Amador G. Ayora

Director de elEconomista
la opinión de amador g. ayora

Después de la tormenta, llega la calma. Tras la sarracina del Gobierno y el tour turístico por Estados Unidos, Sánchez quiere irse de vacaciones dejando buen sabor de boca. El miércoles, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, convocó el Consejo de Política Fiscal y Financiera, para anunciar la mayor transferencia de fondos de la historia, más de 112.2130 millones; el jueves, fue el mismísimo presidente, Pedro Sánchez, quien celebró una de sus homilías televisivas a la nación, para remarcar que está cumpliendo con todos sus compromisos y que la recuperación va viento en popa y a toda vela. Mentira y gorda, como veremos. Y el viernes, reunió a todos los presidentes menos el catalán, y a los representantes de los ayuntamientos, para ponerles los dientes largos con los miles de millones que vendrán de Europa y confirmar que más de la mitad de los nuevos recursos irá a las autonomías. Fue el acto de multiplicación de los panes y los peces por el Gobierno.

Lleva mareando la perdiz desde que llegó. En la última semana ha cambiado de parecer un par de veces. Aunque bien podría ser gallego, porque ya no se sabe si sube o baja, es catalán. Me refiero al conseller de Economía de la Generalitat, Jaume Giró. Hace unas semanas reunió a los 34 afectados por las sanciones del Tribunal de Cuentas para comunicarles que el tema estaba solventado. La Generalitat cubriría la indemnización mediante la creación de un fondo de diez millones, respaldado por el Instituto Catalán de Finanzas (ICV) y el contraaval del Sabadell. Ni una cosa ni la otra eran ciertas.

El ex ministro de Transportes y Movilidad Urbana, José Luis Ábalos, aún está preguntándose qué hizo cambiar de criterio a Sánchez, que pasó de consultarle los cambios a ponerlo de patitas en la calle tanto en el Gobierno como en el partido, en vísperas de la preparación de los actos del 40 congreso del PSOE.

Sánchez tiene ya prepara la hoja de ruta para los próximos años. Los indultos a los presos del procés serán el salvoconducto para lograr el apoyo de ERC a los Presupuestos. El ministro de Política Territorial y Gestión Pública, Miquel Iceta, convocará en breve la comisión bilateral con Cataluña, que llevaba tres años sin reunirse. El objetivo, en palabras de Iceta, es tratar "las cosas de comer". Es decir, la inversión en infraestructuras y los grandes capítulos como sanidad o educación, que recibieron un gran impulso en el último año, gracias a la pandemia.

Tengo un gran respeto por el ministro de Seguridad Social e Inmigraciones, José Luis Escrivá. Es uno de los economistas mejor preparados y con las ideas más claras que conozco. Frente al pesimismo de los demás, siempre saca algún conejo de su chistera para solventar el problema. Lo hizo hace unos meses, con la renta mínima, cuando Sánchez sufría la presión de Iglesias por introducirla, y lo repite ahora con acuerdo de los agentes sociales para reformar el sistema de pensiones.

ENTREVISTA AL COPRESIDENTE DEL GRUPO BARCELÓ

Simón Pedro Barceló lo tiene claro: España sólo recuperará los niveles económicos previos a la pandemia con el empuje del turismo. El presidente del Grupo Barceló, focalizado en el negocio hotelero y de las agencias de viajes, se suma a las voces que claman al Gobierno para que implemente ayudas directas al sector turístico y materialice las medidas anunciadas en marzo. Pese a la crisis actual, atisba un futuro prometedor para Ávoris, su negocio de agencias de viajes que acaba de fusionarse con Halcón Viajes, y espera que su actividad hotelera genere ya este año beneficios. Con todo, opta por la prudencia, en un contexto de escasa visibilidad, y contendrá aún un tiempo las inversiones.

En el film "Bailando con lobos" un jovencísimo Kevin Costner interpreta a un oficial del Ejército americano que se integra en la tribu de los indios Siux, hasta el punto de emparejarse con una de sus mujeres y de unirse a ellos frente a los ataques de los blancos estadounidenses, que debería haber defendido.

Las cosas son del cristal con que se miren. El primer ministro italiano, Mario Draghi, fue agasajado este viernes en Barcelona por Pedro Sánchez. Una representación de ambos gobiernos celebró una cumbre bilateral para aunar esfuerzos en materias como inmigración, reformas energéticas o fondos europeos. La sintonía entre España e Italia siempre fue elevada, aunque en estos momentos la política de ambos gobiernos tiene poco que ver.

Como solo tenemos cinco millones de parados y ningún organismo internacional prevé una rebaja de la tasa de desempleo en los próximos tres años, la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se descuelga con una propuesta a los sindicatos para la supresión de los contratos por obra y los temporales, cuando no estén justificados por razones productivas u organizativas.

La vicepresidenta cuarta y ministra de Transformación Ecológica, Teresa Ribera, lleva meses diciendo que la reforma de la tarifa eléctrica iba a bajar el precio de la luz. Pero resultó que es mentira. Comparado con mayo del año pasado, cuando la actividad era prácticamente inexistente por culpa del Covid, los precios crecieron el 44 por ciento. ¿Por qué se coló la ministra? La culpa la tiene el CO2, que más que se duplicó. El mercado eléctrico es marginalista debido al ordenamiento de la Unión Europea, lo que significa que la energía más cara determina el precio del pool para el resto. De manera que el gas, con 50 euros en impuestos por tonelada de CO2, encarece a las demás.