Empresas y finanzas

El BCE alienta una oleada de fusiones bancarias para construir gigantes nacionales

  • Europa busca que sus bancos compitan con las grandes tecnológicas
Foto: Archivo.

Las entidades españolas emprenden una nueva ola de consolidaciones presionadas por las exigencias del Banco Central Europeo (BCE) para ganar rentabilidad. El mensaje del supervisor bancario europeo es claro: hay margen para la consolidación y la baja rentabilidad compromete la sostenibilidad de las entidades a largo plazo. La aún presidenta del Supervisor Único del BCE, Danièle Nouy (su cargo finaliza el 31 de diciembre) ha asegurado en sus últimas declaraciones que Europa necesita "campeones" bancarios a nivel global para atender las necesidades de las grandes compañías y competir con otros jugadores a nivel global. Para que haya gigantes de la banca europeos primero debe haber gigantes nacionales para iniciar la consolidación transfronteriza.

Motivo de ello es que los cinco grandes bancos del país, es decir Santander, CaixaBank, BBVA, Bankia y Sabadell, se queden a corto plazo fuera de esta nueva oleada de fusiones nacionales que estará protagonizada por la banca pequeña y mediana, y miren más allá de la frontera nacional a la búsqueda de nuevos abordajes.

Las anunciadas negociaciones por parte de Unicaja y Liberbank para una posible fusión es el mejor ejemplo de cómo se dibuja el futuro de los pequeños y medianos bancos no sólo a nivel nacional, sino también europeo. "Desde el BCE están pesados con la rentabilidad", asegura una fuente cercana a las negociaciones a este diario. De momento, tanto Unicaja como Liberbank son entidades que pueden seguir caminando en solitario pero la rentabilidad de ambas, medidas bajo el ratio de retorno sobre el capital (ROE), no cumple las exigencias del mercado. Ambas entidades cuentan con un ROE de en torno al 5%, cuando el mercado pide un mínimo del 10%. Aunque el objetivo de los dos grupos por solitario es elevar este ratio sobre el 8% de cara a 2020, una unión les acercaría al objetivo aceptable, teniendo en cuenta la limpieza de activos improductivos que Liberbank tiene programada en sus planes estratégicos y la mejora de la eficiencia.

Una integración de los dos bancos dejaría una plantilla de en torno a 10.800 empleados y 1.800 oficinas. Sin embargo, la red se vería mermada en al menos un 10%, según los analistas, para evitar la duplicidad de negocio en determinadas regiones españolas. La reestructuración de la red, que podría conllevar un coste de unos 889 millones según Credit Suisse, le supondría unas sinergias de unos 88 millones de euros el primer año, 167 millones de euros durante el segundo año, y casi 200 millones de euros, para el tercer ejercicio.

Negociaciones

Unicaja y Liberbank negocian una fusión por absorción que podría quedar aprobada por los respectivos consejos de administración entre finales de enero y principios de febrero. El motivo de esta fecha es que las entidades puedan trabajar ya sobre las cuentas auditadas del ejercicio 2018. Una vez con el visto bueno del órgano ejecutivo, la operación necesitará la aprobación de las autoridades regulatorias pertinentes y de las respectivas Juntas de Accionistas, que inicialmente está previsto que se celebren en abril. Los dos bancos, que iniciaron las negociaciones hace más de un mes, están arrancando en este momento la due diligence, según fuentes cercanas a las negociaciones.

La gobernanza del nuevo banco resultante quedaría encabezada por Manuel Azuaga como presidente ejecutivo y Manuel Menéndez, como consejero delegado, según informan fuentes de toda solvencia a este diario. Azuaga es en la actualidad presidente de Unicaja y Menéndez, consejero delegado de Liberbank.

Un punto clave de las negociaciones será el control que poseerá cada banco del nuevo grupo. Mientras fuentes cercanas a la entidad andaluza confían en que Unicaja tome el 60% y Liberbank, el 40%; otras fuentes igualan el reparto de modo que el banco encabezado por Manuel Azuaga tendría entre un 55 y 53% del capital y la entidad de origen asturiano, entre un 45 o 47% del mismo.

Por el momento, los bancos descartan realizar una ampliación de capital tras su unión, aunque es una opción que se mantiene como último recurso a la hora de financiar los costes de reestructuración, según fuentes del sector.

Escenario de consolidación

La unión de Unicaja y Liberbank es sólo el principio. Los analistas consultados por elEconomista vaticinan que las fusiones "van a ir a más" puesto que la independencia de los bancos pequeños "no tiene sentido" en un escenario de baja rentabilidad que obliga a reducir costes. Una de las especulaciones que ponen sobre la mesa es una unión a tres de Ibercaja, Kutxabank y Abanca, para situarse por encima de Bankinter y ponerse al mismo nivel competitivo que el Sabadell. Este trío de entidades sumaría unos activos de unos 160.000 millones de euros, frente a los 171.000 millones del banco encabezado por Josep Oliu.

Goldman Sachs situaba esta primavera al Banco Sabadell como uno de los cuatro más atractivos para ser comprados en España. Sin embargo, desde Renta 4, aseguran que la entidad necesita al menos un proceso de dos años para dejar atrás los problemas que ha tenido este ejercicio con la integración tecnológica en su filial inglesa, TSB, y conocer cómo se desarrolla el Brexit. "A corto plazo no se proyectan operaciones entre los grandes bancos en el mercado doméstico, su tendencia no ha sido ampliar presencia en España, sino fuera", aseguran las mismas fuentes. De nuevo las miradas se centran en Ibercaja, Kutxabank y Abanca como candidatos y dejan fuera a Bankinter.

La entidad que encabeza María Dolores Dancausa apunta a que seguirá caminando sola, puesto que mantiene unos buenos datos de rentabilidad y solvencia y siempre se ha mostrado prudente a grandes operaciones. El banco realizó su primera salida transfronteriza en 2016 con la compra del negocio de banca minorista de Barclays en Portugal y en septiembre anunció la compra del negocio bancario de Evo en España y el de financiación a consumo en Irlanda.

A pesar de que los analistas no auguren fusiones inmediatas de los grandes bancos en el mercado doméstico, sí recuerdan que Bankia está en venta. El Gobierno tiene hasta 2019 para salir del capital de la entidad y, como aseguró la ministra de Economía, Nadia Calviño, vender esa participación a un banco es una opción. Las especulaciones ponen en este caso a CaixaBank y BBVA sobre el tablero aunque, por cuestiones políticas, el banco azul es el que más peso tiene en la balanza. Sin embargo, otra opción del ejecutivo ante la situación del mercado, es ampliar el plazo de desinversión otros dos años como ya hizo en 2016.

Presión regulatoria

La regulación es otro relevante aspecto que empuja a las consolidaciones. El Mecanismo Único de Resolución (MUR) europeo exige a las entidades que constituyan un colchón de capital suficiente para que, en caso de que una entidad entre quiebra, pueda rescatarse a sí misma sin necesidad de que afecte al dinero de los depositantes. Las entidades grandes, consideradas sistémicas, tiene de plazo para conformar este MREL, siglas en inglés que dan nombre a este colchón de capital, hasta 2020, mientras que el periodo se amplía hasta 2024 en el caso de los bancos pequeños y medianos. Por el momento, Europa no ha establecido el porcentaje concreto para cada banco del capital suceptible de ser usado como MREL, se hará caso por caso, pero los analistas coinciden en que cuanto más grande y más rentable es un banco, más facilidad tiene para acudir al mercado a emitir deuda anticrisis y lo hará a menor coste.

A pesar de la llamada europea a conseguir grandes bancos internacionales, las pretensiones están encalladas. Cabe recordar en este aspecto que la Unión Bancaria está incompleta y falta uno de los principales pilares para conformar: el fondo de garantía de depósitos común. Esta hucha europea se utilizaría para garantizar el dinero de los depositantes en el caso de que un banco de la eurozona quiebre. Sin embargo, Alemania pone palos en la rueda de la negociación, reacia a destinar su dinero para salvar a entidades de terceros países.

La otra gran obligación pendiente de la banca nacional es la reducción del número de oficinas

Finalmente, los bancos españoles aún tienen un fuerte trabajo por hacer para cumplir con los requerimientos de Europa. Por un lado, las entidades aún deben seguir reduciendo a más velocidad y a la mínima expresión su exposición a los activos improductivos, tal y como exige el BCE. Sin embargo, esta tarea no llegará a su punto y final hasta 2020. Los grandes bancos han acelerado durante el último año y medio esta limpieza a base de grandes ventas de carteras a fondos de inversión. Sin embargo, el sector financiero español aún proyecta venta de ladrillo de cara a 2020 por un valor de 12.500 millones de euros.

La otra gran obligación pendiente de la banca nacional es la reducción del número de oficinas. España es el segundo país de Europa con más sucursales, sólo superado por Chipre. Concretamente hay 6,7 sucursales por 10.000 habitantes, frente al 3,5 o 1,7 por 10.000 habitantes que tienen Alemania y Reino Unido, respectivamente.

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comentariosforum8

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Hoy en MEGAZOMBIES, monopolios oligopolios y la no defensa al consumidor por parte de la UE

Puntuación 21
#1
Kimeras
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Ya lo dijo el doctor Guimera, cuando la deuda impera la consolidacion es una quimera. Señores, seamos serios, el camino correcto no es ese, no el de crear gigantes que no puedan caer, porque si cayesen se caeria todo toooiiiitttoooo!!!

Puntuación 19
#2
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Suena a Bankia.. rota o Caixa.. crak!! jaja

Tilin, tilín, tilín! 🔔

Puntuación 15
#3
Pepe
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Concentración = pocas y grandes = sistémicas = problemas

Puntuación 13
#4
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Nos están diciendo que van a aumentar la rentabilidad reduciendo la competencia y habrá algún cretino que lo celebré. Si esto lo planteara un grupo de empresas el órgano que "vela" por la competencia se los comería con patatas. Pero en esta mierda de sistema a quien Le importa los ciudadanos. Y en España, mansos y botarates de tradición pretendemos solucionarlo con partidos de derechas. Que pena el mundo que vamos a dejar a nuestros hijos.

Puntuación 9
#5
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Oigan, en este panfleto no se han enterado del ranking de solvencia emitido por el EBA, donde colocan al Santander y al BBVA en los últimos puestos...

Qué iluso soy. Si la prensa no está para informar. Estos viven de los publireportajes de estas entidades. Y ya saben, no mueras la mano que te da de comer. Ahora quieren concentración de entidades insolventes para que cuando toque rescatar no nos quede más remedio que apoyar.

Puntuación 10
#6
Usuario validado en elEconomista.es
Ariñañara
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Tranquilos, al final habrá un solo banco. El Banco de España.

Puntuación 2
#7
enserio
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¿Dónde está la Europa del libre mercado y la competencia? En España cada vez hay más oligopolios, falta de competencia y clientes semicautivos en todos los sectores, electricidad, combustibles, telecomunicaciones y bancos. Si te cambias es lo mismo o peor. Van camino de cargarse al automóvil y persiguen al ahorrador a pesar de que cada vez hay menos. Mal asunto en ciernes para los consumidores ya que cada vez dependeremos más y más del Estado. ¿No suena al este de Europa hace décadas?

Puntuación 3
#8