderados, en ambos partidos ese desplazamiento fue de intermedio a grande. Para los independientes -cuyos patrones de voto son determinantes significativos del resultado en los estados clave para las elecciones- el cambio fue muy grande.

Junto con la desaprobación de Trump y de su respuesta ante la Covid-19, también aumentó la cantidad de estadounidenses que planean votar por Biden en noviembre. Las muestran que desde fines de marzo a mediados de julio la cantidad de electores independientes con intención de votar a Biden aumentó un sorprendente 23%. La cantidad de quienes se autodefinen como demócratas y apoyan a Biden también aumentó modestamente -un 4%-, mientras que el número de republicanos que planea votar por Trump cayó un 3%.

La crisis de la Covid-19 no es el único factor que genera apoyo para Biden, pero es significativo. Si hacemos un análisis de regresión con los factores convencionales que explican las diversas cuestiones y dinámicas en juego, la reciente epidemia -que supuestamente incluye sus alcances sanitarios y económicos- explica aproximadamente el 20 % del cambio entre marzo y julio.

Del 84% de los republicanos que aprueban la gestión de Trump de la Covid-19, el 97% afirma que votará por él. Del 15% que no estaba de acuerdo en julio, sin embargo, solo el 40% planea votar por él, mientras que -como se ve en diversos estudios ya publicados por los medios de comunicación el 36% planea votar por Biden: un aumento del 8% desde fines de marzo.

Del 25% de los moderados que aprueban la respuesta de Trump ante la Covid-19, el 85% lo votará, pero del 75% que no está de acuerdo, solo el 7% planea votar por él.

Independientes enfadados

En cuanto a los independientes, como se ha conocido recientemente, el 68% no estaba de acuerdo con el modo en que Trump ha hecho frente a la emergencia nacional  en julio, un aumento del 25% desde marzo. De ellos, el 64% tiene la intención de votar a Biden. Solo el 11% de los independientes en desacuerdo con el plan de respuesta de Trump ante la Covid-19 planea votar por él. Del 43% de los independientes que se aprueban su plan de respuesta, el 80% planea votar por Trump. En definitiva, Trump está perdiendo entre los independientes y los moderados debido a su mala gestión, pero tres meses es mucho tiempo en la política electoral y Trump parece estar intentando revertir la situación. A fines de julio retomó  las sesiones informativas regulares sobre la Covid-19, comenzó a promover el uso de mascarillas y canceló las celebraciones de la Convención Nacional Republicana de agosto en Jacksonville, Florida.

Sin embargo dista de estar claro si esto será suficiente -y no solo porque Trump de todas formas continuó ofreciendo  "hechos alternativos" sobre la Covid-19. Una de las principales lecciones del resto del mundo es que la respuesta rápida es fundamental para contener el virus y minimizar el daño económico. La reacción del Gobierno de Trump es cualquier cosa menos rápida.

Otras lección radica en que limitar la movilidad en un país es fundamental para contener los brotes: cuando la epidemia sacudió el norte de Italia, el Gobierno detuvo todos los viajes interregionales no esenciales para proteger a otras regiones de brotes similares. En Estados Unidos, por el contrario, se dejaron esas decisiones en manos de los gobernadores estatales y solo unos pocos de ellos impusieron restricciones tardías a los viajes.

Ahora que los brotes se están saliendo de control en varios Estados, es necesaria una respuesta más férrea para proteger la salud pública. Los costes económicos dependerán en parte de cuán estrictas sean esas medidas, pero hasta que se contenga el virus es poco probable que mucha gente vuelva a sus actividades económicas normales y no hay dudas de que los líderes estadounidenses -empezando por Trump- enfrentan una dura decisión.

Ninguna de las opciones es atractiva. Un confinamiento devastaría a la economía, que ya está viniéndose abajo, mientras que lo más probable es que rechazar la cuarentena solo prolongue el sufrimiento. De cualquier manera, podemos decir que las pérdidas para Trump serán casi seguramente beneficios para Biden.

Trump puede afirmar correctamente que a diferencia de la crisis financiera mundial de 2008, la pandemia de la Covid-19 no fue resultado de fallos en la política interior, pero resultó exacerbada por ellos. 

El desempeño de EEUU frente al de muchos otros países desarrollados en cuanto a la pandemia es desfavorable, a tal extremo que la ya debilitada posición mundial del país sufrió un duro golpe. 

Aunque es posible que actualmente esta no sea una preocupación importante para la mayoría de los estadounidenses, esto podría cambiar si continúan sufriendo restricciones a los viajes internacionales. En todo caso, la pelea de Trump será cuesta arriba hasta noviembre.

Copyright Project Syndicate

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forum Comentarios 6

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Globalista
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Olorcete a obamalover bidenlover.



Los globalistas de campaña para Biden????

Puntuación 16
#1
Tan tontos creen que somos?
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Tan perdido está el partido que intentan convencernos de votar a Biden?

Los españoles votamos a Sánchez, somos tontos, pero no tanto como para votar a un candidato extranjero.

A lo sumo los nazis creen que pueden hacerlo.

Y aún así, votan a tipos como Torra, Junqueras y Otegui...

Puntuación 11
#2
pedro
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No escarmentáis del ridículo de la prensa en 2016???

Puntuación 8
#3
luis
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mucho me temo que va a ser totalmente al contrario qure Trump va a arrasar porque voptar a Biden es votara la extrema izquierda y vistos los desmanes me parece que esta frito.!!

Puntuación 9
#4
cope
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Espetó que gane Trump por goleada y cuando llegue al poder acabe de una vez por todas con todos sus enemigos que son también los nuestros (esa especie de socialcomunistas y globalistas mundiales).

Puntuación 11
#5
Carmen
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Ganó por poco en 2016 a Hillary. No hay ningún motivo en absoluto para que aumente el número de votantes.

Puntuación -6
#6