Fundaor y presidente ejecutivo de Fisher Investments

En el primer semestre de 2023 dejamos atrás los malos resultados registrados el año pasado en todo el mundo, pero ¿qué categorías están llamadas a liderar las subidas en este nuevo ciclo? Sencillamente, las que más cayeron, porque, aunque los escépticos desconfíen, la recuperación aún no ha concluido. ¿A qué debemos prestar atención a partir de ahora? Veremos qué tres sectores probablemente tomen la delantera y cuáles quedarán rezagados en el incipiente mercado alcista.

En octubre de 2022, comenté que la renta variable mundial se aproximaba a un momento muy favorable: los nueve meses en torno a las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos. Históricamente, estos nueve meses son los más rentables de forma sistemática. Esta vez no ha sido diferente, a juzgar por los espectaculares resultados de la bolsa mundial y la solidez del IBEX 35. ¿Qué nos espera de aquí en adelante? Si nos atenemos a los datos históricos, en 2023 continuará la racha alcista y, aunque es posible que se modere el ritmo de las ganancias, el factor político internacional no supondrá un impedimento, sino que impulsará a las acciones hasta 2024. Así pues, hay motivos para el optimismo.

Siete meses después de que el lanzamiento de ChatGPT desatara la locura por la inteligencia artificial (además de una investigación de la Agencia Española de Protección de Datos), la sociedad no se pone de acuerdo: ¿será la próxima revolución tecnológica o la máquina del día del juicio final? No tiene que elegir, ya que la inteligencia artificial (IA) brinda oportunidades, pero ni la expectación ni el miedo actuales están justificados.

Se ha desatado otra fiebre del oro? El hecho de que el mítico metal se sitúe próximo a sus máximos históricos y que muchos pregonen sus supuestas virtudes como activo seguro le dota, aparentemente, de un enorme atractivo. Pero, cuidado, para negociar con oro es necesario sincronizarse a la perfección con las oscilaciones del mercado. Si no, puede jugar en su contra, así que, si no puede predecir la evolución de la bolsa, no debe intentarlo con el oro. A continuación, les mostraré el motivo.

Los inversores más pesimistas advierten sobre el aumento de los rendimientos de la renta fija. Para ellos, la racha alcista de la renta variable de los últimos diez años se debe únicamente a que los tipos de interés han estado por los suelos, lo que no les dejaba otra alternativa rentable. Esta era habría finalizado con las subidas de tipos de los bancos centrales en todo el mundo. Entretanto, en España, la inflación sigue al alza, el FMI pide subidas de tipos adicionales al Banco Central Europeo y la reciente convulsión en el sector bancario reaviva el miedo. Pero no hay nada que temer, porque los rendimientos de la renta fija no influyen en la renta variable. Veamos por qué.

Opinión

Qué nuevos contratiempos afrontarán las bolsas? Tras un 2022 desalentador, esta es la pregunta que todos tenemos en mente, incluido yo. Pero, mi recelo no es fruto de los problemas anunciados a bombo y platillo, pues el mercado ya los ha analizado y descontado ampliamente, sino de los riesgos desapercibidos que puedan aparecer en 2023. Por tranquilo que parezca el entorno actual para la renta variable, esto podría cambiar rápido. Veamos qué amenazas podrían surgir.

Opinión

Ha llegado la hora de vender? Ahora que el IBEX 35 protagoniza retrocesos similares a los del mercado bajista de 2021-2022 y las bolsas de la zona euro no andan lejos, podría parecer el momento ideal de abandonar el barco antes de que cunda el pánico cuando haya más caídas.

¿Ha llegado la hora de vender? Ahora que el Ibex 35 protagoniza retrocesos similares a los del mercado bajista de 2021-2022 y las bolsas de la zona euro no andan lejos, podría parecer el momento ideal de abandonar el barco antes de que cunda el pánico cuando haya más caídas. Vender puede aportar sensación de seguridad, pero, tal y como demuestran los datos históricos, desprenderse de acciones tras los primeros bandazos de los mercados alcistas es absurdo. Hacer esto puedo salir muy caro, porque las acciones suelen revalorizarse mucho más. Veamos el motivo.

Mientras los responsables políticos elevan el tono en su lucha contra la inflación, muchos se preguntan hasta dónde llegará el Banco Central Europeo a subir los tipos de interés. Si bien el dato general de los precios se está moderando en España y el conjunto de la eurozona, según el supervisor bancario, la elevada inflación subyacente requiere mantenerlos en niveles altos durante más tiempo. Puede sonar aterrador, pero el inversor no debe temer nuevas alzas, ya sean estas grandes o pequeñas, ya lleguen más pronto o más tarde. Al fin y al cabo, el alcance de las medidas del BCE es escaso, y el de sus declaraciones, aún menor.

No, no me he vuelto loco, simplemente espero de todo corazón un fuerte repunte del IBEX 35, y de la renta fija y la renta variable mundiales, pues los mercados alcistas brindan rentabilidades inesperadas de entre el 15 % y el 25 %, en ocasiones superiores. Si bien el clima de miedo en el que estamos inmersos abona el terreno para una sorpresa positiva, a medida que la sensación de alivio se vaya apoderando del fatigado mercado, dará paso a una buena racha.