Redactora de mercados, con el foco puesto en las finanzas personales y en los fondos de inversión.

La rentabilidad de la deuda pública se ha relajado en la última semana. El origen hay que buscarlo en el dato de inflación publicado el miércoles en Estados Unidos, que dio un leve respiro después de que la subyacente se ajustase a las previsiones de los analistas. El júbilo llegó pronto a las bolsas, y a los bonos. Y lo hizo en forma de compras, y aumentó, también, la probabilidad de que la Reserva Federal pueda recortar hasta en dos ocasiones los tipos de interés en 2024. Pero aunque el saldo de la semana es positivo en renta fija, con caídas en las rentabilidades y subidas de los precios, algunos miembros de la Fed se han encargado de enfriar los ánimos en los días posteriores al dato de IPC. Y, esto, una vez más, ha vuelto a desencadenar ventas en el mercado de renta fija el viernes, a media sesión europea.

La fuerte tormenta que azotó al mercado de renta fija en 2022 empieza a ser sólo un mal recuerdo para los gestores al frente de los mayores fondos de deuda españoles. Según datos de Morningstar, todos los vehículos con más de 1.000 millones de euros en activos bajo gestión han conseguido borrar ya el golpe que dio aquel año a sus carteras, al cotizar actualmente a un precio superior al de cierre de aquel año. No hay que olvidar que, en 2022, el precio de la renta fija mundial se hundió nada menos que un 16%, la mayor caída desde que hay registros, es decir, desde al menos 1990. Y que incluso el bono americano, el activo que sobre el papel es el más seguro del mundo, sufrió un descalabro del 19%.

La oferta de depósitos en España ha ido perdiendo atractivo en los últimos meses, pero todavía quedan seis que conservan rentabilidades por encima del 3% a un año. Hablamos de los depósitos que se pueden contratar directamente en una entidad en España, porque también existe la posibilidad de acceder al catálogo de otros bancos europeos a través de plataformas como Raisin, donde se pueden contratar depósitos a un año con rentabilidades de hasta el 3,6%.

Asumir riesgo en renta fija cada vez está peor pagado en comparación a otros tipos de deuda de mayor calidad. Aunque el año no está siendo lo que se esperaba hasta ahora en renta fija, si hay un tipo de deuda que se ha comportado bien en estos primeros meses ha sido el high yield. Mientras el precio de la mayoría de los bonos arrastra pérdidas en este inicio de año, por el retrasoen el comienzo de la bajada de tipos, el precio del high yield no han dejado de subir, con revalorizaciones superiores al 2,5%, según los índices de Bloomberg y Barclays. A medida que se alejaba la posibilidad de que la economía entrase en recesión se compraban más y más bonos basura, lo que ha propiciado un estrechamiento de los diferenciales. Y ahora, la rentabilidad extra que ofrece la deuda high yield sobre la pública es la más baja de los últimos dos años.

Es habitual escuchar que en España se ahorra poco y mal. Mientras en países como Alemania, Francia, o Bélgica cuentan con tasas de ahorro superiores al 12%, en otros europeos como Italia, España o Portugal no superan el 6%. Pero además, España es el segundo país de Europa con más dinero ahorrado sin remunerar, solo por detrás de Alemania, según un estudio elaborado por XTB, que se titula "El futuro del ahorro en España". Pese a esto, según este análisis, España se encuentra en un momento crucial en términos de evolución del ahorro, debido a la llegada de nuevas alternativas a los productos tradicionales como pueden ser los fondos de inversión cotizados, y las carteras personalizadas de ETFs. Según los datos de una encuesta de YouGov, encargada por BlackRock, se espera aproximadamente que 1,1 millones de nuevos inversores comiencen a invertir en estos productos en el conjunto de la península ibérica en el próximo año.

Un primer semestre sorprendente, en primer lugar por la resiliencia de la economía norteamericana, que reduce las expectativas de bajadas de tipos de interés por parte de la Reserva Federal de las seis que se esperaban en enero a las tres o dos que se pronostican ahora. Y en segundo lugar porque lo que parecía que iba a ser el año de la renta fija ha acabado siendo un ejercicio en el que algunos índices bursátiles registran ganancias de doble dígito, como es el caso del Ftse MIB, el Ibex o el EuroStoxx, y con la bolsa norteamericana acercándose a este rendimiento.

A finales del año pasado, el mercado metió en precio hasta seis y siete bajadas en los tipos de interés frente a las dos o tres que descuenta ahora, cinco meses después. Este reajuste de las expectativas es lo que ha presionado al alza las rentabilidades de los bonos y lo que explica que la renta fija, que estaba pensada para sumar, no lo haya hecho. La deuda pública es la que se ha llevado el peor golpe, pero los responsables de asignación de activos de las principales gestoras en nuestro país están convencidos de que el inversor podrá borrar las pérdidas acumuladas desde enero a final de año. Y también han empezado a alargar duraciones, en la mayoría de los casos.

La clasificación que reúne a los fondos de bolsa española activos ha sufrido cambios en sus primeros puestos durante la última semana. Este tipo de fondos se caracteriza porque al menos un 60% de sus carteras se encuentran descorrelacionadas del índice de referencia. Aunque el fondo que gestiona José Ramón Iturriaga para Abante se mantiene como el más rentable de este año otra semana más, y es uno de los cuatro que bate al Ibex 35 con dividendos este año, el fondo de small caps capitaneado por Lola Solana se ha hecho con un hueco entre los diez que mejor van.