Michael Spence

Premio Nobel de Economía

C onsiderando el fuerte contraste entre el presidente estadounidense Donald Trump y Joe Biden, su supuesto contendiente demócrata, el resultado de las elecciones presidenciales en noviembre tendrá implicaciones trascendentales no solo para Estados Unidos, sino también para el resto del mundo. ¿Debemos entonces prepararnos para cuatro años más de gobierno de Trump, o hay cambios en camino?

El nuevo coronavirus, Covid-19, que apareció en Wuhan, China, ya ha matado a miles de personas, alterado las rutinas cotidianas de cientos de millones, y puesto al mundo entero en ascuas. Debido a que los epidemiólogos todavía no han descifrado del todo sus mecanismos de transmisión, nadie puede afirmar con seguridad cuándo se podría contener, por no hablar de sus consecuencias para la economía.

Tribuna

Las propuestas para un impuesto amplio a la riqueza no son nuevas, pero sí están recibiendo una atención renovada en Estados Unidos y Europa. La desigualdad de ingresos y riqueza sostenidamente en alza ha planteado cuestiones sociales y éticas, inclusive entre algunos ricos. Esta tendencia, junto con la caída de la movilidad social, contribuye a una polarización política que, a su vez, deriva en elecciones políticas pobres y erráticas. Y la historia nos ha enseñado que la creciente desigualdad y la polarización social y política cada vez más intensa pueden conducir a desenlaces más dramáticos e incluso violentos.

Tribuna

Hong Kong es desde hace mucho tiempo un actor esencial del desarrollo económico de Asia y del mundo. Pero su futuro como centro neurálgico del comercio y las finanzas internacionales está amenazado, lo mismo que su papel de puente entre China continental y el mundo exterior. Es desde hace mucho un lugar donde las multinacionales son bienvenidas, y donde las disputas se resuelven en forma imparcial, transparente y de conformidad con el Estado de Derecho. Si ya no fuera así, sería una enorme pérdida para China, para Asia, para la actividad económica y financiera internacional y sobre todo para la ciudadanía de Hong Kong.

Tribuna

El mes pasado, Business Roundtable, un grupo que engloba a los CEO de las corporaciones más poderosas de EEUU, abandonó la visión de que maximizar el valor para los accionistas debería ser un objetivo primordial. El concepto es que los accionistas ya no siempre tendrán precedencia sobre clientes, empleados, proveedores y comunidades en las que operan las empresas. En su comunicado, la organización menciona la necesidad de pagar salarios justos, ofrecer más beneficios e invertir en capacitación para ayudar a los empleados a transitar una economía que cambia.

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