Bolsa, mercados y cotizaciones

La cuesta de enero espera los nuevos datos globales de IPC

  • Europa, Estados Unidos y China actualizarán la evolución de sus precios
  • Esto podría provocar un cambio en el calendario de la Fed
  • Todo ello despierta la incertidumbre en el mercado de renta variable
Madrid

Si la renta variable no comenzó el año con buen pie en Estados Unidos se debe, en gran parte, a las intenciones que se desprenden de la última publicación de la institución que preside Jerome Powell. La Reserva Federal de Estados Unidos no ocultó que baraja anticipar para los primeros meses de 2022 algunas de sus medidas para contener el auge de los precios.

Si finalmente lo hiciera, la Fed estaría adelantando en su calendario la primera subida de los tipos de interés en el país para mantener a raya la inflación, algo que despertó la inquietud en Wall Street durante la primera semana del año mientras que, por valores, los bancos fueron los que han sacado más provecho en estos primeros pasos del 2022.

La noticia es agridulce según estimó el departamento de análisis de Bankinter. "Por un lado es negativa, porque puede suponer una subida de los tipos más rápida de lo anteriormente esperado, lo que impacta en los mercados, pero por otro lado positiva porque demuestra una vez más la elevada confianza en la solidez del ciclo económico", expusieron.

La analista financiera de Bloomberg, Anna Wong, vinculó la decisión final sobre la reducción de estímulos de la Fed y de las subidas de tipos al comportamiento que muestre el empleo en Estados Unidos y la inflación en el país. "Por primera vez, el comité [de la Fed] reconoció cierta aceptación de que el pleno empleo está cerca o ya se ha alcanzado. Con la inflación en aumento, esto pronto eliminará el último obstáculo existente para el despegue de la subida de tasas", apuntó Wong.

Más presión para la Fed

De esta forma, la semana que viene puede traer consigo un aumento de la presión sobre el banco central de Estados Unidos si los nuevos datos sobre el Indice de Precios de Consumo (IPC) –que se conocerán el miércoles 13 de enero– siguen disparando los precios en la cuesta de enero.

Las estimaciones recogidas por Bloomberg auguran que el IPC de diciembre de 2021 se situaría en el 7,1% interanual, dos décimas por encima que los datos registrados en noviembre (6,9%), que fueron un récord no visto desde 1982. Con todo, habrá que esperar hasta la primera reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos, prevista para el 26 de enero, para conocer si se anticipa un aumento de tipos de interés o no.

Aunque el Banco Central Europeo (BCE) tiene su propia hoja de ruta –que en principio no presentará novedades antes de su próxima reunión del 3 de febrero– lo que está claro es que los movimientos de su homólogo estadounidense pueden condicionar su calendario. Además, durante la semana que viene también se conocerán los últimos datos del auge de los precios en varios países de Europa.

¿Qué pasará tras diciembre?

Por el momento, la oficina europea de estadística (Eurostat) publicó en su dato adelantado que la inflación de la eurozona se situaría en el 5% interanual en diciembre de 2021 frente al 0,49% que se obtuvo en el mes anterior. En su desglose por los diferentes componentes que provocan el aumento de los precios el Eurostat destacó el precio de la energía, que subió un 26% según sus cuentas preliminares.

Esto supondría que la luz no provocó un aumento de los precios tan elevado como el de noviembre, dado que habría crecido un punto porcentual y medio menos. Por contra los alimentos, alcohol y tabaco y los bienes industriales no energéticos sí que se encarecieron en uno de los meses de mayor consumo del año en la cultura occidental por la Navidad.

De confirmarse estos datos adelantados, la teoría de Lagarde de que los precios habrían tocado techo en Europa iría por buen camino dado que, en general, diciembre no habría supuesto un reto tan difícil como el esperado para la media –con Francia sin cambios y con Alemania con un índice de los precios de consumo tres décimas porcentuales por debajo de los obtenidos en noviembre–. No obstante, para algunos analistas –como los cálculos realizados por Renta 4– esperaban un dato por debajo de ese 5% registrado en la eurozona por Eurostat.

A menos que se produzca la sorpresa, el viernes de la semana que viene el Instituto Nacional de Estadística publicará el próximo viernes el dato del IPC de diciembre, que crecerá un 6,7% de tasa anual como ya adelantaron antes de cerrar 2021. De hecho, las previsiones que recoge Bloomberg para el último mes del año coinciden con las estimaciones que realizó la institución española. Esto no resta importancia a que España sea el país donde más haya crecido la inflación en diciembre, solo por detrás de Lituania.

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