Inversión sostenible y ESG

Los bonos verdes son la segunda categoría más bajista de renta fija en el primer trimestre

  • Este tipo de activos globales pierde, por precio, un 8,5% en estos tres meses
  • Es el segmento que más pérdidas arroja en el último semestre
  • Con los bonos sostenibles mundiales el inversor se deja un 7,2%
Imagen: iStock

2022 no está siendo, en absoluto, un año fácil para el inversor en renta fija. En un escenario marcado por la inflación y por las subidas de tipos, una cesta global de deuda se deja por precio, según recoge el índice de Bloomberg y Barclays, un 6,6% en el primer trimestre, que se cierra este jueves. Consulte más noticias sobre bonos sostenibles en elEconomista Inversión sostenible y ESG.

Esta caída supera -y esto no es algo habitual- la que han experimentado muchos de los principales índices bursátiles en este periodo. Por ejemplo, el S&P 500 retrocede en torno a un 3% en este trimestre, y el Ibex 35 cede un 1,9%, aproximadamente. De hecho, entre las principales categorías de deuda, muy pocas logran salvar en positivo este arranque de año.

La categoría que más pérdidas arroja, por precio, es la deuda emergente en dólares, que se deja un 9,8% en tres meses. Los descensos más pronunciados los ha experimentado desde finales de febrero: se deja un  4,9% desde el día 24, fecha en que estalló la guerra en Ucrania. La subida del dólar es clave para entender este comportamiento, ya que las caídas que ha sufrido la deuda emergente en moneda local son mucho más moderadas.

Tampoco ha resistido bien la deuda sostenible este primer trimestre. Una cesta global de bonos verdes, en dólares, se deja un 8,5%, lo que la sitúa como la segunda categoría más bajista, por precio, en el año. Si ampliamos la horquilla a los últimos 6 meses, esa cesta es la más bajista entre todas las categorías, al retroceder un 10,4%.

La tercera peor en el trimestre es la deuda corporativa de EEUU (que se deja un 7,9%) y, tras ella, la cuarta y quinta peores también están ligadas a la inversión responsable: son, en concreto, los bonos verdes en euros (que retroceden un 7,7%) y los bonos sostenibles globales (que sufren una caída del 7,2%).

La deuda sostenible es aquella que se destina a financiar proyectos ligados a objetivos ambientales o sociales y ofrece, generalmente, rentabilidades más modestas a vencimiento que la deuda estándar. Los inversores están dispuestos a pagar una prima verde, o greenium, por tener en cartera un activo que ofrece más estabilidad en las carteras. El índice Bloomberg MSCI Global Green Bond Index, representativo de una cesta global de bonos verdes, ofrece una rentabilidad del 1,9%, frente al 2,2% que ofrece el Bloomberg Global Aggregate Index (una cesta de bonos vainilla globales).

Las que mejor resisten

En realidad, solo dos entre las principales categorías de deuda logran resistir en positivo en este primer trimestre. Se trata de la deuda de Asia-Pacífico, que se anota un 1,3%, y la deuda de China, que repunta un tímido 0,7%. Las siguientes mejores categorías ya sufren descensos: el high yield paneuropeo retrocede, por precio, un 4,3%; los bonos ligados a la inflación pierden un 5%, y el high yield corporativo estadounidense ceden un 5,1%, según recoge Bloomberg.

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