Economía

Las Comunidades Autónomas liquidan la hostelería ante el virus y sacrifican el 6% del PIB

  • Los empresarios piden planes de emergencia ante los decretos de cierre
  • El sector da trabajo a 1,7 millones de personas
  • La hostelería aporta cerca de 17.500 millones en impuestos
Terrazas de los bares recogidas en Valladolid. EFE
Madrid / Asturias / Valladolid / Bilbao / Barcelona / Valenciaicon-related

Las comunidades autónomas han centrado en la hostelería las nuevas restricciones para evitar la propagación del coronavirus Covid-19 durante la segunda ola de la pandemia. El sector, de los más afectados por esta crisis, enfrenta de nuevo cierres masivos sin planes de ayuda concretos por parte de los diferentes gobiernos autonómicos. El sector facturó en el año 2018 123.000 millones de euros y representó el 6,2% del PIB.

El sector hostelero, a través de la plataforma Juntos con la Hostelería (integrada por Fiab, Hostelería de España y AECOC) ha solicitado a las comunidades autónomas y a la ministra Reyes Maroto, que aprueben con urgencia el Plan de Apoyo a la Hostelería que incluya ayudas directas al sector por valor de 8.500 millones de euros ante las nuevas restricciones y cierres. "Con las ayudas se podría prevenir un impacto muy considerable en las arcas públicas en términos de reducción de recaudación de IVA, IRPF, Impuestos Especiales, Impuesto de Sociedades y cotizaciones a la Seguridad Social", asegura la patronal Hostelería de España.

Castilla y León

En Castilla y León entró este viernes en vigor el cierre de la hostelería y el comercio de más de 2.500 metros, además de centros deportivos, una medida que se prolongará por el momento durante 14 días.

Para el presidente de la Confederación de Organizaciones de Castilla y León, Santiago Aparicio, con el cierre de la hostelería "estamos llegando a una situación muy complicada en el que la gente está prácticamente en la ruina, que tiene que hacer frente a pagos sin tener ningún ingreso, por decisiones que no vamos a criticar desde el punto de vista sanitario, pero que muchas veces son incongruentes por que marcan protocolos de actuación distintos incluso dentro de una misma Comunidad".

"Estamos en una situación muy complicada en la que la gente está casi en la ruina", señala Santiago Aparicio

El representante empresarial recuerda que "están pagando justos por pecadores" ya que "está demostrado que el sólo 3,5% de los contagios se producen en la hostelería"y se está demonizando a un sector que no es el responsable".

Aparicio advierte de que el cierre de la hostelería pone en peligro 150.000 empleos en la Comunidad, sin contar el efecto que tendrá en el sector agroalimentario, el transporte, el embalaje… "Hay que buscar fórmulas para conjugar la pandemia y la economía para evitar un drama social", asegura.

En este sentido, asegura que si el cierre llega a las Navidades tanto la hostelería como el comercio perderán un 30% de sus ingresos anuales. "Será la puntilla".

Principado de Asturias

El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, decretó esta semana el cierre de todas las actividades no esenciales. La Asociación de Hostelería y Turismo de Asturias (Otea) pide un "plan de rescate urgente" para la hostelería y el turismo con medidas incluso para el año 2021. Entre sus reclamaciones, exigen decretar la anulación urgente del IBI de noviembre de 2020 o la anulación de tasas e impuestos.

"No se puede  gobernar con esta improvisación, no somos el virus y nos estigmatizan", indica Pepe Reina

Pepe Reina, presidente de la Asociación de Bares de Copas de Oviedo (Abaco), subraya que "la hostelería no es el virus y la responsabilidad es de todos". Reina exige "no estigmatizar a un sector" y asegura que "no se puede gobernar improvisando". El hostelero pide que "los experimentos los hagan con gaseosa. No puedes cada 15 días restringir horario, los aforo, o los medios de trabajo".

País Vasco

En Euskadi el cierre de bares y restaurantes es efectivo desde hoy sábado, medida que se prolongará durante todo el mes de noviembre. Las reacciones del sector vasco de hostelería no se han hecho esperar, ya que es una actividad muy golpeada desde la primera oleada con el 65% de sus 60.000 trabajadores en Erte. Antes de conocer las nuevas restricciones que entran en vigor, las asociaciones de hostelería habían solicitado un plan de rescate de 188 millones, con ayudas a fondo perdido y la bajada temporal del IVA de hostelería del 10% al 4%.

Cataluña

En Cataluña, la prórroga de otros quince días en el toque de queda, el cierre de bares y restaurantes y la limitación del 30% del aforo en los comercios, más el cierre de centros de estética se considera la estocada final para hundir muchos negocios. El sector de la restauración argumenta su extrema situación después de superar los meses de cierre por confinamiento con el estado de alarma durante el segundo trimestre del año y la lenta recuperación de la actividad que se registraba desde el pasado mes de julio y con el parón del mes de agosto. El director general del Gremi de Restauració, Roger Pallarols, reitera que si entre el 10 y el 15 % de los restaurantes de Barcelona ya han cerrado para no volver a abrir, en los próximos meses serán ya un tercio de los locales y si la situación no se revierte se quedará en el camino la mitad del sector. Porque este segundo cierre segundo puede llevarse por delante unos 35.000 locales en Cataluña, la mayoría pequeños propietarios, de los cuales 9.000 en la ciudad de Barcelona. Según cálculos de la patronal Pimec, cada semana que se suma, el sector deja de ingresar unos 400 millones de euros, cifra que equivale a un 38% de sus beneficios anuales.

"En los próximos meses un tercio de los establecimientos ya no abrirá y puede llegar a la mitad", apunta Roger Pallarols

Por su parte, la patronal Fecasarm, que representa tanto al ocio nocturno como a la hostelería, estima que la factura de ese cierre es de unos 1.000 millones de euros cada dos semanas. Esta asociación estima que las pérdidas diarias -sin distinguir entre fines de semana y laborables- pueden ser de unos 2.000 euros por local, incluyendo tanto costes de alquiler como otros gastos fijos.

Comunidad Valenciana

En la Comunidad Valenciana, por el momento comercios, bares y restaurantes siguen abiertos, aunque ayer mismo la Generalitat Valenciana aprobó nuevas limitaciones. En el caso de la hostelería, se recorta la capacidad en el interior de los establecimientos a un tercio del aforo, mientras que las terrazas podrán funcionar al 50%. Unas medidas que se prolongarán durante más de un mes, hasta el 9 de diciembre.

Pese a que se esquiva el temido cierre total, las restricciones han encendido a los empresarios hosteleros. La Confederación Empresarial de Hostelería y Turismo de la Comunidad Valenciana (Conhostur) lo ha calificado de "cierre encubierto del sector" y pone énfasis en la falta de compensaciones y ayudas. Para la patronal sectorial, "deja a la hostelería en una situación total de abandono y pone en peligro miles de puestos de trabajo en la Comunidad Valenciana". Sus estimaciones ya situaban en un 30% los establecimientos que podrían cerrar este año, unos 10.000 locales. Unas cifras que ahora consideran que crecerán.

"No hay que criminalizar a los sectores que más están sufriendo con esta crisis", señala Salvador Navarro

Desde la patronal autonómica CEV, su presidente, Salvador Navarro, pidió "no criminalizar a los sectores que más están sufriendo las consecuencias de la crisis sanitaria". Para el empresario, "no se puede parar la movilidad y restringir la actividad y esperar que las empresas resistan como si nada". Por ello se sumó a la reclamación de "medidas ágiles y generosas de apoyo a las empresas y autónomos para evitar cierres y pérdidas de puestos de trabajo". Desde la patronal valenciana no se contempla un confinamiento y cierre como el de otras autonomías. "Hay que frenar la curva actuando de forma más responsable a nivel individual, pero evitando un nuevo parón económico".

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