Infraestructuras y Servicios

Abertis vuelve a crecer en España con la compra a UBS de la autovía entre Pamplona y Logroño

Sede de Abertis. EE
Madrid / Barcelonaicon-related

Abertis vuelve a invertir en España. El gestor de autopistas propiedad de ACS y Mundys ha sellado un acuerdo para adquirir al Fondo de Infraestructuras de UBS la Sociedad Concesionaria de la Autovía del Camino, operadora de la A-12 que une Pamplona y Logroño, según indican a elEconomista.es fuentes financieras al tanto del proceso. Abertis ha confirmado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en la tarde de este martes la información adelantada por este diario. La operación está pendiente para su cierre de las autorizaciones de Competencia y del cumplimiento de las condiciones habituales en este tipo de transacciones. Se trata de la primera adquisición de Abertis desde hace más de una década en España, un mercado que ha ido perdiendo desde 2019 peso en su cuenta de resultados por la reversión de varias autopistas al vencer sus contratos de concesión y por la ausencia de nuevos proyectos.

La Autovía del Camino-A-12, de 72 kilómetros de longitud, une Navarra con el Alto Valle del Ebro. Con un área de influencia directa que recoge a 144 localidades entre Pamplona y Logroño, beneficia directamente a una población total de 480.000 habitantes. Denominada así por compartir trazado con el Camino de Santiago a su paso por Navarra, se trata de una concesión del Gobierno navarro bajo el modelo de peaje en sombra, que implica que la empresa construye y financia la carretera y la Administración paga un canon anual en función del tráfico y la disponibilidad. La concesión se adjudicó en 2002 por un periodo de 30 años y tiene fijado su vencimiento en diciembre de 2030. En 2022, presentó un sólido rendimiento de tráfico con un incremento del 4,2% al cierre del año, así como 49,5 millones de euros de ingresos y un resultado bruto de explotación (ebitda) de 45 millones de euros.

La compra de la Autovía del Camino permitirá a la compañía que dirige José Aljaro, como consejero delegado, amortiguar la disminución de la contribución de los activos españoles a su balance. Entre 2019 y 2021, la firma tuvo que afrontar la reversión de los contratos de concesión de varios tramos de las autopistas estatales AP-7, AP-2 y AP-4 y de otras de vías titularidad de la Generalitat de Cataluña. Antes también se quedó sin algunas de las autopistas que quebraron y asumió el Estado, entre ellas las radiales de Madrid.

Con ello, España ha pasado de ser el primer mercado por ingresos para Abertis a ocupar actualmente el cuarto puesto -al cierre de septiembre pasado-, por detrás de Francia, México y Brasil. En la presente legislatura (en 2026), asimismo, enfrenta el final de la concesión de la AP-68 Bilbao-Zaragoza (Avasa). Esta es una de los seis proyectos que controla en España, con una longitud conjunta de más de 500 kilómetros (también tiene una participación minoritaria en Autema).

Abertis adquiere la Autovía del Camino en un momento en el que los operadores de autopistas han recibido como un jarro de agua fría la decisión del Gobierno, acordada con la Comisión Europea, de suspender el compromiso de implantar el pago por uso en la red de carreteras de alta capacidad del Estado.

Con la toma de control de la Autovía del Camino, Abertis, además de cambiar la tendencia regresiva en España, amplía su tradicional foco de autopistas de peaje directo, en las que el operador gestiona un mayor riesgo, con la incorporación de a su cartera un activo gestionado en peaje en sombra. La última adjudicación relevante lograda por Abertis en España fue en 2012, cuando la Generalitat le otorgó el contrato de concesión de los túneles de Vallvidrera y del Cadí, en Cataluña.

Abertis, a través de su filial en España Autopistas, se ha impuesto con su oferta en un proceso competitivo que el Fondo de Infraestructuras de UBS, capitaneado en España por Borja de Luis, lanzó el pasado verano de la mano de Rubicon Infrastructure Advisors, como adelantó este diario. La concesionaria presentó una oferta vinculante a finales de septiembre y en las últimas semanas las partes han estado perfilando los detalles de la transacción. El importe económico de la operación no ha trascendido. En el mercado se estimó un valor cercano a los 400 millones de euros, incluyendo deuda -con una inversión en capital de unos 100 millones-, aunque estas cifras no han sido confirmadas. UBS ha contado como asesor, además de Rubicon, con Cuatrecasas, y Abertis con Banco Santander y Allen & Overy.

El Fondo de Infraestructuras UBS vende así la Autovía del Camino seis años después de adquirirla. En concreto, UBS International Infrastructure Fund II compró en mayo de 2017 el 100% de la concesión a RREEF Pan-European Infrastructure Fund (Infrastructure Panther 1 B.V.), un vehículo de Deutsche Bank, por unos 450 millones de euros.

El Gobierno de Navarra adjudicó el proyecto en 2002 a Corporación CAN (48%), FCC Construcción (40%) y Navarra de Empresas de Construcción (NEC), con el 12%. Con posterioridad han sido accionistas de referencia Globalvia, primero, y Deutsche Bank, a través del citado vehículo después -compró en 2009 el 80%de la sociedad concesionaria y en 2016, antes de proceder a su venta, alcanzó el 100%-.

Etapa expansiva

Abertis suma con la Autovía del Camino la tercera incorporación a su cartera de activos en el presente ejercicio. Recientemente ha rubricado la adquisición a ACS del 56,7% de la autopista de peaje SH-288, en Texas (Estados Unidos) por un importe cercano a los 1.450 millones de euros. Asimismo, la concesionaria resultó elegida en octubre para mejorar y operar cuatro autopistas de pago en Puerto Rico, en una operación valorada en 2.700 millones de euros. El grupo de infraestructuras afronta una etapa expansiva con el respaldo de sus accionistas, ACS y Mundys, que se han comprometido a inyectar recursos para consolidar su crecimiento con nuevos proyectos. La semana pasada, de hecho, la compañía de origen catalán presentó una oferta indicativa para hacerse con una participación de control en la autopista de peaje Eastlink, en Melbourne (Australia). El valor de esta operación superaría los 1.200 millones de euros. De igual modo, la empresa analiza oportunidades en otros mercados como Chile, Estados Unidos e, incluso, India.

En España las oportunidades son puntuales y una parte sustancial de las autopistas de peaje, de hecho, ya ha cambiado de manos en una o varias ocasiones, encontrándose en etapas avanzadas de madurez en muchos casos. Abertis exploró hace dos años la compraventa de Ausur, pero finalmente decidió no concurrir, al igual que hizo con anterioridad con Ausol. En 2019 sí intentó tomar el 100% de los Túnels del Cadí comprando el 49% que no tenía, pero el fondo galo Predica se hizo con esta participación. También tuvo interés en la relicitación de las autopistas quebradas que promovió años atrás el Gobierno de Mariano Rajoy, pero el proceso quedó suspendido y fueron asumidas por Seitt, sin que en un horizonte próximo se prevean cambios. En un escenario de activos ya con un largo recorrido, las inversiones en el mercado español son exiguas. En los nueve primeros meses del año, por ejemplo, la concesionaria de origen catalán apenas destinó ocho millones de euros.

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