Benjamí Anglès Juanpere

Profesor de Derecho Financiero y Tributario de la UOC
opinión

Todos los que tenemos una nómina sabemos que una cosa es el sueldo bruto y otra el sueldo neto que finalmente cobramos. Aunque también sea salario, una parte se va cada mes directamente a Hacienda en concepto de retenciones. Pero ¿qué son estas retenciones? Pues son pagos a cuenta del IRPF, es decir, pagos avanzados del Impuesto de la Renta para que, cuando tengamos que presentar la declaración anual, no tengamos que pagar toda y de una vez la cuota resultante. Sería como pagar a plazos el impuesto pero por adelantado.

En plena desescalada del confinamiento por el Covid-19, son muchas las voces que opinan sobre cómo será el mundo post-coronavirus. La mayoría auguran grandes cambios sociales y económicos bajo la premisa de que nada volverá a ser igual. No obstante, también coinciden en señalar que el coronavirus no es el causante sino una especie de reactivo que estaría acelerando los cambios generados por la irrupción de las nuevas tecnologías.

Benjamí Anglès Juanpere

Tras dos meses de confinamiento, la producción normativa para combatir los efectos económicos de la pandemia del Covid-19 ha sido realmente extraordinaria, siendo su seguimiento en ocasiones ciertamente complicado. No es extraño que los autónomos y las pymes puedan tener dificultades para conocer el contenido de todas las medidas acordadas y saber cómo pueden afectarles. Ante un escenario económico muy negativo, es vital que cualquier medida que persiga aliviar sus problemas financieros sea conocida y que puedan disfrutar de sus beneficios.

El Gobierno ultima la aprobación del llamado 'ingreso mínimo vital' como una nueva medida para paliar los perjuicios económicos que está causando la pandemia del Covid-19. Se trataría de una ayuda temporal para aquellas personas que se han quedado sin ingresos por culpa del coronavirus y que no pueden cubrir sus necesidades básicas al no poder acceder a ninguna de las prestaciones o ayudas aprobadas por el Gobierno o por ser estas insuficientes.

A pesar de la suspensión de plazos tributarios decretados por el Gobierno, como medida para hacer frente a los perjuicios económicos del coronavirus, dicha medida no afecta a los impuestos que se autoliquidan, como el IRPF, de modo que el 1 de abril ha empezado la campaña de la Renta y todos los sujetos a este impuesto tendrán que presentar las correspondientes declaraciones durante los meses de abril, mayo y junio, como es habitual.

Se dice que toda enfermedad afecta fundamentalmente a dos colectivos, en primer lugar a los propios enfermos, pero también a las personas encargadas de su cuidado. El coronavirus, además de enfermos y familiares, también está teniendo una importante afectación sobre la economía mundial, en un momento en el que todos los indicadores anunciaban una ralentización de la misma y algunos analistas ya estaban hablando de escenario de precrisis.

El Gobierno de Sánchez ha cumplido con lo anunciado y ha aprobado sendos proyectos de ley para establecer cuanto antes el Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales, conocido como tasa Google; así como el Impuesto sobre las Transacciones Financieras, también llamado tasa Tobin. De este modo, España toma la iniciativa y decide aprobar en solitario ambos tributos sin esperar el consenso internacional.

Tribuna

Google ha anunciado que va a poner fin a la práctica conocida como el "doble irlandés", que consiste en enviar los beneficios que la compañía obtiene en la Unión Europea a paraísos fiscales desde su filial situada en Irlanda, mediante la cual ha estado evitando durante años el pago de importantes sumas en el impuesto de sociedades, tanto en Europa como en Estados Unidos. Resulta que su intención es dejar de transferir esos beneficios a paraísos fiscales y repatriarlos a los Estados Unidos y, por consiguiente, declararlos en el país dónde tienen su cuartel general.

Opinión

En principio no tendrían que existir diferencias en materia de impuestos cuando comparamos hombre y mujeres. Según la Constitución y las leyes tributarias de nuestro país, todos tenemos el deber de contribuir al sostenimiento del gasto público de acuerdo con nuestra capacidad económica en plano de igualdad, de modo que se consiga un equitativo reparto de las cargas tributarias con independencia del género de cada uno.