Bolsa, mercados y cotizaciones

Europa rebota un 6% en tres días por el posible frenazo del alza de tipos de la Fed

  • El mercado descuenta un alza del dinero más suave tras el débil dato manufacturero en EEUU
  • El rendimiento de la renta fija se recorta con el bono americano a 10 años de nuevo bajo el 3,6%
Madrid

Como si de una competición de curling se tratara, los bancos centrales han elevado los tipos de interés con la esperanza de frenar la escalada de precios, pero sin hacer descarrilar a la economía. Un juego de precisión en el que si lanzas la piedra demasiado rápido (o fuerte) puedes errar en tu objetivo.

Si bien la bolsa europea cerró el peor septiembre en años (en el caso del Ibex 35 ha supuesto el peor desde 2015) la posibilidad de que la Reserva Federal de Estados Unidos suavice sus próximas subidas de tipos de interés ha dado alas tanto a la renta variable mundial como al mercado de bonos.

Desde el pasado jueves 29 de septiembre, cuando el EuroStoxx tocó su mínimo desde la llegada de la vacuna contra el coronavirus de Pfizer en 2020, la bolsa europea rebota de media un 6%. Un salto en medio de un mercado bajista que en el caso del EuroStoxx 50 supone avanzar un 6,5% en tres sesiones, mientras que en el caso del Ibex 35 el alza es de casi el 6% gracias también a la jornada de este martes, la mejor en la bolsa europea desde mediados de marzo de 2022.

La clave del renovado optimismo en el mercado ha venido dada por el dato manufacturero de Estados Unidos de septiembre (Índice PMI del sector manufacturero del Institute for Supply Management). El mes pasado este indicador cayó hasta el 50,9 puntos, dos puntos por debajo del dato de agosto y uno menos respecto a las previsiones del mercado. "La evolución es, en términos generales, negativa con tres subíndices en zona de contracción: exportaciones, empleo y nuevos pedidos", según estiman desde Bankinter.

Que el índice se acerque a la barrera de los 50 puntos, por debajo de la cual se podría hablar de desaceleración económica, ha hecho pensar al mercado que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) se está acercando antes -o más contundentemente- de lo pensado a su objetivo de recortar la inflación.

Un pretexto que los inversores han aprovechado para volver a entrar en renta variable y para comprar bonos, como se desprende del rebote visto este martes, del que también se hizo eco Wall Street, y de la caída de las rentabilidades de los bonos que en el caso del estadounidense a diez años ha supuesto volver a ver un rendimiento del 3,6% tras alcanzar el 4% el pasada miércoles. También se imponen las compras en la deuda europea, con el bund alemán en el 1,9% y el español a diez años en el 3%.

Así, este índice manufacturero en Estados Unidos, en mínimos no vistos desde mayo de 2020 cuando la pandemia todavía hacía estragos en la economía, es interpretado por el mercado "en clave de posible freno a las subidas de tipos de la Fed, con un nivel de llegada para 2023 ahora en 4,25%-4,5%", según apuntan desde Renta4.

125 puntos más hasta marzo

Por el momento, no se espera que la Reserva Federal de Estados Unidos vaya a recortar la subida de tipos en la próxima cita en noviembre. Es más, se espera como el más probable otro movimiento de 75 puntos básicos al alza, como ha sido lo habitual en las últimas tres reuniones. Pero desde aquí hasta la reunión de marzo ahora se baraja un aumento de 125 puntos básicos frente a los 2 puntos porcentuales enteros que se barajaban hace apenas diez días. Es decir, el rango de tipos de referencia según el consenso de mercado bascula ahora entre el 4% y el 4,25% frente al 4,5-4,75% tras la cita de marzo del año que viene.

En las últimas jornadas varios miembros de la Fed han manifestado sus discrepancias sobre cuál debe ser el rango correcto, como ya se observó en los pronósticos publicados el 21 de septiembre donde se observó que la mitad de los miembros defiende una posición 25 puntos básicos más agresiva que la otra mitad de cara al cierre de este 2022. No obstante, no se habla de un cambio súbito con la inflación en agosto todavía por encima del 8% y con los datos de empleo en el país prácticamente estáticos desde abril.

Además, por su peso dentro de la economía global, las firmas de análisis consideran que un frenazo en las políticas de la Fed puede provocar un efecto cascada en el resto de bancos centrales. "Crece la especulación de que la ola global de ajuste monetario perturbador está llegando a su fin, después de que el Banco de la Reserva de Australia aumentara las tasas a la mitad de lo esperado", según Srinivasan Sivabalan de Bloomberg.

Pero por el momento, la mayor parte de analistas sigue barajando una recesión como escenario probable en Estados Unidos (al 50%) y más que factible para la eurozona (72% de probabilidad). Una desaceleración que desde Generali Investment sitúan en el -0,3% para el PIB en Europa en 2023. El principal motivo que afectaría al Viejo Continente el año que viene con más énfasis que en el resto del mundo vendría a ser el mismo que en 2022: la crisis energética derivada de la guerra en Ucrania.

Las divisas se alían contra el 'supremo' dólar

El dólar sigue sacando terreno a las principales divisas mundiales en lo que va de año, con el índice dólar subiendo un 12,3% en 2022. No obstante, el dato manufacturero ha debilitado al 'billete verde', que ha cedido un 3% en las últimas tres jornadas. Esto ha permitido al euro acercarse de nuevo a la paridad (se cambia por 0,99 dólares) por primera vez desde el 20 de septiembre. No obstante, desde Monex Europe consideran que es pronto para hablar de un giro en las políticas de la Fed dada la volatilidad del mercado.

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