Economía

La gran pregunta en torno a la Fed es lo 'solo' que está Powell con la idea de un pico mayor en los tipos

  • Las actas de noviembre hacen dudar al mercado al usar la palabra "varios"
  • No queda claro cuántos miembros del FOMC suscriben las tesis de Powell
  • El presidente defendió un tipo terminal mayor y quizá por más tiempo
El presidente de la Fed, Jerome Powell. Foto: Bloomberg

Este miércoles se conocieron las actas de la reunión de la Fed de principios de noviembre en la que se decretó la cuarta subida seguida de tipos en 75 puntos básicos hasta el rango 3,75%-4%. Aunque la transcripción de la discusión de los miembros del FOMC (Comité Federal de Mercado Abierto, el que vota la variación de tipos) dejó su habitual mensaje vago, el mercado las interpretó en sentido dovish. Según recalcan desde ING, hubo dos frases clave:

1. "Una mayoría sustancial de los participantes consideró que probablemente pronto sería apropiada una ralentización del ritmo de subidas".

2. "Varios participantes señalaron que [...] su evaluación del nivel final del tipo de los fondos federales que sería necesario para alcanzar los objetivos del Comité era algo más alto de lo que habían previsto anteriormente".

"La primera frase indica simplemente que hay una mayoría mayor de la esperada ("sustancial") del Comité Federal de Mercado abierto que apoya un ritmo más lento de endurecimiento. Si se añade a la ecuación la lectura del IPC de octubre, que fue inferior a lo esperado, esperar más de 50 puntos básicos en diciembre parecería ahora bastante contraproducente, y parece cada vez más probable un cambio a aumentos de 25 puntos básicos a partir de la reunión de enero"explica Franceso Pesole, de ING.

"En la segunda frase, es posible que los mercados se hayan centrado en el término "varios", que indica un consenso bastante vago a la hora de apoyar la declaración del presidente Jerome Powell posterior a la reunión defendiendo tipos más altos por más tiempo", añade el economista.

Paul Ashworth, estratega de Capital Economics, también se fija en el uso de la palabra "varios": "A diferencia de las descripciones habituales de con términos como pocos o muchos, el adjetivo "varios" deliberadamente no nos da contexto sobre si la posición de Powell goza de un amplio apoyo o no". Por el contrario, recalca el analista, al abordar la primera frase, la de ralentizar el ritmo de subidas, sí se emplea una expresión más clarificadora: "Una mayoría sustancial de los participantes".

Tras la reunión de noviembre, con un comunicado que los mercados celebraron como dovish, Powell percutió con dureza en la rueda de prensa posterior, deslizando que, aunque fuera con subidas de tipos menores, la Fed podría llevar los tipos a un nivel más alto de lo previsto en sus proyecciones de septiembre y mantenerlo ahí por más tiempo. El mercado llegó a situar la expectativa de tipo terminal o máximo del ciclo en torno al 5,2% para mediados de 2023, cota que se ha relajado después.

Después de esta declaración de intenciones de Powell, los miembros de la Fed salieron en ristra a hacer su valoración. Entre ellos destacaron dos, por los matices de sus mensajes. El gobernador Christopher Waller, considerado el mayor confidente del presidente, salió a respaldar su tono. Por el contrario, la vicepresidenta Lael Brainard emitió un mensaje más dovish que telegrafió un pulso soterrado.

Título aparte merece el presidente de la Reserva Federal de San Luis, James Bullard, conocido por ser el halcón más pronunciado del FOMC. Con la famosa Regla de Taylor en mano -medición académica que dice el nivel en el que deberían estar los tipos según otras variables-, defendió que el 5% debería ser el rango inferior de los tipos y que el superior podría irse al 7%. Una tesis 'comprada' por algunos analistas.

"El endurecimiento acumulado"

Ahondando más en la 'herida', Ashworth, de Capital Economics, señala que, "leyendo entre líneas, las actas incluyen repetidas referencias a las incertidumbres que rodean al endurecimiento acumulado hasta ese momento". Este endurecimiento acumulado es de 375 puntos básicos en este ciclo desde que en marzo volvieron las subidas después de más de tres años.

En particular, el analista se fija en esta frase: "Muchos participantes señalaron que (...) el calendario de los efectos sobre la actividad económica general, el mercado de trabajo y la inflación era todavía bastante incierto, y que el alcance total de los efectos estaba aún por ver". "Estas referencias sugieren que algunos funcionarios están preocupados por la posibilidad de que la Fed esté endureciendo demasiado", explica Asworth. Del 13 al 15 de diciembre se conocerá la inflación de noviembre en EEUU y el dot plot de la Fed con la reunión del FOMC.

"Las actas señalaron que algunas voces sensatas están tratando de ahogar el implacable canto de 'subida, subida, subida' del presidente de la Fed, Powell. El deseo de ralentizar el ritmo de endurecimiento fue evidente (aunque no se señaló una pausa en la implacable subida)", coincide en parte Paul Donovan, estratega de UBS.

"Algunos funcionarios han argumentado, como era de esperar, que los datos de un mes no marcan una tendencia, lo cual es cierto. Pero los signos de presión desinflacionaria se habían ido acumulando durante meses, por lo que la moderación del IPC no fue una sorpresa total, y creemos que marcará el inicio de una nueva tendencia desinflacionaria", añade el hombre de Capital Economics.

Asworth espera que la Fed deje de subir los tipos a principios del año que viene y que esté en condiciones de empezar a recortarlos de nuevo antes de finales de 2023. No están tan de acuerdo en Oxford Economics. "La inflación se está moderando, pero la política monetaria afecta a la economía a través de las condiciones del mercado financiero, que se han relajado desde la reunión de noviembre. Por lo tanto, es probable que la Fed tenga que volver a subir los tipos a principios de 2023 antes de hacer una pausa", señala el analista Ryan Sweet.

En la casa de análisis sitúan el tipo terminal en el 4,75% para el extremo superior del rango de los tipos. El mercado apuesta por un tipo máximo del 5% para la reunión de mayo de 2023 y un recorte al 4,75% en la de noviembre del próximo año. Los niveles eran similares a principios de semana, si bien las apuestas señalaban tipos levemente por encima del 5% para todo el verano, y ahora quedan unos puntos básicos por debajo de esa marca.

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