Amador G. Ayora

Director de elEconomista

Hay varias lecciones que Pedro Sánchez y muchos presidentes autonómicos deberían aprender de Isabel Ayuso. Los gobernantes están para escuchar al pueblo y ofrecerles soluciones a sus problemas, no para crear otros nuevos. La mayoría de los presidentes autonómicos de izquierdas y de derechas se rodearon de comités de sabios médicos, que decretaron el cierre de locales comerciales a tocateja. Sin ningún tipo de miramiento, impusieron toques de queda a la hora de merendar y controles policiales en las esquinas que limitaron la libertad de movimientos, uno de los derechos sacrosantos de cualquier Constitución.

Alea Jacta Est (La suerte está echada). La misma sensación de vértigo que sintió Julio César antes de cruzar el río Rubicón para asaltar la Galia experimentan los socialistas con respecto a las elecciones madrileñas. El candidato socialista, Ángel Gabilondo, se queja de que todo está planificado desde Moncloa. Sus asesores de comunicación le pasan notas con instrucciones y discursos que incumple porque no comparte ni comprende. Primero decidieron que fuera el aspirante soso, serio y formal para arañar los votos a Ciudadanos y luego, que se echara en brazos de Iglesias.

Especial Salud

En España hemos presumido de tener uno de los mejores sistemas de salud del planeta y de ser uno de los países punteros en investigación médica. Sin embargo, la pandemia puso de manifiesto que ni lo uno ni lo otro era cierto. El colapso de los hospitales y, sobre todo, de las unidades de cuidados intensivos (UCI) durante la primera ola demostró que tenemos una sanidad de bolsillo, insuficiente para enfrentarse a contagios masivos de la población.

Fernando Simón nos mintió cuando desaconsejó llevar mascarillas y luego la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, cuando dijo que no podía bajar el IVA de las mascarillas ni del recibo de la luz y nos ha vuelto a mentir Pedro Sánchez, y el candidato socialista por Madrid, Ángel Gabilondo, cuando promete no subir los impuestos.

Todo comenzó en 2011. A la fiesta de los Ángeles Custodios de la Policía solían acudir los responsables de los servicios secretos de las grandes compañías del IBEX 35, que en su mayoría son jubilados ó habían trabajado para la Institución durante su anterior vida laboral. El ex comisario , José Manuel Villarejo, y su número dos y socio en la empresa Cenyt, Rafael Redondo, revelaron al director de seguridad corporativa de Repsol y ex comisario, Rafael Araujo, que estaban trabajando para la petrolera Pemex, y le ofrecieron la posibilidad de contratar sus servicios, según la reconstrucción de los hechos realizada por elEconomista.

Como ocurrió en la Guerra Civil para determinar el vencedor, la batalla por Madrid va a ser decisiva para definir el modelo que rija en la economía española durante los próximos años. Isabel Díaz Ayuso defiende una bajada de impuestos, que pondere el equilibrio entre la salud y los intereses económicos, como hemos visto en su política de puertas abiertas en la pandemia.

Los calendarios están para respetarse, salvo si eres un ciudadano español. Zapatero ya se llevó un disgusto por prometer la llegada del AVE a Barcelona en una fecha en la que no se cumplió. Debería haber aprendido del exministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, que anunció que el AVE a Asturias llegaría en 2010 y después de más de una década seguimos a la espera.

Vivimos en una contradicción permanente. Las vacunas se administran con cuentagotas dentro de la UE, mientras las fábricas producen millones de dosis para otros países, que pagan por ello más dinero. Los europeos podemos viajar por todo el continente, pero no podemos visitar la comunidad autónoma de al lado. Británicos, franceses o alemanes pueden descansar en Mallorca o en las Palmas de Gran Canaria con un PCR negativo, pero si eres españolito, no pasas del aeropuerto. Así respetamos el tratado de Schengen, aunque incumplamos la más elemental norma sobre libertad de movimientos. Es mejor que nos contagie un alemán o un francés que un compatriota, según piensan las autoridades.

La Semana Santa está perdida. La paralización del suministro de la vacuna de AstraZéneca durante los últimos días fue la puntilla. Si había dudas sobre la consecución de los objetivos de vacunación, ahora será aún más complejo.